Economía

Abengoa espera vender en seis meses Atlantica Yield por unos mil millones

  • El objetivo de las desinversiones es conseguir un Ebitda positivo en 2017 para la multinacional

Imagen de la salida a bolsa de Atlantica Yield, cuando se denominaba Abengoa Yield. Imagen de la salida a bolsa de Atlantica Yield, cuando se denominaba Abengoa Yield.

Imagen de la salida a bolsa de Atlantica Yield, cuando se denominaba Abengoa Yield. / M. G

Abengoa buscará un comprador para venderle en bloque su participación del 41,47% en la cotizada en Nueva York Atlantica Yield, en una operación que permitirá a la compañía española ingresar entre 800 y 1.000 millones de euros, indicaron a Europa Press en fuentes financieras.

La desinversión está prevista en una plazo de entre tres y seis meses, y permitirá a Abengoa amortizar parte de la deuda asociada al dinero nuevo recibido como parte del proceso de reestructuración, cuyas condiciones den financiación son especialmente elevadas.

La búsqueda de un comprador interesado en la sociedad yield resulta para los gestores de la empresa más interesante que la opción entregar la participación como parte de las garantías asociadas a uno de los tramos del dinero nuevo.

El paquete de Atlantica Yield, que empezó a cotizar como Abengoa Yield, tiene el atractivo de conceder al eventual comprador la condición de principal accionista en una sociedad en la que se integraron algunos de los activos más valiosos de Abengoa.

Aparte de la participación en la yield, Abengoa esperar cerrar a finales de abril la venta a Trilantic Europe ya anunciada de su negocio de bioenergía en Europa, y abordará previsiblemente las desinversiones de su planta de cogeneración mexicana Abent 3T, de la desaladora de Ghana, de un ciclo combinado de Argelia y de algunas filiales de EPC.

Con estas operaciones, la compañía aspira a reducir el coste de sus instrumentos de deuda más caros y a reducir un pasivo que, pese al proceso de reestructuración finalizado la semana pasada, sigue siendo elevado.

Si a cierre de 2016 tenía una deuda bruta consolidada de 12.257 millones, de los que 9.681 millones proceden de la corporación y financiación de proyectos, tras la reestructuración ha reducido este pasivo a 5.829 millones, de los que 3.450 millones corresponden a deuda financiera y 2.379 millones están asociados a activos disponibles para la venta.

Una vez acometido el plan de reestructuración, la empresa trabaja a las órdenes de Gonzalo Urquijo, su nuevo presidente desde noviembre pasado, con el objetivo de normalizar su situación con la mayor brevedad y urgencia posible.

Las fuentes aseguran que, al margen del reto de reducir la deuda, Abengoa espera obtener un beneficio bruto de explotación (Ebitda) positivo en 2017.

La empresa centrará su actividad en áreas como las transmisiones eléctricas y ferroviarias, el tratamiento de aguas, el cableado para telefonía o la ingeniería y construcción, entre las que se encuentran los negocios de la energía y las renovables.

Su objetivo es volver a sus orígenes, aunque sea de forma más reducida y con un perímetro de negocio que le procure entre 2.500 y 3.000 millones anuales de facturación, alrededor de la mitad que en su anterior etapa.

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