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Una dama hereda el cetro

  • Ledecky, Franklin, Meilutyte, Efimova y los seis récords mundiales dan protagonismo a las mujeres, que recogen el testigo dejado por Phelps

El día que Michael Phelps rechazó la oferta de la FINA para integrar su bureau, los dirigentes de la natación mundial decidieron que el lugar que habían pensado para el mejor nadador de la historia sólo podía ocuparlo una mujer. Fue una decisión sintomática. Casi premonitoria. Como si los rectores del mundo del agua intuyeran que los de Barcelona serían los Mundiales de Katie Ledecky y Missy Franklin, de Ruta Meilutyte y Yuliya Efimova o de los seis récords protagonizados por féminas.

Acaso, habían escuchado al mítico Alexander Popov. "Me gustaría que el próximo Phelps fuera una mujer", confesó el ex campeón mundial y olímpico de los 50 y 100 libres. "Aquí han predominado las damas. Ahora se promueve a las mujeres en el mundo y esto ha sido un paso", asumió Julio César Maglione, el presidente de la FINA (Federación Internacional de Natación), al hacer balance de los campeonatos que se clausuraron el domingo.

Maglione constató una evidencia. En la espectacular piscina del Palau Sant Jordi, sólo las chicas lograron dejar definitivamente atrás la raya roja que marca los tiempos de récord. Seis plusmarcas mundiales, seis rostros de mujeres: los de las adolescentes Ledecky y Meilutyte, en un par de ocasiones cada una; el de la joven Efimova, de 21 años, en los 50 braza; y el de Rikke Moller Pedersen, en los 200 braza.

La marca de Pedersen, de 24 años, fue casi una rareza en unos Mundiales dominados por mujeres que, en la mayoría de casos, ni siquiera han alcanzado la edad universitaria. Meilutyte y Ledecky, protagonista del récord más espectacular de los Mundiales (1.500), tienen 16 años. La estadounidense se zampó seis segundos de un solo bocado, antes de devorar también la plusmarca mundial de los 800.

"No es algo normal ni habitual, pero sí posible", aseguró sobre el fabuloso registro (8.13,86) Henning Lambertz, director técnico de Alemania. "Ledecky es una nadadora muy especial", añadió. "Es la próxima Phelps", dijo la italiana Novella Calligaris, la primera campeona mundial de los 800.

La adolescente que se puso la corona olímpica de los 800 en los Juegos de Londres se fue de Barcelona con cuatro oros (400, 800 y 1500 libres y el 4x200), dos plusmarcas mundiales y el premio a la nadadora de los campeonatos. "Todo eso supera mis expectativas. Estoy feliz y agradecida de formar parte de un fantástico equipo. Me siento bendecida", dijo Ledecky tras conquistar su cuarto oro, esbozando apenas una leve sonrisa.

Ella mejor que nadie sabía que el premio a la mejor nadadora de los Mundiales bien podría haber recaído en Franklin, su compañera. Con seis oros colgados al cuello (100 y 200 espalda, 200 libres y los tres relevos), la estadounidense, de 18 años, se convirtió en la primera mujer en lograr semejante cosecha en unos campeonatos mundiales.

La australiana Libby Trickett, en Melbourne 2007, y la estadounidense Tracy Caulkins, en 1978, se quedaron en cinco. "No sé qué decir. No puedo creer que esto haya pasado", dijo la risueña y charlatana Franklin cuando hizo recuento de su botín. "Hice grandes carreras y otras en las que aún tengo que trabajar, pero estoy entusiasmada con lo que está por venir", añadió la mujer cuyo estilo natatorio apasiona a Popov.

Otros, como Laszlo Cseh, se entusiasmaron con el de Meilutyte, oro en 100 braza. "Para nadar así la braza, que es el estilo más complicado, hay que haber nacido con ese don", aseguró el bicampeón mundial de los 100 mariposa sobre la autora de los récords mundiales de los 50 y 100 braza.

Los aficionados que llenaron el Sant Jordi, en cualquier caso, vibraron con todas ellas. Y con todas las mujeres de la delegación española que, encabezadas por Mireia Belmonte, protagonizaron los mejores Mundiales de la historia para España con 12 medallas.

Aunque en Barcelona no hubo una figura que brillase más que el resto, no hay duda que dejó el testigo de Phelps -ganador de 18 oros olímpicos y 26 mundiales- en manos de una mujer.

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