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Benzema el excepcional

  • El francés se echa el Madrid a la espalda y anota un doblete para salvar el compromiso ante el Eibar, que se adelantó en un mal primer tiempo blanco

Karim Benzema Karim Benzema

Karim Benzema / EFE

Dos testarazos de Karim Benzema hicieron posible la remontada del Real Madrid ante el Eibar en una tarde desapacible en el Bernabéu, en la que el conjunto de Zinedine Zidane ofreció dos caras. El cuadro blanco fue dominado y silbado en el primer acto, antes de rescatar su orgullo en el segundo.

Da igual por lo que apueste Zidane en su casting, el Madrid de fin de ciclo no tiene solución. Es un equipo sin rumbo al que el final del campeonato se le hará eterno. En el fracaso aparecen las exigencias y no el bonito recuerdo de todo lo conseguido. El respeto se pierde y los jugadores quedan señalados por su afición. Nada salvará ya a Gareth Bale, pitado desde su primer control fallido, tras perdonar un mano a mano anulado por el colegiado nueve segundos después de arrancar en posición ilegal.

Los intentos esporádicos de Isco o las arrancadas de Asensio se difuminaron ante un Eibar dominador, con presión alta y línea defensiva adelantada. Al Real Madrid le sienten tan tocado los rivales que van a por él en su propia casa. El equipo de Mendilibar maduró el partido y avisó castigando fallos de Varane en la salida del balón, cuando Cucurella centró y Enrich no llegó por milímetros. Y después golpeó en su único disparo al marco de Keylor Navas. Había hecho una mala salida por alto el costarricense que salvó Reguilón, en su primera aparición con Zidane. Y fue superado a seis minutos del descanso, lanzándose al césped ante el control de Cardona, que marcó a placer.

El gol fue un retrato de lo que viven los jugadores madridistas en el campo. Nadie marcó de cerca a Escalante, seguido con la mirada por Modric y con la pasividad del central que le salió al paso, Varane. Tuvo tiempo para dibujar en su cabeza la jugada y plasmarla. El pase a la espalda de Reguilón dejó el tanto en bandeja y terminó de incendiar el Bernabéu.

La charla de Zidane en el descanso despertó de la siesta a sus futbolistas. Comenzaron a jugar, por orgullo, y en segundos Modric ya había disparado a la portería de Dmitrovic. Cuando apretó el Madrid llegó una acción que condicionó a un Eibar plagado de bajas defensivas. La lesión muscular de Ramis hizo improvisar a Mendilibar, que retrasó a Sergio Álvarez. Y ahí comenzaron los problemas para los armeros.

Una falta de entendimiento provocó un primer tanto de Benzema, anulado por el colegiado por fuera de juego. Pero el segundo del francés sí subió al marcador. Con un remate de cabeza de puro 9, picado, tras un centro desde la derecha de Asensio, el francés puso las tablas en el marcador.

El Madrid fue encerrando a su rival en su campo, con Asensio como referente, atacando a oleadas, y terminó encontrando el premio de la remontada gracias a su mejor jugador del curso. Marcó de nuevo Benzema, con otro testarazo, tras un saque de esquina botado con guante de seda por Kroos. El delantero tuvo el triplete en sus botas, con el Eibar ya volcado a por el empate, pero Dmitrovic le ganó el mano a mano. Un compromiso menos para el Madrid.

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