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Mundial Balonmano

La solución de los extremos (24-29)

  • La selección amarró la segunda victoria del torneo merced al buen trabajo en defensa en la primera parte y al acierto de Rivera y Rocas Egipto no se desinfló tras el intermedio.

La selección española de balonmano sumó su segunda victoria en el Mundial después de derrotar por 24-29 a una dura y combativa Egipto, frente a la que mejoró sus prestaciones del estreno.

Después de medirse a Argelia, tocaba otro rival africano, con más historia mundialista (cuarta en 1999), y que había avisado de lo que era capaz en su preparación al ganar por 15 a toda una subcampeona continental como Serbia. Sin embargo, en su debut, Hungría demostró la realidad de los norteafricanos y, ayer, los españoles no dieron demasiadas concesiones.

Así, el combinado nacional tiró de su defensa y de sus extremos, en particular de unos muy acertados Valero Rivera Jr. (6 goles) y Albert Rocas (5), haciendo bueno lo que el seleccionador había demandado tras el choque ante los argelinos. La zaga también funcionó, sobre todo para provocar el despegue en la primera parte y para acabar con las pequeñas dudas que aparecieron en un tramo de la segunda mitad.

España sufrió al principio. Egipto, joven pero dura, echó mano de su defensa muy física, del mal inicio del anfitrión en ataque y de las paradas de Hady Mohamed para hacer empezar a hacer vivir de verdad un partido mundialista. Los norteafricanos aprovecharon que la retaguardia de los de Rivera no estaba plenamente ajustada, con Viran Morros y Joan Cañellas de inicio, para mandar en el marcador.

Los de Assem Abdeltawab hicieron los mismos goles (5) que Argelia llevaba al descanso en apenas 10 minutos, pero paulatinamente el actual bronce mundialista creció, desde su seña de identidad, la defensa. Los africanos, sin hallar el brazo del joven Ali Zein, no encontraron resquicios en la intensa zaga del equipo español, que recobró el mando.

Además, los anfitriones encontraron a los extremos. Si el viernes había sido Víctor Tomás, en esta ocasión fue el hijo del técnico, Valero Rivera, muy seguro desde su posición y que terminó la primera mitad con seis tantos.

A la defensa y los goles del jugador del Nantes se unieron la mejoría en el ataque posicional, el buen trabajo de Aguinagalde en el pivote y la aparición de Sterbik, argumentos con los que España secó a su rival, que estuvo casi 10 minutos sin marcar. Ni las exclusiones frenaron a los españoles, que llegaron al descanso cómodamente por delante (11-16).

En la reanudación, Egipto controló para que España no se escapase. Por fin encontró a Ali Zein, que junto a Ahmed Mostafa llevaba el peso goleador de los norteafricanos, mientras que ahora en la portería funcionaba Mahmoud. Los egipcios desaprovecharon una inferioridad de la anfitriona para tratar de apretar el marcador, que se mantuvo en seis goles (17-23, min. 15). Sin embargo, España sufrió un repentino bajón que provocó el acercamiento rival (20-23, min.18).

La selección, con Alberto Entrerríos, volvió a encontrar a los extremos, en concreto a Rocas, y volvió a ser intensa en defensa para incomodar a Zein y Mostafa, por lo que pudo volver a abrir una brecha tranquilizadora con un severo parcial de 0-5 que acabó por cerrar el encuentro.

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