Economía

El Banco de España avisa: la crisis va a ser más dura de lo previsto

  • Pronostica una caída del PIB de entre el 9,5% y el 12,4%, bastante superior a la que el organismo supervisor estimaba hace sólo unas semanas

  • Aboga por no retirar las medidas de emergencia, ya que si se hace el hundimiento será más profundo aún

  • Alerta de que habrá que revisar impuestos para recaudar más y reducir el gasto público tras la pandemia

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España / J. J. Guillén / Efe

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha avisado este lunes de que la crisis económica que se avecina es más aguda de lo previsto y ha vaticinado una caída del PIB de entre el 9,5% y el 12,4% para este año, casi tres puntos superior a la de hace un mes. Por tanto, y ante esta perspectiva, aconseja no retirar todavía las medidas fiscales de emergencia.

"La recuperación no estará exenta de dificultades y no se puedan descartar escenarios más desfavorables que los considerados actualmente", ha advertido durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados para explicar la evolución económica y el impacto de las medidas aprobadas hasta el momento para hacer frente al Covid-19.

Previsiones ya desfasadas

Hernández de Cos ha dicho que se han quedado desfasados los dos escenarios que barajaba el Banco de España de caída del PIB para este año (entre el 6,6 y el 8,7% si el confinamiento duraba ocho semanas y en el 13,6% si dura doce semanas) y que son más realistas, una caída del PIB de entre el 9,5 % y el 12,4% con incrementos posteriores del 6,1% y el 8,5% en 2021.

Estas caídas de la economía serían mayores si no se acomete un plan plurianual de medidas "ambiciosas" en el terreno fiscal o laboral, además de en el ámbito de la política monetaria europea.

A corto plazo ha señalado que "no cabe una retirada prematura de las medidas fiscales de emergencia" ya que aumentaría el riesgo de que la economía sufriera daños más duraderos y estructurales.

El gobernador del Banco de España ha valorado las medidas de apoyo a las rentas y a los agentes más afectados mediante inyecciones rápidas de recursos transitorios y ha sido claro al advertir de que "no hay alternativa sensata a la expansión presupuestaria".

Revisión "profunda" de la fiscalidad para recaudar más

En este sentido, cree necesario hacer una revisión profunda de la fiscalidad para aumentar la recaudación y ha considerado que hay margen en el IVA y en los impuestos medioambientales si comparamos esta presión fiscal con la de otros países de la de Eurozona.

También ve razonable aplicar un impuesto a nivel internacional sobre algunas grandes multinacionales, en referencia a los impuestos digital y a las transacciones financieras.

Hernández de Cos ha subrayado que la magnitud de la consolidación fiscal es tan relevante que "no podemos pensar que con cambios mínimos o figuras impositivas nuevas se podría afrontar el reto".

Para el gobernador solo hay cuatro figuras impositivas con gran capacidad de recaudación y ha dicho que lo adecuado es combinar la eficiencia impositiva con el gasto público.

Plan de ajuste público tras la pandemia

Superada la pandemia el gobernador ve necesario un plan de ajuste de las cuentas públicas, gradual y a medio plazo, con una revisión de gasto ineficiente y con planes plurianuales de consolidación.

"Requerirá un acuerdo político que se mantenga previsiblemente durante varias legislaturas", ha puntualizado tras insistir en el consenso también de las administraciones territoriales.

Ha advertido del elevado déficit estructural actual, en torno al 3% del PIB, que será mayor ante los intereses de una mayor deuda pública y ante incrementos de gasto como las pensiones o la renta mínima.

El Íngreso Mínimo Vital, un instrumento de equidad no fácil de aplicar

Precisamente, sobre el Íngreso Mínimo Vital ha considerado que como instrumento de equidad es deseable, pero que las experiencias de otros países demuestran que no es fácil introducir un esquema de esas características sin generar trampas a la pobreza, desincentivos a la oferta laboral e incluso, economía sumergida.

Sin tener en cuenta los avales ICO la crisis le ha costado al Estado ya 30.000 millones de euros

Hernández de Cos ha calculado que el coste de todas las medidas aprobadas hasta el momento sin tener en cuenta los avales del Estado a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) es del 3% del PIB, de un entorno de más de 30.000 millones de euros.

Otra de las medidas pendientes en el futuro será una "revisión profunda" de las modalidades contractuales que tienda a equiparar el grado de protección ofrecido a los distintos grupos de trabajadores.

Riesgos para la estabilidad financiera

El gobernador del Banco de España ha reconocido que el coronavirus ha incrementado "sustancialmente los riesgos para la estabilidad financiera", en especial en créditos a empresas y familias, aunque ha aclarado que cuentan con una situación patrimonial "más saneada" que en la anterior crisis.

Ha señalado la capacidad del ICO y del sector bancario a la hora de movilizar el dinero, que "ha sido muy ágil", y ha subrayado que las entidades "tienen que seguir analizando los riesgos" para asegurar que los créditos no van a parar a empresas no viables.

Ha mencionado los problemas de liquidez de las compañías españolas, y ha avanzado que, según los últimos datos el flujo de nuevos créditos concedidos por los bancos a las empresas repuntó algo más de un 50% en marzo respecto al mismo periodo del año anterior.

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