la consulta del especialista

La comida basura de Trump

  • La prensa americana se hace eco de lo insalubre de su dieta y de los peligros que conlleva

Recientemente se han publicado las fotografías más llamativas de la campaña electoral que enfrentó a Hillary Clinton y a el a la postre presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En las instantáneas se aprecia al neoyorquino disfrutando de comida basura, pollo frito, galletas de chocolate y patatas fritas. La prensa americana se ha hecho eco de lo insalubre de la dieta, así como de los peligros de la comida tan poco sana de la que disfruta el incombustible Trump.

Según lo que se ha publicado, Donald Trump no ha sido sometido a ninguna cirugía de reemplazo articular como podría ser una prótesis de cadera, rodilla o de hombro. La única intervención que ha sufrido fue una apendicectomía a la edad de 10 años. Su altura es 1,91 metros y pesa sobre 90 kilos. Respecto a la medicación, toma una aspirina y una pastilla para el colesterol al día. No padece hipertensión ni diabetes, ni tampoco tiene problemas de corazón o ha sido sometido a cirugía oncológica; los niveles de PSA (el antígeno prostático que marca la posibilidad de padecer cáncer de próstata) es normal. El propio Trump reconoce varias cosas: una, que no hace ejercicio físico; dos, que tiene buenos genes; y tres, que come todo lo que le apetece. Sin embargo, su médico sí le recomienda que camine todo lo que pueda y que su dieta sea rica en verduras y baja en beicon y carne. En resumen, para ser un hombre de 70 años, hay Trump para rato, pero a la vista del nivel de estrés que asocia el cargo, la edad y la comida que ingiere...

¿Qué debería de comer?

-Carbohidratos. La recomendación sería consumir al menos 4-5 gramos por kilogramo de peso al día. Son azúcares simples y son absorbidos rápidamente. Es preferible consumir frutas que contienen vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra. Los productos refinados es mejor evitarlos, ya que tienden a carecer de nutrientes naturales y hay riesgo de que parte de esta energía se convierta en grasa y se almacene.

Los hidratos de carbono complejos tardan más en ser absorbidos, por lo que liberan energía durante horas. Los más conocidos son la pasta, el arroz, el pan y cereales (integrales es la mejor opción), lentejas, entre otros. Es bueno experimentar con nuevas fuentes como la quinoa, una semilla de la familia de la espinaca, la remolacha y la acelga, que contiene proteína y minerales (hierro, calcio, magnesio, sodio, potasio, fósforo) y también gran cantidad de fibra; y la avena que contiene una completa combinación de proteínas y aminoácidos, fibra soluble y ayuda a reducir el colesterol.

-Grasas. Una de las funciones importantes de las grasas es que representan fuentes vitales de energía, además las grasas son los combustibles metabólicos preferidos durante el reposo. Los adultos mayores deben tener cuidado de no consumir grandes cantidades de grasas, puesto que éstas van a incrementar los niveles de colesterol en sangre.

-Proteínas. La proteína es esencial para el mantenimiento y la reparación de tejidos desgastados o dañados. De la comida que ingerimos, el cuerpo convierte la proteína en aminoácidos, ya que no puede utilizar la proteína directamente. La calidad de la proteína depende de su digestibilidad y de la composición de sus aminoácidos. La cantidad de proteína necesaria cada día para un adulto es entre 1.0 y 1.5 gramos por kilo del peso corporal; sin embargo, no existe un consenso, ya que varían las recomendaciones en este aspecto.

Las verduras verdes son ricas en aminoácidos, lo que significa que al ingerirlos, estamos ayudando al cuerpo a acelerar el proceso de regeneración y ser más eficientes en la fabricación de nuevas células.

Vitaminas y minerales

Las necesidades de vitaminas y minerales se incrementan cuando realizamos una actividad física extremada y continua o estamos sometidos a un importante nivel de estrés. Cuando pensamos en la palabra 'vitaminas', nos viene a la mente cápsulas y suplementos, pero en realidad hay muchos alimentos que tienen una incontable cantidad de vitaminas y minerales.

-Complejo B: sin estas vitaminas, el cuerpo carecería de energía. Los hidratos de carbono, la grasa y la proteína son utilizadas para la 'gasolina'; las vitaminas del complejo B ayudan al cuerpo a usar esa 'gasolina'. Facilitan las reacciones de liberación de energía entre ellas mismas y ayudan a las células a la entrega de oxígeno y nutrientes que permiten dicha energía.

-Vitamina C: actúa como antioxidante. Mantiene los tejidos, mejora la absorción del hierro en el cuerpo.

-Calcio: Ayuda en la contracción del músculo y la transmisión de los nervios.

-Magnesio: Ayuda con todos los procesos de transmisión neuromuscular, balance electrolítico y la liberación de energía. Contribuye a la reducción del cansancio y de la fatiga. Evita los calambres musculares.

-Potasio: Actúa en la transmisión del impulso nervioso y junto con el sodio regulan el nivel del agua del cuerpo. El potasio participa también en el crecimiento de la masa muscular, ya que está relacionado con el almacenamiento de glucógeno en su interior, por lo cual es un mineral esencial.

-Sodio: Regula la distribución del agua en el cuerpo, también participa en la transmisión de los impulsos nerviosos de las neuronas y hace posible las contracciones musculares. El sodio es el componente indispensable para lograr una adecuada rehidratación. Previene también los calambres musculares.

-Fósforo: Esta relacionado directamente con el metabolismo ya que produce moléculas de alta energía como el ATP. El fósforo trabaja conjuntamente con el calcio, por esta razón es importante consumir más o menos la misma cantidad de calcio y fósforo.

-Hierro: Ayuda a prevenir la fatiga, mejora el desempeño en el ejercicio, mejora el sistema inmune.

-Zinc: Agiliza el tiempo de curación, ayuda a mantener huesos fuertes y está involucrado en cada fase de crecimiento, producción celular y además reparación de tejidos.

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