Xerez cd | levante ud · así se vivió el partido

Brisa azulina con Cádiz en el recuerdo

  • Después del 'Morales vete ya', el Fondo Sur se acordó de Teófila; luego, la grada vibró con el Xerez y jaleando a Pedro Ríos

Ni Joaquín Morales ni Francisco Nuchera, ayer la gran protagonista del partido en la grada fue Teófila Martínez, alcaldesa de Cádiz, cuya feliz idea de proponer que el aeropuerto de Jerez pase a llamarse de Jerez-Cádiz. Poco después de la fiesta del 1-0 -gracias Ballesteros-, el Fondo Sur sacó una ingeniosa pancarta que rezaba 'Teo, hazte un aeropuerto en la Caleta', firmado por Xerez, provincia independiente. Era el minuto 17 y el letrero desató los aplausos de la grada, que luego coreó diversas proclamas contra la capital y su regidora -alguna ciertamente desafortunada- y contra el Cádiz. Antes, en el 13 -el número de la mala suerte-, en el Sur se acordaron del presidente coreando el 'Morales vete ya' que también rezaba una sábana del Fondo, donde algunos radicales pedían 'Libertad para Santi' de parte de Ultras Marsella.

El ambiente se caldeó pronto, porque antes de los diez minutos el xerecismo ya celebraba el primero de la tarde. Después de Teo y Morales, el protagonismo se quedó en el terreno de juego, y había tantas ganas de celebrar que incluso se aplaudió a Chema cuando atrapó por alto un saque de banda sin más peligro.

Los recortes de Momo y las jugadas de Antoñito animaron a la grada, a la que encrespó Martínez Franco con la tarjeta al del Polígono sevillano. Pero el que se ha ganado a la grada es el del Polígono jerezano, Pedro Ríos, siempre jaleado desde los cuatro puntos cardinales de Chapín: Tribuna, Preferencia, Fondo Norte y Sur se rindieron al exterior diestro, al que aplaudieron incluso los fallos y despidieron -muchos puestos en pie- con una cerrada ovación.

Eso fue en el 77; antes, Reina se ganó la animadversión del público, que abroncó al portero cada vez que sacaba con tanta fuerza como jaleó las correrías de Momo por su banda y por la de Carlos Calvo. La expulsión -tonta a más no poder- de Bermejo encendió las alarmas y llevó la angustia a la grada. Esteban respondía metiendo a Calle provocando una nueva ovación del respetable, ahora para Viqueira.

El partido estaba en su punto de ebullición y con el Xerez parapetado delante de Chema y zafándose como gato panza arriba, los gritos de la grada se volcaron en Molinero, que tuvo un rifirrafe con un recogepelotas, y con el árbitro, sobre todo después de que el cuarto enseñase los minutos de descuento. Pero ayer nadie se acordó de los que perdían tiempo como contra el Córdoba y de la protesta se pasó a la juerga, porque Momo corrió como nunca para apuntillar al Levante. No hubo temporal de levante porque lo que ayer sopló en Chapín fue una refrescante brisa azulina.

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