CÓRDOBA | xerez · así se vivió el partido

De la euforia inicial a las caras largas

  • Decepción Cerca de mil seguidores del Xerez 'tomaron' el Nuevo Arcángel pero esta vez el equipo no se sumó a la fiesta

Córdoba recibió a la afición azulina con agua. Casi una hora y media antes del comienzo del encuentro, una fuerte tormenta descargó sobre la ciudad de los califas pero ni la lluvia ni el mal tiempo hicieron que los seguidores xerecistas pusiesen mala cara. Desde que fueron ubicados en la parte alta de Preferencia no pararon de animar y sus gritos de ánimo se incrementaron cuando Porato y Chema saltaron al terreno de juego a calentar bajo las órdenes de José Luis González.

Bajo fuertes medidas de seguridad, los seguidores xerecistas corearon de forma unánime el 'nos vamos a salvar' y el 'que bote Chapín', que se hizo aún más unánime cuando saltaron a calentar los jugadores del Córdoba, con Antonio al frente, para dar paso minutos más tarde a los jugadores del Xerez, recibidos con una gran ovación.

Los ex xerecistas que no iban a ser titulares, Pineda y Julio Iglesias, se convirtieron en el centro de atención de los azulinos, con los que charlaron largo rato.

Además de los casi mil aficionados que ocuparon la parte alta de Preferencia, por Tribuna se dejaron ver muchos seguidores xerecistas, la mayor parte de ellos muy conocidos y también habituales en los desplazamientos, que no quisieron perderse un encuentro que era vital para su equipo.

La bronca de la tarde se la llevó el 'speaker' del Córdoba, que al dar la bienvenida a la afición azulina la tildó de seguidores gaditanos, con el consiguiente abucheo, claro… Fallos que de vez en cuando se comenten…

Y si espectacular fue el recibimiento a los jugadores para el calentamiento, no menos impresionante fue oír cómo jaleaban a los suyos cuando se cantó la alineación por megafonía y cuando los dos equipos saltaron al terreno de juego, acompañados por un grupo de niños con la bandera de Andalucía.

La afición local, que fue más numerosa de lo esperado, desplegó un espectacular tifo de ánimo a sus jugadores; era una enorme pancarta en la que se podía leer 'el Arcángel, nuestro reino', junto a una bonita imagen de San Rafael, patrón de Córdoba, con el escudo de la entidad en las manos. Y es que a estas alturas de competición y tal y como está el panorama, cualquier ayudita extra vale. Y tanto que se la dio porque a los cinco minutos ya había marcado Arthuro.

Pero la alegría apenas les duró un cuartito de hora. Moreno empató y luego comenzaron a llegar las ocasiones azulinas para una parroquia xerecista que cantaba por entonces el 'a por ellos, oé, a por ellos, oé'.

La segunda mitad ya fue otra cosa. La afición estuvo como el equipo, con altibajos, consciente de que aquello no estaba funcionando y de que la derrota era posible. La expulsión de Carlos Calvo pesó lo suyo dentro y fuera del campo.

Al final, agradecimiento de los jugadores a su hinchada pero esta vez sin regalar camisetas. Todo muy frío.

Al menos no hubo incidentes, en parte porque la Policía se encargó de echar de allí a los pocos ultras del Córdoba que esperaban a la afición xerecista en las inmediaciones del estadio una vez acabado el choque.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios