Cómics

El héroe inesperado

  • Un chico diabético, una madre ausente y una terrible tormenta pueden convertirse en los factores principales de una tragedia o ¿una gran aventura?

Detalle de una viñeta de la obra. Detalle de una viñeta de la obra.

Detalle de una viñeta de la obra.

Desde que el padre de Joe murió, él y su madre las pasan canutas, viviendo en una enorme casa que están a punto de perder. Para colmo de males, el chico tiene que soportar las burlas de sus compañeros de instituto, por lo que se ha convertido en un solitario que tan solo mantiene conversaciones con su rata Jack y las figuras articuladas que pueblan su habitación.

Su existencia podía haber seguido así, triste y gris, si no fuera porque, tras quedarse inesperadamente dormido en su dormitorio, al despertar se percata de que algo va mal, se siente raro. Joe es diabético y es víctima de un ataque de hipoglucemia que lo ha dejado prácticamente fuera de combate.

Y es justo entonces cuando todo cambia a su alrededor y se ve transportado a otra realidad, un país en el que todas esas figuras articuladas, héroes de acción provenientes de las viñetas, las películas o las series de la tele, con las que ha pasado horas y horas jugando tienen vida propia y cuya existencia se ve amenazada por el dictatorial puño del malvado de la función, el temido Rey Muerte, un tipo que cuenta con legiones de temibles guerreros que van a perseguir a Joe a través de este paisaje surgido de su descontrolada cabeza.

Menos mal que va a contar con la ayuda, y la espada, de un guerrero sin par, recordado en las leyendas del lugar y que se convertirá en su sombra y mejor aliado. Se trata de Chaak, un guerrero rata al que tras liberar, le va a poner en antecedentes de los que ocurre.

Mientras, en el mundo real, la enorme tormenta que está azotando la casa hace que la electricidad se corte, por lo que Joe, mareado y enfermo, tendrá que aviárselas en este, su hogar, que de pronto se ha trasformado en una trampa letal para una persona en su estado.

¿Quién no ha imaginado, en su más tierna infancia, el vivir peripecias, codo a codo, con todos esos personajes que han marcado esos primeros años? Lo malo en esta historia es que el tiempo del protagonista se acaba, y si no encuentra la añorada cola en el frigorífico su vida corre peligro.Del mismo modo, en ese otro mundo fantástico al que su mente lo ha trasladado conocerá a los enanos y sus naves de guerra, se convertirán en aliados contra la oscuridad y contarán con la ayuda del enano más gigante de su pueblo, el joven príncipe Smoot.

Surcarán los cielos a bordo de los gráciles deslizadores que llevarán a este variopinto grupo hasta el palacio de la reina Bree, monarca que, sola, vive sus grises días entre las sombras, triste y rendida ante la imparable amenaza de Rey Muerte. ¿Podrá Joe encontrar esa botella de cola que le salvará la vida? Y en el otro mundo, ¿logrará vencer este caballero sin espada al Rey de la Oscuridad?

He de confesar que tengo una especial predilección por la obra del guionista Grant Morrison (Animal Man, Patrulla Condenada, Los Invisibles…). Pese a que algunos lectores consideran excesivamente raras sus historias, a mí siempre me ha parecido uno de los escritores más originales, y prolíficos, del medio.

Creo que esta obra, Joe el bárbaro, puede convertirse en la perfecta puerta de entrada para todos aquellos que aún no han disfrutado de su imaginación, ya que nos propone una historia que se lee de un tirón, una doble aventura, la real y la imaginada, con un protagonista que nos cautiva desde la primera página y que interesará especialmente a todos aquellos que se deleitan con las narraciones que se desarrollan en mundos fantásticos, muy alejados de la realidad.

Junto a Morrison, el perfecto acompañante para esta lid artística, uno de los mejores y más interesantes dibujantes del momento, Sean Murphy. Pienso que a estas alturas no hace falta que os lo presente, pero esta obra fue, junto a su personal Punk Rock Jesús (también publicada por ECC) la definitiva llave que le abrió, merecidamente, las puertas del éxito, permitiéndole realizar esa maravilla de obra, ya como autor completo, titulada Batman: Caballero Blanco y, por supuesto, su secuela, La maldición del Caballero Blanco. Obras que solo le han traído buenas críticas y el éxito entre los lectores.

La maestría en el dibujo de Murphy nos obliga a detenernos en cada viñeta, fijarnos en detalle (atención a los múltiples cameos), deleitarnos con sus ambientes… Una gozada.

Este volumen viene rematado por un interesante extra, en el que el propio dibujante nos conduce a través de la realización de este cómic, bocetos, diseños de personajes. Toda la labor creativa que en muchas ocasiones no tenemos la suerte de conocer.

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