Deportes

Otra jornada para olvidar en los campos de la provincia por agresiones y peleas

La última jornada liguera en los campos de la provincia ha estado marcada por los incidentes y actos violentos provocados en las mayoría de los casos por los aficionados. Si en Primera Provincial el árbitro Noguera Cabrera fue agredido y perseguido en su coche con intenciones poco amistosas durante y después del partido Loluba-Paterna, y en el Nueva Jarilla-Espera también se registraron varias trifulcas que provocaron la suspensión de este encuentro, en categorías inferiores también hay que lamentar hechos bochornosos en un terreno de juego.

En el partido Conil B-El Colorado, correspondiente al grupo 1 de Segunda Provincial, el colegiado recibió un cabezazo por parte de un jugador del equipo visitante al que previamente había expulsado.

Todo ocurrió tras decretar el árbitro un penalti en el tiempo de prolongación a favor del equipo que hizo las veces de local. El colegiado precisó asistencia médica e interpuso la correspondiente denuncia.

Por otra parte, el encuentro Olivillos-Guadalcacín, del grupo 2 de Primera juvenil, terminó con agresiones a los jugadores del conjunto jerezano, quienes vivieron momentos angustiosos por la extremada violencia mostrada por los aficionados locales.

Del mismo modo en otro choque de juveniles, Jédula-Zona Sur (Segunda Provincial), los jugadores visitantes tuvieron que salir escoltados del campo de la pedanía arcense por miembros de las Fuerzas del Orden, tras otro encuentro muy 'calentito'.

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