Cómics

Yojimbo & Ishida, detectives

  • Los protagonistas de este cómic se enfrentarán a una serie de misterios, piezas de un oscuro rompecabezas que tendrán que resolver

Detalle de la portada del cómic. Detalle de la portada del cómic.

Detalle de la portada del cómic.

Los caminos del conejo ronin, Usagi Yojimbo y el circunspecto inspector Ishida ya se han cruzado en varias ocasiones, deparándonos tramas que nos han mantenido pegados a las páginas de este cómic creado por Stan Sakai.

En esta ocasión, contenidos en este volumen, el treinta y dos de la colección, varios hechos aparentemente independientes se van a cruzar en el camino de Usagi.

El primero de ellos será el asesinato de un samurái de alto rango en la espesura del bosque. El hombre, antes de morir, entrega a su hija pequeña, Yuki,  un importante documento que implica, y desvela, una red de desfalcos en la ciudad.

Alguien tendrá que pagar por estos delitos, y lo hará, y tanto, ya que la trama dará un giro dramático e inesperado.

La carne del pez fugu es uno de los manjares más deliciosos de la cocina japonesa, pero tan solo unos pocos, y hábiles cocineros, saben cómo elaborarlo sin que esa se convierta en la última comida de alguien.

Precisamente esto es lo que sucede en Muerte por Fugu, episodio en el que un funcionario del shogun fallece a causa de la mala elaboración del plato y todos los dedos señalan hacia Toto-san, el dueño de la posada. Pero tal vez las cosas no sean lo que parecen…

A las páginas del cómic regresan dos secundarias, Kitsune y Kiyoko, ambas amantes de lo ajeno, y que en medio del robo a la casa de un rico médico van a encontrarse con algo inesperado, un cadáver que no debía estar ahí y, tal como relata el criado del doctor, minutos antes de su muerte éste había mantenido una fuerte discusión con su hijo.

El caso parece resuelto, ¿verdad? Pues no, ya que nada es lo que parece y finalmente, la ladrona y Usagi tendrán que luchar contra el verdadero criminal tras el oscuro suceso.

Pese a perseguirle con todos sus hombres, al inspector Ishida le ha resultado hasta el momento imposible atrapar al escurridizo ninja Nezumi, una especie de Robin Hood nipón que reparte algunos de los bienes que roba entre los agradecidos habitantes del pueblo.

Pero el tipo se va a meter en un grave problema cuando se convierta en testigo de un asesinato que implica a los miembros del clan de los Duendes Negros, una nueva pieza que cae sobre el tablero y que nos va aclarando el camino hacia la resolución de este enrevesado caso, ya que el jefe de este grupo, Hokose, sigue las órdenes de un misterioso hombre al que nunca ha visto el rostro y que es el que maneja los hilos de todas esta trama que implica traición, robo, y muerte.

¿Qué decir del que considero uno de los mejores cómics de todos los tiempos, dirigido a lectores de todas las edades, en el que no solo disfrutaremos de las aventuras de este conejo samurái y sus amigos, sino que  además conoceremos ancestrales costumbres del pueblo japonés? Me parece una lectura ideal para aquellos niños y chavales que no se han internado aún en el mundo de las viñetas, ya que ante sus ojos se va a desplegar un mundo aún desconocido para ellos y muy interesante, en el que no solo lo pasarán bien, sino que aprenderán cosas nuevas.

Como curioso colofón a este volumen, Stan Sakai hace tándem con su esposa Julie y nos traen las divertidas aventuras del conejo en versión Chibi. Una delicia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios