César Brandon | Escritor "Me hubiera encantado entrar en la literatura sin pasar por la televisión"

  • El poeta de origen guineano César Brandon, ganador de la tercera edición de 'Got Talent', publica ahora 'Akeya', una colección de cuentos y relatos en forma de diario con voz femenina

César Brandon (Malabo, Guinea Ecuatorial, 1993), antes de la entrevista con este periódico. César Brandon (Malabo, Guinea Ecuatorial, 1993), antes de la entrevista con este periódico.

César Brandon (Malabo, Guinea Ecuatorial, 1993), antes de la entrevista con este periódico. / José Ángel García

Emocionó a Risto Mejide con sus poemas en Got Talent, el concurso al que decidió presentarse para lograr su sueño de escribir harto de enviar manuscritos y presentarse a concursos. César Brandon usó la tele para que se fijaran en él y Akeya (Espasa) es su tercer libro, un conjunto de cuentos y relatos en forma de diario, con voz femenina, sobre la fama, la inmigración o las imposiciones a las mujeres en culturas como las de su país de origen, Guinea Ecuatorial.

–Resulta curioso un formato de diario para una colección de poesía...

–Quería contar historias que tenía dentro, mi relación con mi país, con mi familia, pero sin hablar desde mi perspectiva sino de un personaje. Salió como un diario en el que se narran cuentos, poemas, y la vida de esta chica.

–Otra dificultad: ponerse en la piel de una mujer y hablar de las relaciones con los hombres o imposiciones culturales como el matrimonio...

–Es complicado y hay que ir con muchísimo cuidado porque te puedes encontrar con algunas lectoras que no se sienten identificadas. Yo me he criado con mujeres siempre, mi padre se fue cuando tenía 6 años. Mi madre, mis tías, mis hermanas son las que me han educado, mis mejores amigas son casi todas mujeres... Creo que al haber estado rodeado siempre de mujeres durante toda mi vida es casi inconsciente, me sale escribir desde la voz de una mujer. Salió así y desde la perspectiva de las mujeres, al haber muchísimas más complicaciones, puedes hablar de más tópicos.

–El relato Regresar, sobre un joven músico inmigrante que tras hacerse famoso regresa a un centro, recuerda a su historia. ¿Se sintió un juguete roto? Tras Got Talent pasó una depresión, pero ha publicado tres libros gracias a eso...

–Es uno de los relatos que más me gusta. Tras salir del programa y el boom de la fama, es este post del que todo el mundo te habla y tú no acabas de entender a qué se refieren. Yo no sabía cómo lidiar con eso y de ahí nace ese relato que habla de qué es lo importante, que te olviden o que te recuerden.

–¿Le hubiera gustado empezar en la literatura sin pasar por el programa?

–Sí, me hubiese encantado, y lo he intentado. Es complicadísimo. No tendría que ser así, que tengamos esa necesidad de tener que ir a la tele para que te vean, porque para mí esa era la intención. No era ganar el programa, era una ventana, era arriesgado. He mandado mil ejemplares a todo el mundo, no sabes si te los leen, pero es complicado. No me parece mal que a día de hoy existan estas vías. Siempre intento animar a la gente. Por ejemplo, ahora mismo con internet y con todas las plataformas que existen puedes autopublicar tu libro y puede ser un éxito. En definitiva, me hubiera encantado, no ha pasado así, ha pasado de otra forma y estoy muy orgulloso porque era una apuesta, estaba apostando por mí, estaba arriesgando porque siempre digo que hay una realidad alternativa en la que esto no ha salido bien y me he convertido en el hazmerreír de toda España.

Otra imagen del autor. Otra imagen del autor.

Otra imagen del autor. / José Ángel García

–¿Y qué le parece esa deriva de las editoriales?

–No me parece bien o mal, es así. Hoy escribe cada vez más gente, hay autores consolidados y es más seguro y las editoriales son empresas, tienen que tener un beneficio. Dentro te encuentras con gente que ama la cultura y los libros, pero al fin y al cabo tienen que vender para que funcione.

–¿Le han reconocido que no leyeron sus manuscritos antes?

–Me he encontrado con editoras muy sinceras y me dicen que podían haber recibido mi primer libro y no publicarlo, y entiendo eso. Entonces digo: tenía un sueño, quería escribir, dedicarme a ello porque me encanta contar historias desde pequeño y el medio por el que lo conseguí estoy muy orgulloso.

–Algunos relatos hablan de la brecha social entre Occidente y países como el suyo. Es inevitable que siendo inmigrante asentado aquí desde hace siete años le pregunte por el auge de Vox y sus mensajes anti-inmigración. ¿Ha visto un cambio en la sociedad?

–Es complicado hacer un análisis generalista de la sociedad, para mí la sociedad son las personas que yo conozco. Y sigue siendo la misma que cuando vine, para mí no ha cambiado tanto. Pero la situación da muchísimo miedo porque este tipo de mensajes parece que no pero afectan directamente y de forma brutal a la vida de las personas. Incluso cuando piensas que no va dirigido hacia ti y no acabo de entenderlo. Da bastante miedo, acojona.

–En su entorno entiendo que no haya notado cambios de actitud pero ¿cree que le puede afectar, por ejemplo, para trabajar?

–No sabría decir. Más allá de los resultados que haya habido electoramente, yo creo que la gente sigue siendo exactamente la misma. No tiene mucho sentido que en menos de un año haya habido ese cambio tan radical. No es justo tacharlo únicamente de populismo sino preguntarse de verdad qué ha pasado, porque ha pasado algo. Hay gente que está descontenta con sus políticos y evidentemente los mensajes más sencillos calan, pero no creo que haya habido un cambio radical en España. Estaban aquí, ¿qué votaban antes?

–Se ha graduado en Educación Social ¿qué papel juega la educación?

–No hay absolutamente nada más importante, por eso quería dedicarme a la educación, es el motor, lo que cambia absolutamente todo, la capacidad que tengan las personas de hacer un análisis.

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