Iré donde tú vayas | Crítica El padre, las hijas y Céline Dion

Padre (Timsit) e hijas (Bekhti y Nakache) en una imagen de 'Iré donde tú vayas'. Padre (Timsit) e hijas (Bekhti y Nakache) en una imagen de 'Iré donde tú vayas'.

Padre (Timsit) e hijas (Bekhti y Nakache) en una imagen de 'Iré donde tú vayas'.

La actriz francesa de origen argelino Géraldine Nakache, hermana del popular cineasta Olivier Nakache (Intocables), dirige y co-protagoniza esta cinta que se mueve entre la comedia y el drama familiar con desigual fortuna.

Se trata aquí del triángulo irregular entre un padre dicharachero y bromista (Patrick Timsit) y sus dos hijas de caracteres y ánimos opuestos (Nakache y Bekhti), reunidas después de un tiempo sin verse en un viaje a París donde una de ellas ha de acudir a un casting de imitadores de Céline Dion mientras el primero se somete a tratamiento médico.

Desgraciadamente, el triángulo se disuelve demasiado pronto para dejar protagonismo exclusivo a las hermanas, que litigan sus diferencias, reproches y asuntos pendientes en la carretera y durante la larga jornada de las pruebas musicales y su posterior cancelación que la cinta aprovecha para trazar su amable y condescendiente sátira del mundo televisivo y para sacar a la luz los verdaderos motivos del desencuentro fraternal.

Se echa entonces de menos la excentricidad del padre, aficionado a las bromas y las payasadas, relevada ahora por un tono más pesado, íntimo y sentimental que, en cualquier caso, se sabe preámbulo para la reconciliación anunciada y la hora de los mensajes positivos.