javier fernández. patinador artístico

"Levantarte con 27 años y que te duelahasta el alma es duro"

  • El hexacampeón europeo y medalla de bronce en los Juegos de Pieonchang ha llevado a Granada por primera vez su campus de veranol Su retirada está "cerca" y tras ella vendrán "muchos proyectos"

Gorro y guantes en el mes de julio, todo es posible en Granada. Ocurre en el Igloo Granada Ice Arena, donde Javier Fernández ha montado por primera vez su campus de verano. El patinador ha vuelto a protagonizar una temporada exitosa. Además de ganar su sexto Campeonato de Europa, el madrileño por fin logró colgarse una medalla olímpica, en los Juegos de Pieonchang. Ahora, con 27 años, Javier empieza a planear su retirada tras tantos años compitiendo al máximo nivel. De momento, Fernández encara el segundo semestre del año preparando la gira de su espectáculo Revolution On Ice, que visitará cinco ciudades entre noviembre y diciembre.

-¿Qué le ha traído a Granada?

-Un campamento de verano. Hemos estado aquí dos semanas dando clases a niños de España y del resto del mundo que se han querido apuntar. Un curso intensivo de verano para los niños que está bien para preparar la temporada.

-¿Qué tal ha ido el campus?

-Aquí hemos tenido casi cien niños cada semana, y eso es mucho. Es algo que queremos seguir haciendo y evolucionando para darle a los niños esa facilidad para mejorar y aprender.

-Viéndose con los niños en la pista, ¿se acuerda de cuando empezó?

-Sí, sí, por supuesto. Además, hay algún niño que me recuerda un poco a mí. Es cierto que sabiendo también la forma de la que tú eras cuando tenías su edad te ayuda a poder entender lo que ellos pueden sentir, cuándo pueden estar cansados y, además, entender su manera de pensar.

-¿Es cierto que estuvo cerca de sumarle el stick de hockey a los patines?

-Sí, estuve durante más de un año haciendo hockey cuando vivía en Madrid, no profesionalmente, lo hacía como un hobby, me gustaba muchísimo. Es un deporte que me divierte y además hice muchísimos amigos.

-¿Cómo y cuánto entrena un campeón del mundo de patinaje artístico?

-Entrenamos entre dos y tres horas diarias en el hielo, después intentamos complementar fuera del hielo, ya depende de cada patinador y su forma física. El total son unas tres horas y media al día en cinco días a la semana.

-¿Fue complicado desarrollar su talento en España hasta los 17 años?

-Es más complicado, hay otros países en los que el patinaje lleva siendo un deporte muy practicado mucho tiempo y tienen instalaciones en todas sus ciudades, en algunas incluso llega a haber 15 o 20 pistas de hielo. Los entrenadores que han generado durante tanto tiempo pueden estar mejor preparados. Es algo difícil de decir, si tienes más entrenadores y más niños patinando tienes más posibilidades de descubrir un talento. Es cierto que nosotros tenemos que aprender mucho de los países emergentes que tienen como deporte estrella el patinaje o de los más importantes.

-¿Qué aspectos fueron los más insufribles de estar fuera de casa?

-Fue duro. Cuando te vas solo a vivir y a entrenar hay momentos en los que te apetece estar con tu familia, tus amigos, momentos en los que te encuentras más cansado, más estresado. Estamos hablando de que aún tienes 17 o 18 años y sigues siendo un crío. Es cierto que te ayuda a crecer, pero los momentos difíciles por supuesto que están.

-Sexto campeonato de Europa consecutivo en enero y medalla de bronce olímpica en febrero, ¿ha sido una temporada de fantasía en este 2018?

-Sí, ha sido un buen 2018, es un año en el que había muchos retos puestos, algunos los hemos conseguido y otros no. Yo creo que los retos más importantes eran el Europeo y los Juegos Olímpicos. Al final hemos conseguido revalidar el Europeo y la medalla olímpica, que sabía que era muy complicado obtenerla, pero estaba preparado. Al fin y al cabo es a lo que yo iba y al final lo hice, por eso tengo esa sensación tan buena. A veces la gente me dice si me hubiese gustado más tener una medalla de oro o de plata, y yo les respondo que sí claro, pero mi meta era quedar en el podio.

-¿Qué se siente en ese momento de ganar una medalla olímpica para su país?

-Es una sensación espectacular, porque además sabes que todo el mundo te está viendo, sabes que son unos Juegos Olímpicos. Es una competición que tampoco se puede comparar con ninguna otra. Para nosotros los Juegos Olímpicos siguen siendo la competición más importante de nuestra carrera. Aunque el Mundial también lo sea, los Juegos Olímpicos tienen esa esencia especial.

-Se utilizó mucho la palabra presión antes de los Juegos de Pieonchang. ¿Fue alivio lo que sintió tras ganar la medalla?

-Fue un alivio por supuesto, es cierto que muchos de los ojos estaban puestos en mí. Teníamos otros muchísimos deportistas que también tenían muchísimas posibilidades, lo vimos con Regino, que también consiguió su medalla de bronce. Yo creo que también se dijo tanto porque posiblemente eran mis últimos Juegos, porque con 31 años en este deporte prácticamente no se compite.

-Entonces, ¿no cierra la puerta todavía?

-¿A los Juegos Olímpicos? Yo la cierro porque con 31 años también quiero generar otro estilo de vida y no dedicarme sólo a la competición. He hecho muchísimo y tengo que saber también cuándo tengo que dejarlo. No porque no quiera, sino porque tengo que ser inteligente, no quiero ver como en cada competición voy bajando el ranking mundial. Los niños vienen fuertes y muy bien preparados, y es normal que cada año veas como van subiendo.

-¿Cómo fue vivir el Mundial de Milán por televisión?

-Muy tranquilo, tranquilísimo, fíjate que ni lo vi (risas). Vi los resultados, pero la competición en sí no la vi.

-Si con 26 años se sentía viejo en el mundo del patinaje artístico, ¿con 27 ya ni se habla siquiera no?

-(ríe) Bueno, sí me siento. Al fin y al cabo es una carrera deportiva y una profesión que desgasta mucho y muy rápido, no sólo físicamente, mentalmente también. Muchas veces la gente no se da cuenta de lo que sufre el cuerpo y las represalias que tiene en el futuro, los dolores que tienes. Muchas cosas no se piensan y no nos damos cuenta. Levantarte con 27 años y que te duela hasta el alma es duro.

-¿Tan cerca está la retirada Javier?

-Está cerca, quiero hacer alguna competición esta temporada, pero yo creo que ya. Al fin y al cabo tengo muchos proyectos y tengo que hacer que evolucionen también. Si estoy todo el año compitiendo algunos se quedarán estancados. Yo quiero evolucionar el patinaje sobre hielo, dar clases, formar niños que en un futuro estén al mismo nivel que he estado yo e incluso más. Espectáculos, campamentos de verano... Son muchas cosas, tengo muchas cosas después.

-¿Le gusta entonces la figura de entrenador para un futuro?

-En un futuro sí. Yo creo que hasta que no termine de hacer exhibiciones por el mundo no seré entrenador, no puedo irme más de un mes fuera teniendo niños a mi cargo, tendré que ver qué hago y cuándo lo hago.

-Severiano Ballesteros y el golf, Manolo Santana y el tenis, ¿Javier Fernández y el patinaje artístico?

-Bueno, generar que el patinaje pueda evolucionar como lo ha hecho el golf y en especial el tenis estaría bien. Necesitamos más pistas de hielo, más ayudas. Con 10-15 pistas de hielo en toda España tampoco se pueden pedir milagros; pueden pasar, pero no los puedes pedir. Necesitamos más sitios donde practicar el patinaje sobre hielo, necesitamos entrenadores que estén más preparados, necesitamos tantas cosas…

-¿Qué se debe hacer para que quienes quieren seguir su camino no deban irse de casa como hizo usted?

-Lo primero que debemos tener es un centro de alto rendimiento con una pista de hielo. Ya hemos mantenido conversaciones y nos dijeron que sí, pero ha habido muchos cambios en el panorama político y todo está en el aire. Hay que mantener nuestra política centrada, ya sea por una parte o por otra, nos guste o no. Ahora mismo como presidenta del Consejo Superior de Deportes está María José Rienda. Aún no me he sentado a hablar con ella, pero está claro que sabe mucho de deportes de invierno. Tengo la esperanza de que en un futuro no muy lejano se pueda tener una pista de hielo en un centro de alto rendimiento en España. Se tiene de todo, pero pista de hielo no.

-¿Cómo marcha la planificación de su espectáculo Revolution On Ice? Tiene cinco fechas en el horizonte.

-Va muy bien, ya han salido todas las entradas a la venta para las cinco ciudades. La organización es difícil, pero va bien. Ya se han vendido muchas entradas, y estamos ahora cerrando los cantantes y patinadores para comunicárselo a la gente y que sepan quién va a actuar. Todo ha arrancado ya.

-Sabe que en Granada tiene las puertas abiertas para cuando quiera actuar aquí...

-(ríe) Por supuesto, ya lo estuvimos mirando, lo que pasa que es una producción muy grande, y necesitamos un recinto grande. Ojalá algún año podamos venir a Granada y a otros muchos sitios. Si el lugar es pequeño se pueden hacer dos exhibiciones en un día en vez de una, pero son cosas que se tienen que mover con tiempo.

-La actuación de Vistalegre fue una experiencia exitosa, ¿acabó satisfecho?

-Fue un espectáculo increíble, es cierto que algún fallo seguramente hubo, pero bueno, fue un espectáculo enorme al que acudieron unas 12.000 personas, y podemos estar contentos. Ya hay gente del extranjero que ha dicho que va a venir a España a ver Revolution On Ice.

-Inauguró esta pista permanente el pasado año y fue campeón de España aquí en 2014, ¿qué significa para usted volver a Granada?

-Es una ciudad que nos gusta mucho, siempre nos ha gustado. Nos gustan las instalaciones y sobre todo la organización que tienen las pistas, nos ayudan muchísimo y nosotros también queremos intentar ayudarles, es un trabajo mutuo. Es un sitio que siempre tenemos en mente por si tenemos algún proyecto poder traerlo y hacerlo aquí.

-¿Cree que existe capacidad en Granada de organizar eventos deportivos de mayor entidad?

-Yo creo que sí, Granada es una ciudad que aporta mucho al deporte y tiene una larga historia con el deporte de invierno con Sierra Nevada. Y ahora teniendo dos pistas de hielo, que no muchas ciudades pueden decir eso. Puede ser una gran potencia para el patinaje sobre hielo y esperemos que los eventos importantes puedan llegar aquí a Granada para seguir evolucionando la pasión por el patinaje.

-Cuando usted era un niño como los de su campus, le llamaban el Lagartija, ¿por qué lagartija?

-Era muy inquieto y no paraba, cuando era muy pequeño un entrenador empezó a llamarme lagartija.

-¿Sigue quedando algo de lagartija, no?

-Siempre, pero es cierto que ahora he aprendido más, soy más tranquilo y soy más inquieto cuando debo serlo.

-¿Qué hace en su tiempo libre además de descansar?

-Salgo con los amigos, cenar, estar al aire libre. Hago mucho deporte. Una de mis tardes favoritas es estar haciendo algún deporte, ya sea pádel, frontón, bicicleta, jugar al fútbol o lo que sea.

-¿Y una vez en casa? ¿Televisión, videojuegos...?

-Juego a videojuegos, tengo la PlayStation y juego a muchos juegos.

-¿Está dentro de la fiebre del Fortnite?

-Buah, pues claro (risas), estoy en la fiebre del Fortnite. Pero quitando eso veo deportes, me gusta ver un poco de fútbol. Cualquier deporte de selección me encanta, me siento a ver la selección sea el deporte que sea y me gusta muchísimo. En general es que el deporte me gusta.

-¿Un deseo para 2019?

-Que las competiciones que haga sean unas buenas competiciones y que la gente que quiera pueda venir a verme. Quitando eso, que sea un año bueno para mí y para todo el mundo. Que los proyectos que tenemos entre manos podamos hacerlos todavía más grandes.

-Se enteraría del asesinato de Denis Ten…

-La verdad es que me sorprendió un montón, qué decir, un chico de 25 años que tiene que terminar su vida así. Espero que la ley, aunque no se puede hacer justicia, que se intente hacer. Conocía a Denis Ten de hace mucho tiempo, tenía el mundo ganado, por lo menos que ahora tenga el cielo. Es una lección para otra tanta gente, para darse cuenta de lo que vale una vida.

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