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Infantino insiste en su Mundial 'XXL'

  • Una de las promesas del programa del presidente de la FIFA era ampliar de 32 a 40 ó 48 los equipos participantes.

Gianni Infantino

Gianni Infantino / EFE

Más plazas en el Mundial fue el pilar fundamental del programa con el que Gianni Infantino se hizo el año pasado con el trono de la FIFA. El plan, sobre el que reposa su otra gran promesa -más dinero a repartir-, debe este martes empezar a tomar forma con la aprobación de su torneo XXL.

La decisión de ampliar la Copa del Mundo de 32 a 40 ó 48 equipos está en manos del Consejo del ente rector del fútbol mundial, el órgano de gobierno que sustituyó al polémico Comité Ejecutivo en la ola de reformas que siguieron al escándalo de corrupción FIFAGate.

Se espera que los 33 miembros de la cámara tomen una resolución en su reunión en la Casa de la FIFA, sobre la idílica estampa nevada de la Zürichberg, pero el movimiento es de tal calado que también podría retrasarse hasta el Congreso de mayo.

En cualquier caso, el paso parece estar maduro y sólo es cuestión de ajustar los detalles para que el principal producto de la organización con sede en Zúrich abra sus puertas a más equipos y -al menos eso esperan los dirigentes- a más ingresos.

Según estudios internos, la FIFA confía en lograr con la venta de derechos mil millones de dólares más para las arcas de la asociación deportiva más rica del mundo, que antes del estallido de los escándalos de corrupción y de su crisis de credibilidad reportaba reservas por encima de los 1.200 millones de dólares.

El "FIFAGate" golpeó a las finanzas de la institución, que perdió patrocinadores y tuvo que gastar mucho en abogados, pero Infantino prometió en su campaña repartir más dinero entre las 209 federaciones, hasta cinco millones por miembro en este periodo mundialista. "Si la FIFA ingresa 5.000 millones, cómo va a ser un problema repartir 1.200", insistió.

Pero si hay un maná del que todos quieren beber es el Mundial. Para un país, una plaza en la cita cuatrienal es no sólo una oportunidad deportiva, sino también una importante fuente de ingresos, además de una plataforma política para los dirigentes futbolísticos.

Infantino parece contar con apoyos más que suficientes. África y la zona de Norte y Centroamérica están ansiosos por obtener más presencia en la Copa del Mundo, pero también los países pequeños están encantados con la idea.

"Estar en el Mundial trae a una federación pequeña como la austríaca varios millones de euros de ingresos que, aunque tengamos patrocinadores, necesitamos urgentemente. E igual de importante es el viento a favor que recibiría el fútbol en Austria, sobre todo entre los jóvenes", dijo el presidente de la entidad centroeuropea, Leo Windtner.

Las críticas son pocas, pero relevantes. Sobre todo vienen de Alemania, el país campeón del mundo, y de los poderosos clubes europeos. El seleccionador germano, Joachim Löw, teme encuentros irrelevantes que puedan acabar matando la gallina de los huevos de oro. El jefe de la ECA y del Bayern Múnich, Karl-Heinz Rummenigge, advirtió de la carga de partidos sobre los jugadores.

El plan de Infantino, sin embargo, contempla dejar la duración del Mundial en un mes, tal y como está. Los posibles modelos de competición son distintos, pero la variante preferida parece ser la de formar 16 grupos de tres equipos cada uno. Los dos primeros se clasificarían a dieciseisavos de final para avanzar desde ahí a eliminación directa. El camino hasta el título implicaría entonces igualmente siete partidos.

"Me parece una idea fantástica", dijo el ex astro Diego Maradona, a quien Infantino ha logrado atraer de nuevo a la órbita FIFA. "Porque de esa manera le da posibilidades a equipos que de entrada parten sabiendo que no van a jugar el Mundial. Le da esa ilusión a cada país y se renueva la pasión por el fútbol". 

No es la primera vez que se amplía el Mundial. En España 82 se pasó de 16 a 24 equipos, mientras que en Francia 98 se saltó a los 32 actuales. El problema está probablemente en la pelea que se librará para repartir los cupos entre las confederaciones.

"Todos tienen una opinión clara", advirtió a este respecto el jefe de la UEFA, Aleksander Ceferin. "Pero no es seguro que lleguemos a un resultado. Tendremos que esperar a la reunión".

La organización de un evento con tantos equipos y partidos es un desafío logístico que podría espantar también a muchos candidatos a sede. De ahí que Infantino advirtiera ya en su campaña presidencial que los futuros torneos podrían organizarse por regiones. "La FIFA debería estudiar la posibilidad de organizar los Mundiales no ya en dos países, sino en una región geográfica completa", dijo entonces, antes de las elecciones.

Una cosa es segura: el nuevo macrotorneo no se disputará hasta la edición de 2026. Tanto Rusia 2018 como Qatar 2022 se disputarán con 32 equipos.

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