XEREZ | NUMANCIA · ASÍ SE VIVIÓ EN CHAPÍN

El descuento fue la mayor humillación

  • La decisión de prolongar el partido en cuatro minutos pese al 0-3 enojó a sorianos y xerecistas al final del duelo

Prolongar la agonía del muerto no agradó ayer ni a xerecistas ni a sorianos, que dedicaron los últimos cuatro minutos de partido, los que había añadido el colegiado, a tocar y tocar el balón esperando el pitido final. Y es que descontar cuatro minutos a un partido en el que ya estaba todo decidido fue lo último de una actuación arbitral lamentable que volvió a poner de manifiesto el bajísimo nivel arbitral de la Segunda División.

Si días atrás fue Llorente Carcedo y su auxiliar los que montaron el lío en Chapín (aunque aquel día favoreciendo al Xerez y pasó desapercibido) ayer tocó el turno a Martínez Franco que provocó las iras del público.

Todo eso a pesar de que el conjunto soriano fue de lo más caballero que ha pasado por Jerez, ya que siempre mantuvo el control del partido y sólo apretó cuando le hizo falta. Eso sí, en ningún momento quiso hurgar en la herida azulina y pese a tener a su merced al rival, al que pudo haber goleado, se limitó a controlar el balón esperando el final del choque.

No merecía pues la despedida hostil, con insultos incluidos, con el que algunos aficionados increparon al autobús soriano a la salida de Chapín.

Caballero, palabra muy propia de Joaquín Morales, fue ayer tambiénel equipo azulino que saltó al campo con una camiseta en la que se podía leer: "Te esperamos Mari Luz", en alusión a la pequeña desaparecida hace unas semanas en Huelva.

El problema es que esperar, pero la victoria, era lo que la afición xerecista tenía previsto, victoria que nunca llegó, primero por el arbitraje del murciano Martínez Franco y luego porque el equipo, al menos en la primera parte y mientras tuvo once sobre el césped, nunca tuvo la ambición ni las ganas necesarias para haber ganado.

Toda esta situación provocó que al aficionado acabara ayer trastocado por los acontecimientos y a la clásica pregunta de ¿por qué no juega Antoñito? se le unieron ayer las de: '¿Qué la pasa hoy a esta gente? ¿Es que necesitan empezar perdiendo para despertar?'.

Lo cierto es que el Deportivo sigue empeñado en complicarse la vida y los incondicionales siguen esperando esa reacción que con Casuco no acaba de llegar. Y eso que el técnico lo ha probado todo, desde cambiar constantemente al equipo titular, que no sabemos si es la mejor solución (porque ayer a Moreno se le vio descentrado al volver al centro del campo casi dos meses después y a Francis algo desquiciado con tanto cambio de posición), hasta motivar a los suyos un día antes diciendo que tiene la mejor plantilla de la categoría, pero ni por esas. Al final, la afición reconoció el trabajo de la segunda mitad y esta vez, al contrario que ante Las Palmas, despidió a los suyos con aplausos.

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