Economía

Caffè Imperiale afrontará su gran expansión con una nueva fábrica en Utrera

  • Produce 16.000 kilos mensuales de forma artesanal y factura más de tres millones de euros con tan sólo cuatro años de vida

José Antonio Rodríguez Abril, en el aula de formación con la que cuenta la fábrica de Caffè Imperiale. José Antonio Rodríguez Abril, en el aula de formación con la que cuenta la fábrica de Caffè Imperiale.

José Antonio Rodríguez Abril, en el aula de formación con la que cuenta la fábrica de Caffè Imperiale. / Juan Carlos Vázquez

Caffè Imperiale, empresa sevillana fabricante de café fundada en 2015, vive un momento de gran expansión en el canal horeca, su principal apuesta, que provocará que este mismo año estrene una nueva fábrica en Utrera tras invertir unos cuatro millones de euros.

Con apenas cuatro ejercicios completos de actividad, la marca fundada por José Antonio Rodríguez Abril (Oviedo, 1979) ha pasado de no producir a vender 16.000 kilos de café al mes al cierre de 2018; y en menos de un lustro ha logrado que la mayoría de  los negocios de hostelería mejor valorados en Tripadvisor en Sevilla tengan en común que sirven Caffè Imperiale.

“Trabajamos de forma artesanal pero hemos conseguido un crecimiento industrial”, admite Rodríguez Abril, que antes de cumplir 40 años ya cuenta con una trayectoria empresarial en el sector inmobiliario –en el que ahora posee el grupo promotor S’Amarador–, el de la hostelería –fue el fundador del grupo El Aguador, que tuvo hasta 9 locales antes de desprenderse de él– y el cafetero, algo poco habitual porque la mayoría de los fabricantes son empresas de varias generaciones, algunas de ellas centenarias.

Invertirá cuatro millones en la nueva planta, que abrirá en el Polígono utrerano de La Morera este año 2019

Ubicada actualmente en Alcalá de Guadaíra, la fábrica con la que atiende a sus clientes seguirá operativa hasta que esté concluida y en producción la nueva, que se ubicará en un conjunto de naves ya existentes en el polígono utrerano de La Morera. Para adquirir y adaptar esas naves y comprar una nueva línea de producción completa, el propietario de la marca va a invertir cuatro millones de euros. Cuando sea posible toda la producción se unificará en Utrera, con el cierre de la fábrica actual, que está en unas naves alquiladas.

La nueva planta permitirá al menos multiplicar por cinco la capacidad de producción de Caffè Imperiale. En 2018 produjo unos 180.000 kilos, lo que supone 70.000 tazas de café diarias.

Con la apertura de la nueva fábrica, las previsiones son incrementar la producción al menos en otros 100.000 kilos en 2019.

Tras cuatro años de actividad, el volumen de negocio de la marca es superior a los tres millones de euros. El objetivo de Imperiale es que al cierre de 2019 se incremente hasta los cinco millones de euros.

Además de la nueva planta, Imperiale trabaja en una nueva línea de negocio de cápsulas para hostelería y en internacionalizar el negocio, con las miras puestas en Latinoamérica.

El 20% de la facturación del negocio se corresponde con la venta de complementos (azúcar, edulcorante, tazas de calidad para servir el café lo mejor posible).

Producto de calidad y formación del hostelero

Desde su fundación, Rodríguez Abril y su equipo de profesionales plantearon Caffè Imperiale como una torrefactora tradicional, con tueste natural hecho poco a poco: cada tostado apenas tiene unas decenas de kilos de café. La materia prima la importa de los principales países productores (Brasil, Colombia, India...) con el grano todavía verde. “El objetivo es tostar nuestro café de manera artesanal y garantizamos a nuestros clientes que el producto que servimos nos tiene más de 30 días desde que se tostó”, explica el propietario.

El formador barista comprueba el aroma del café tras ser tostado. El formador barista comprueba el aroma del café tras ser tostado.

El formador barista comprueba el aroma del café tras ser tostado. / Juan Carlos Vázquez

La calidad es uno de los santo y seña para Rodríguez Abril. El otro es la formación, un hecho diferencial. Tanto la fábrica actual como la nueva integran en sus instalaciones un aula de formación para enseñar a profesionales de la hostelería cómo preparar correctamente el producto.

“Tan importante es producir un café de calidad como servirlo adecuadamente”, señala el fundador. Los resultados en Tripadvisor avalan esta estrategia de la marca, que además de la central tiene delegaciones en otras provincias andaluzas, Madrid y Extremadura. En esa comunidad, además, dentro de su estrategia de crecimiento con alianzas con distribuidores, ha creado una marca destinada a 500 puntos de ventas de Cáceres: Caffè Imperiale Extrem.

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