Motociclismo | Gran Premio de Qatar

A la caza de Honda

  • La marca nipona lidera todos los ranking pese a la presión de Yamaha, Ducati o Suzuki

  • Juan Martínez, técnico de MotoGP: "Márquez ganó estos años sin tener la mejor moto"

La RC213V, campeona del mundo y moto a batir en 2019. La RC213V, campeona del mundo y moto a batir en 2019.

La RC213V, campeona del mundo y moto a batir en 2019.

Se habla mucho de pilotos, pero ¿qué diríamos de ellos sin sus motos? Son seis las marcas que compiten en el Mundial de MotoGP, siendo Honda quien lleva la voz cantante con la ayuda inestimable de Marc Márquez. Al fabricante japonés sólo se le ha escapado uno de los seis últimos títulos de la cilindrada reina (hace ya cuatro temporadas), liderando todos los rankings en la historia de esta categoría con 24 campeonatos del mundo (20 de ellos de pilotos) y 297 victorias en grandes premios, 71 más que las logradas por Yamaha, su principal rival que, como Ducati, Suzuki, KTM y Aprilia se han propuesto darles caza.

Amén del relato bíblico sobre David y Goliat, destronar a un gigante no es tarea fácil y menos si se llama Honda, una poderosa multinacional nipona que desde 1948 construye automóviles, camiones, motocicletas, robots, motores náuticos y de aviación, contando para ello con más de 180.000 trabajadores que en 2017 alcanzaron una facturación de 116.371 millones de euros y unos beneficios de 8.022 millones de euros. En su departamento de competición, Honda Racing Corporation (HRC) emplea a más de doscientas personas, que contrastan con los 30 trabajadores que lo hacen en Suzuki, mientras que KTM, en plena expansión, destina más de un centenar a los grandes premios de motociclismo. Curiosamente, la marca del ala dorada sólo produce el motor de su RC213V de MotoGP, mientras que el resto de elementos que integran su moto son de proveedores externos bajo la dirección de ingeniería, diseño y desarrollo del fabricante japonés. Pero el puzle les sale perfecto.

MotoGP 2019. MotoGP 2019.

MotoGP 2019.

A grandes rasgos, la Honda de MotoGP cuenta con un motor V4 de 1.000 cc, que otorga unos 250 caballos de potencia, capaces de alcanzar los 350 km/h, con un peso aproximado a los 157 kg y un depósito de 22 litros. Pero las generalidades engañan, pues estamos hablando de excelencia tecnológica, como lo ponen de manifiesto los tres millones de euros que se calculan cuesta la Honda pilotada por el heptacampeón Marc Márquez. Lo que no está nada claro es si él y su moto seguirán arrasando este año, ni si sus rivales estarán a la altura.

Para desvelar qué se ha cocinado este invierno en las fábricas de MotoGP, nadie mejor que el reputado técnico Juan Martínez (Mollet del Vallés 1973), que en su día ayudó a conquistar títulos a los genios Doohan y Rossi. Como buen comentarista de televisión que es, su primera afirmación resulta rotunda: "Márquez ha sido campeón del mundo en los últimos años sin contar con la mejor moto del campeonato" y añade: "Lo que Honda siempre ha hecho bien es escoger a los mejores pilotos. A las buenas elecciones de ingeniería, se unen también las de quienes pilotan sus motos. Aciertan porque todos los esfuerzos, tanto de diseño de la moto, como el equipo y pilotos van en el mismo sentido. La paridad técnica en MotoGP es muy elevada y al final acaban ganando quienes optimizan el rendimiento de su moto y piloto".

El experto Martínez, que también ha trabajado para Crivillé, Hayden y Gibernau, lleva más de 25 años en el Mundial de Motociclismo, compaginando el asesoramiento técnico y la televisión con su empresa Andreani MHS (importadora de suspensiones Öhlins). La opinión y experiencia de este especialista no deja indiferente a nadie: "A nivel de concepto, todas las motos que vemos en MotoGP son similares y, aunque haya cosas que no parezcan iguales, buscan el mismo objetivo por diferentes caminos. Eso sí, nunca se debe caer en el error de estar excesivamente pendientes de lo que hacen tus rivales. Sirva como ejemplo cuando Ducati intentó hacer una Yamaha para Rossi, llegando a producir siete motos diferentes en sólo dos años. La capacidad de decisión y el peso que Valentino tenía en Ducati hicieron perder el camino a esa marca. Si yo soy Ducati e intento hacer una Yamaha, siempre haré una mala Yamaha, porque copiar no te garantiza que lo vayas a conseguir y habrás intentando ser otro que no eres tú. Esta no es una crítica sino una interpretación mía vivida desde dentro de ese equipo, porque yo estaba allí. Creo que debes morir siguiendo tu propia filosofía. Para lograr resultados, el camino correcto es tener en cuenta lo que hacen bien tus adversarios, pero sobre todo potenciar tus virtudes desde el conocimiento y la experiencia, así controlas la situación".

En este sentido, hay quienes aseguran que Lorenzo también intentó hacer una Ducati como la Yamaha (con la que fue tricampeón) y se cuestionan si ahora intentará lo mismo con la Honda. A este respecto, el técnico Juan Martínez considera que "ese es un error que cometen todos los pilotos cuando llegan a un nuevo equipo. Todos solemos aferrarnos a nuestros mejores momentos, para intentar repetirlos. Los pilotos también se aferran a los buenos recuerdos y resultados que lograron con las motos concretas que llevaban. En el caso de Lorenzo, por mucho que lo intente, Honda no le permitirá ir por ese camino. Obviamente se esforzarán para que se encuentre lo más cómodo posible, pero le harán entender que hay cosas que no se pueden cambiar. No al cien por cien, pero sí al setenta por ciento, Jorge se tiene que adaptar a la Honda que hay, no podrá revolucionar la moto como a él le gustaría. Es más, si Márquez sigue ganando, sus argumentos serán más débiles. La jerarquía se gana con los resultados y el método de trabajo que tendrá en Honda es distinto al que tuvo en Ducati. Por lo demás, Jorge Lorenzo ha demostrado que con diferentes monturas es competitivo, su trabajo junto al de Márquez pondrá las cosas difíciles al resto de equipos. La competencia deportiva bien llevada dentro de un mismo box es lo mejor que puede suceder".

Juan Martínez, técnico de MotoGP. Juan Martínez, técnico de MotoGP.

Juan Martínez, técnico de MotoGP.

De entre las seis marcas del Mundial, Juan Martínez considera que "Ducati tiene la moto más equilibrada de MotoGP. De hecho, si se hace una media aritmética, veremos que sus pilotos siempre están en las primeras posiciones. El hecho de que existan motos de esa marca que rinden sin formar parte del equipo oficial, demuestra que Ducati está haciendo un buen trabajo que, en gran medida, se debe a la labor de dirección técnica, como del equipo humano, realizada por Gigi Dall’Igna. La gestión electrónica con la centralita única Magneti Marelli, que conocían mejor que nadie, junto al éxito en la rápida adaptación a los neumáticos Michelin, han permitido que equipos como Ducati hayan dado un gran paso en estos últimos años. Ellos hicieron una interpretación del reglamento muy al limite, pues se anticiparon a todos trabajando durante mucho tiempo con Magneti Marelli y sabían que les iba a dar una ventaja, sobre todo porque conocían mejor la lógica de razonamiento de esas centralitas. El campeonato unificaba la forma de recoger los datos de las motos y te daba un método estandarizado de procesar esos datos. Ahí fue donde Ducati encontró un pequeño resquicio que les ha beneficiado. Y es que esos datos los puedes tratar y, de algún modo, modificas la lógica de funcionamiento de la centralita, con el beneficio evidente que ello supone. Conscientes de esa oportunidad, Suzuki fichó algunos técnicos de electrónica que estaban en Ducati, por ejemplo Juan Manuel Cazeaux, que trabaja con Alex Rins, y así han dado un gran salto para ser competitivos. En Honda también fueron conscientes de esa debilidad e hicieron lo propio, captando a parte de ese talento y conocimientos de la centralita Magneti Marelli que venían de Ducati, para optimizar el rendimiento de sus motos".

Vista frontal y trasera de la Desmosedici GP19. Vista frontal y trasera de la Desmosedici GP19.

Vista frontal y trasera de la Desmosedici GP19.

Hay muchas teorías sobre la evolución que las Ducati han tenido en los últimos años. Algunos consideran que las motos italianas, cuya marca es propiedad del grupo Audi, han perdido la agresividad de antaño y ahora se asemejan a las Yamaha que van por raíles. Juan Martínez tiene su opinion al respecto: "Si ves a Dovizioso con la Ducati, nadie puede decir que esté pilotando agresivamente o utilizando mucho su cuerpo. Sin embargo, él ha estado peleando con Márquez y Lorenzo también lo hecho cuando fue posible. Eso significa que la Ducati parece que ha hecho ese cambio. Si sólo medimos el valor de la victoria bajo los parámetros que determina Marc Márquez con sus títulos, se establece que es necesaria esa agresividad. Pero es evidente que las cosas han cambiado. Las mentalidad de las marcas ha ido evolucionando. Se ha trabajado mucho en los tres últimos años para entender las reacciones de las neumáticos Michelin y adaptar sus motos a esos comportamientos. Para hacerlo posible han tenido que cambiar la distribución de pesos, aumentándolo en la parte trasera de las monturas. Hace cuatro años con Bridgestone fue al contrario, que se centró mucho la masa para no tener transferencia de peso, ahora con Michelin se está desplazando mucho hacia atrás. Un buen ejemplo lo tenemos en la parte trasera de la Ducati, basta con observar debajo de su cola donde se aprecia claramente que han desplazado elementos de la moto. En general se observa que han rotado motores hacia atrás y Honda también va en ese camino pues, además, el particular pilotaje de Márquez con el cuerpo muy abajo les obliga a desplazar peso a la parte trasera. Dado que el neumático trasero tiene más que decidir que el delantero a la hora de conducir, es importante mantenerlo mucho en carga y bajo control para que la moto sea efectiva. Ducati y Honda van en esa línea y Suzuki de alguna forma también, pero en Yamaha se han quedado más estáticos. Pero los cambios que Viñales había ponderado a finales del pasado año iban un poco en esa dirección, bajando la posición del depósito y piloto algo hacia atrás. Quizá estén trabajando en esa distribución de pesos y ya veremos cuánto de efectivo es".

Valentino Rossi, observando atentamente la Honda de Marc Márquez. Valentino Rossi, observando atentamente la Honda de Marc Márquez.

Valentino Rossi, observando atentamente la Honda de Marc Márquez. / Jesús Robledo

Aunque la atención de MotoGP suele centrarse en Honda, Ducati y Yamaha, el especialista Juan Martínez ofrece también una interesante valoración de las otras tres marcas del Mundial: "Cuando Suzuki llegó al Mundial lo hizo con su mentalidad japonesa, que es la de un carpintero que mide dos veces y corta una vez, así no se equivocan ni tienen que reparar. En el caso de Aprilia, por esa sangre caliente latina que nos caracteriza, queremos correr antes de saber caminar. Este equipo italiano cuenta con pilotos de gran reconocimiento social y repercusión mediática, pero lo primero que deben hacer antes de salir en los medios es dar una estabilidad a la moto. Cuando aprecian un problema en su montura en un circuito concreto, lo que no pueden hacer es entrar en pánico, sino comprobar que esos problemas se repiten en varios circuitos. Quieren cambiar tantas cosas y tan rápido, que al final no tienen tiempo para ver lo que funciona y lo que no. En el caso de KTM, han hecho bien en tener más motos en parrilla, eso puede ser muy positivo. No creo que tengan el mismo problema que Aprilia a nivel técnico, pero sí en la dirección del equipo o de proyecto. Creo que cuando vieron que Ramón Forcada dejaba de ser el ingeniero de Viñales en Yamaha debieron ficharlo, deberían incorporar a personas con dilatada experiencia, porque están contratando a pilotos de primer orden que precisan de un liderazgo técnico que les lleve a la primera linea. Incluso han fichado a un piloto probador de enorme talento y cualidades como Pedrosa, que tiene más nombre que cualquiera de los oficiales del equipo. El ingeniero Mike Leitner lo ha llevado a KTM porque sabe lo que puede aportar a la evolución y resultados de una moto. Puede que en los próximos años veamos que KTM coge la misma senda que llevó a Ducati a ser la gran marca que es ahora mismo en MotoGP. Creo que están invirtiendo mucho en personal intermedio, pero tal vez no en las piezas clave, Precisan de un revulsivo como hizo Ducati incorporando a Gigi Dall’Igna. Necesitan a alguien que marque las pautas".

La Aprilia RS-GP de 2019. La Aprilia RS-GP de 2019.

La Aprilia RS-GP de 2019.

Ni que decir tiene que la gran incógnita de MotoGP en 2019 sigue siendo Yamaha, algo que corrobora el técnico Juan Martínez: "Sus problemas se originan en la mala gestión que han hecho desde el momento en que Lorenzo desapareció de ese box. Rossi sufre si no tiene al lado a un compañero de equipo que es rápido de forma permanente. Por tanto, Yamaha necesita que Viñales esté al mejor nivel para que Valentino ofrezca su mejor rendimiento. Al margen de los problemas con la centralita electrónica, no han trabajado para optimizar el rendimiento de su moto. Un piloto tiene que ceñirse al cargo que ostenta en el organigrama del equipo, siendo exclusivamente piloto y lo mismo deben hacer técnicos, mecánicos y managers. Probablemente, eso es lo que no se ha gestionado bien en Yamaha. De forma indiscriminada han atacado al chasis, al motor, han atacado al piloto, a técnicos y mecánicos. Y esas prisas no ha sido las mejores consejeras".

Esperemos pues acontecimientos en el Mundial que comienza y no olvidemos que tal vez Honda sea como el Goliat invencible, al haberse aliado con el 'David' Márquez…

(*) Jesús Benítez, periodista y escritor, fue editor jefe del Diario Marca y, durante más de una década, siguió todos los grandes premios del Mundial de Motociclismo. A comienzos de los 90, ejerció varios años como jefe de prensa del Circuito de Jerez.

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