Cómics

¡Qué mala es la sed!

  • ¿Quién recorre los tejados de la gran ciudad, esa oscura urbe en la que los malvados villanos campan a sus anchas? Pues un héroe, loco por echarse una cerveza fría al gaznate…

Ilustración de portada. Ilustración de portada.

Ilustración de portada.

Esta maldita pandemia que nos ha obligado a un casi eterno encierro ha afilado al máximo el ingenio de algunos autores de cómic. Uno de ellos ha sido Álvaro Ortiz (Cenizas, Murderabilia, Rituales…) que, un buen día, empezó a colgar en sus redes sociales esta desopilante historia sobre una Ciudad Gótica cerrada a cal y canto debido a ese virus que ya todos conocemos.

Pero, ¿Qué pasaría si Alfredo, el fiel mayordomo del Brus Wein, millonario de día y oscuro vigilante de noche, hubiera olvidado apuntar algo en su última lista de la compra?

¡No hay una zona cerveza en la mansión Wein! Así que vistiendo su uniforme murcielaguil, el tipo se lanza a la búsqueda de aunque sea un triste botellín del dorado líquido por el que va a pasar por un sinfín de peripecias en esta loca, loca noche gothamita.

Las tiendas de los chinos, los supermercados… Todo, absolutamente todo está chapado, así que la búsqueda se va a convertir en algo más complicado de lo previsto inicialmente. Ni siquiera la ayuda del Rúben, el niñato que de vez en cuando le echa un cable al Murciélago, le va a servir de mucho, ya que cuando parece que por fin han conseguido su objetivo, aparecerá en escena el poli más pesao de la ciudad, el comisario Pérez.

Y no viene precisamente a ponerle una medalla sobre su uniforme de kevlar, eso nunca. Resulta que hay un asesino en la ciudad y está cometiendo unas masacres que pa qué… Así que ya que se supone que el Murciélago es el mayor detective around the world le toca pringar y retrasar en algo su verdadero objetivo.

Pero claro, la medida de un gran héroe está en la maldad de sus villanos, y cómo no, estos no podían faltar en esta historieta. Desde los enchironados en el Asilo Arkada, como el sombreros, La Jarli, El Pingu, Mr. Fresco, Done o El Risas, pasando por dos de ellos que, debido a las medidas de confinamiento, pues se han aliado (por llamarlo de alguna manera), La hierbas y Killer Lagartijo, con los que el prota tendrá más que palabras, mucho más…

Ni La de los gatos ni nadie le dará ninguna pista sobre la identidad del asesino, y aún menos una birra fresquita, por lo que la cosa se pone tensa, muy tensa. Tanto que hará su aparición cierto tipo con el que Brus tendrá que verse las caras. Y así hasta que finalmente conoceremos al maloso de la función (¿he dicho 'maloso' en singular?)

He de confesaros que durante el largo periodo de confinamiento una de las primeras cosas en las que pensaba por la mañana al levantarme era leer el nuevo capítulo de esta desopilante, punki, incorrecta y genial versión apócrifa de las aventuras del Murciélago, que tal vez no guste mucho a los fans de DC, pero que a mí y a otros muchos nos ha sacado un buen montón de carcajadas, y que ahora Caramba recopila en un bonito tomo con una portada de lo más colorida.

¡Y encima el volumen trae un posavasos de regalo para que nos tomemos una cervecita a la salud de Brus Wein y Álvaro Ortiz!

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