Ciudad de Lucena-Guadalcacín | Crónica El Guada cae con las botas puestas (2-0)

  • Dos goles del Ciudad de Lucena en el primer tiempo noquean a los jerezanos, que no se descomponen y se topan con el palo en su única ocasión

Antes del inicio Guadalcacín y Ciudad de Lucena hicieron el pasillo al juvenil del Fundación Lucena, campeón de su Liga. Antes del inicio Guadalcacín y Ciudad de Lucena hicieron el pasillo al juvenil del Fundación Lucena, campeón de su Liga.

Antes del inicio Guadalcacín y Ciudad de Lucena hicieron el pasillo al juvenil del Fundación Lucena, campeón de su Liga. / Ciudad de Lucena

Otro amargo desplazamiento del Guadalcacín, colista del grupo X de Tercera División, esta vez a Lucena, donde dos goles de Manu Reina, consumados en el primer capítulo, proporcionaron el triunfo al Ciudad de Lucena. Los de Jesús Mendoza, que evidenciaron una inferioridad irrebatible, nunca se descompusieron y preservaron una digna compostura.

La debilidad defensiva del Guadalcacín y la presión adelantada y atosigadora del Ciudad de Lucena constituyeron los primeros y fiables indicios de la abrumadora preponderancia ejercida por el conjunto de Diego Caro. La adecuada disposición táctica conservada por el Guadalcacín en el tramo central del primer período afloró como su única aportación interesante frente a un oponente que salvaguardaba, en exclusiva, la pelota y emitía heterogéneas maniobras ofensivas.

Los incisivos progresos del Ciudad de Lucena forzaban repliegues profundos del Guadalcacín, incapaz de aproximarse al área de Sillero. León y Manu Reina -irreprimible por los zagueros del Guadalcacín- se apoderaron de la banda izquierda, el sector más explotado por el Ciudad de Lucena para encauzar sus acciones hacia el territorio de Lebrón.

Los balones filtrados por Diego Sánchez y Mario, desde los conductos interiores, y los servicios exteriores de Álvaro Torralbo y Manu Reina provocaron hasta cuatro oportunidades meridanas de Marwan.

Una combinación trepidante entre Carmona e Iván Henares, en el carril diestro, favoreció el primer tanto del Ciudad de Lucena. Manu Reina controló la asistencia de Iván Henares y, pletórico de templanza, ajustó el balón al poste derecho de Lebrón. Un adversidad que, laxa y transitoriamente, conllevó el avance de las demarcaciones del Guadalcacín. Una osadía fugaz, rápidamente sofocada por el bloque local.

Los de Diego Caro recobraron su predominio y aumentaron la ventaja, en los segundos previos al intermedio. Diego Sánchez, en una distancia posición, dirigió un balón hacia Manu Reina y el extremo zurdo del Ciudad de Lucena registró un doblete al driblar a varios marcadores y rebasar sutilmente a Lebrón.

El Ciudad de Lucena volcó sus ensayos, al comienzo del segundo tiempo, por el perfil derecho, impulsando la rapidez de Carmona y Álvaro Torralbo. Fortalecido por estímulos renovados, el Guadalcacín acercó sus líneas al marco rival. Los de Mendoza alcanzaron una presencia más notable en territorio ajeno, un progreso que tampoco significó la contabilización de ocasiones peligrosas.

La escuadra de Diego Caro logró disipar los optimistas avances del Guadalcacín y, basándose en un control absoluto de la pelota, incrementó sus apariciones, protagonizadas por varios efectivos, en la superficie atribuida a Lebrón. El agotamiento del tiempo redujo la vivacidad en el césped y el Ciudad de Lucena, conducido por un exquisito Mario Ruiz, prefirió disminuir su ímpetu. En sendas tentativas, León y Núñez procuraron, sin materializarlo, batir a Lebrón.

Sin desvanecer en su constancia, el Guadalcacín, más erguido en el último tramo, se afanaba en superar el entramado de su oponente. En uno de sus esforzadas aceleraciones, Germán –en el primer disparo a puerta de los suyos- formuló un trallazo que tambaleó el palo derecho de Sillero. Una advertencia contestada, en sucesivas irrupciones, por Álvaro Torralbo y León. Ninguna alteración devino en modificar un electrónico que mostró, al término del choque, un justo y lógico 2-0.

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