la consulta del especialista

Adiós a Parker, ¿para siempre?

  • Lesión. El jugador y los más cercanos debieron escuchar el crujido que provocó el tendón del cuádriceps de su pierna al soltarse. Estrés. Seguramente esa rodilla se quejó ya antes

El jugador Tony Parker de San Antonio Spurs en el suelo. El jugador Tony Parker de San Antonio Spurs en el suelo.

El jugador Tony Parker de San Antonio Spurs en el suelo. / EFE

Cuatro anillos NBA, 16 temporadas en la mejor liga del mundo, noveno jugador de la hitoria en alcanzar los 4 mil puntos en los Playoffs y junto a Lebron James, el único en activo que ha repartido más de mil asistencias en la postemporada. Ese es un pequeño resumen de los números del base galo de los Spurs, Tony Parker. Sin embargo, el pasado miércoles, en un gesto aparentemente sin trascendencia, entraba a canasta frenado por un contrario y realizó una finta a una pierna para lanzar, cayendo con la rodilla derecha ligeramente flexionada. El jugador y los más cercanos debieron escuchar el crujido que provocó el tendón del cuádriceps de su pierna derecha al soltarse. Los gestos de dolor eran evidentes; tuvieron que retirarle en brazos dos compañeros (no entiendo cómo a este nivel no hay una camilla que pueda transportar al jugador cómodamente). Ayer mismo en una nota de prensa, los Spurs hicieron público que el resultado de la intervención fue satisfactorio pero no se atrevían a dar el tiempo de baja estimado. Los de San Antonio se quedan "cojos" de uno de sus mejores jugadores; Houston tiene ventaja.

Seguramente que esa rodilla, en un deporte de salto como el baloncesto y con un calendario tan exigente que exprime a los jugadores hasta niveles increíbles, se quejó con anterioridad. Los jugadores tienen, en ocasiones, que readaptar su estilo de juego, carrera o salto o regular el número de competiciones en las que participan. La posibilidad de tener nuevas recaídas o que el tendón se rompa existe porque hay varios factores que convergen: su musculatura, su estilo de juego, su constitución física o esa entrega en cada entrenamiento como si fuese el último. Es lo que tiene el deporte de élite. Grandes esfuerzos y sacrificios físicos para el organismo, llevándolo al límite y, en ocasiones, rebasándolo, con la consiguiente aparición de las temidas lesiones, que en la mayoría de los casos, se hacen crónicas, limitando la vida del deportista.

Hay muchas causas que provocan dicha tendinopatía. Lo más frecuente es que sea el resultado de prolongadas y repetidas sobrecargas mecánicas. Los cambios que se producen en el espesor del tendón son debidas, al comienzo del proceso, a microrroturas que provocan el deterioro del colágeno y conllevando a la producción de la fibrosis (tejido de cicatrización). El colágeno es un elemento fundamental del tendón y que es responsable de la mayoría de las propiedades de los tendones como es la capacidad de adaptación al esfuerzo y la elasticidad. Si se produce la fibrosis, el tendón deja de ser una "goma elástica" para convertirse en una "cuerda", con la consiguiente peor adaptación al esfuerzo que en su estado natural.

Por este motivo, es imprescindible una supervisión continua y un programa de entrenamiento donde se incluyan los ejercicios de modalidad excéntrica, muy importantes para que la estructura del tendón sea lo más competente y resistente al esfuerzo. También se realizará fisioterapia específica para el tendón, para disminuir al máximo las probabilidades de recaída y, a veces, una programación más delicada de sus entrenamientos y las competiciones que afrontan.

¿Cómo funciona el cuádriceps?

Es una polea que conecta el cuádriceps a través de su tendón, que a su vez se inserta en la zona superior de la rótula. De ella, en su polo inferior, nace la inserción del tendón rotuliano que termina en el relieve que se describe en la tibia, la tuberosidad tibial anterior. Esas tres estructuras forman la correa de distribución encargada de la extensión de la rodilla. Las tensiones a las que se somete sobre todo el tendón rotuliano son realmente importantes. Dicho tendón se comporta como un elástico, se estira y se elonga miles de veces al cabo del día en nuestras actividades cotidianas como subir una escalera o salir del coche. Si además la persona se dedica al deporte profesional, los ciclos estiramiento-contracción son muy numerosos. En el caso que el trabajo sea muy intenso, la ultraestructura del tendón no es capaz de reponerse de una sesión para otra, acumula inflamación, sobre todo en la zona más débil de esa cadena de tres eslabones que es la unión del tendón rotuliano con la rótula, el polo inferior. El tendón se defiende incrementando su grosor y acumulando tejido de peor calidad que el original del tendón, tejido fibroso. Dicho tejido de sustitución no reúne las condiciones tan óptimas como el original por lo que el bucle continúa y aparece la tendinitis. Además, el aporte vascular es menor y el deterioro se perpetúa. Cuando la situación se cronifica, el tendón se debilita y puede ocurrir, como le pasó a Nadal, la rotura parcial del tendón rotuliano en la inserción de la rótula, que le dejó fuera de las pistas casi un año. Si el esfuerzo es puntual e intenso, la fatiga del tejido le hace que no resista y se produce la rotura, mayormente un arrancamiento de la unión del tendón con el hueso. La intervención consiste en un reanclaje de ese fragmento desprendido mediante una sutura transósea. Se realizan túneles óseos tanto en la pastilla de hueso como en el resto de la rótula, a través de los que se pasa una sutura de material no reabsorbibles, es decir, que permanecerá en el cuerpo y no de degrada, lo que garantiza la estabilidad de la sutura.

El postoperatorio tiene varias fases. En las primeras semanas, se realizan ejercicios de tonificación de cuadriceps. La extensión activa de rodilla, es decir contragravedad, así como la flexión de rodilla, se reservan hasta que la sutura esté completamente cicatrizada, cosa que ocurre alrededor de las 6-8 semanas. Cada paso debe ser cuidadoso pero firme porque el principal riesgo es el arrancamiento de nuevo del tendón por la zona de la cicatriz.

Sinceramente, no creo que sea el principio del fin para Tony Parker a pesar de que no es un "chaval". El base francés ha demostrado su calidad a lo largo de las 16 temporadas al máximo nivel, por lo que estoy seguro que la temporada que viene le volveremos a ver vestido de corto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios