Campaña de la Renta 2020 Cerca de 840.000 andaluces tuvieron dos pagadores en 2020

  • La mayoría, casi 800.000 ha estado desempleado o en ERTE, y el resto se ha jubilado, según los cálculos de Gestha

  • La asociación de Técnicos de Hacienda cree que las declaraciones a ingresar por esta circunstancia serán muchas menos de las esperadas

Un camarero atiende a su clientela en un bar de Huelva

Un camarero atiende a su clientela en un bar de Huelva / Alberto Domínguez

Este año, la declaración de Hacienda será diferente para muchos contribuyentes. El aumento del paro y la inclusión de miles de personas en los Expedientes Temporales de Regulación de Empleo (ERTE) hace que se eleven los casos en los que los trabajadores han tenido al menos dos empleadores en 2020 (su empresa y el Servicio Público de Empleo Estatal, el SEPE), y eso tiene consecuencias fiscales.

La más clara es que el SEPE no retiene mensualmente cuota alguna a cuenta del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) si la cuantía anual a pagar no supera los 14.000 euros (que la gran mayoría de los casos). Lo que significa que, a la hora de hacer la declaración, puede que salga a ingresar. No se pagan más impuestos, sino que a lo largo del año, en la cuota de retención mensual del IRPF, se han abonado menos y ahora toca compensar en la declaración.

 Según los cálculos de Gestha, la asociación de Técnicos del Ministerio de Hacienda, en Andalucía hay 837.044 personas que tuvieron dos pagadores en 2020. De ellas, 787.856 trabajaron y pasaron al ERTE o al desempleo en 2020 y el resto fueron empleados que pasaron a la jubilación, 41.955 del sector privado y 7.233 del sector público.

Pese al alto número de personas en esa situación, a no todas ni mucho menos le saldrá la declaración a ingresar.  José María Mollinedo, secretario general de Gestha,  "no es fácil que [las declaraciones] salgan a ingresar. Se ha extendido una opinión que ha alarmado a algunos ciudadanos pero ya estamos viendo que por personas que la han presentado que tampoco era tan gravoso". 

¿Por qué, efectivamente, no es tan gravoso? Mollinedo explica que con carácter general las rentas del trabajo no tienen obligación de hacer la declaración si reciben menos de 14.000 euros al año (sí si tiene rentas de alquiler, otro tipo de actividad económica, etc.). Los que cobraron entre 14.000 y 22.000 sí tienen que hacer la declaración, aunque el umbral a partir del cual nace la obligación de pago varía según las circunstancias familiares y las deducciones.

La obligación de pagar por parte de este grupo de contribuyentes (entre 14.000 y 22.000 euros) nace en los 14.000 euros en solteros sin cargas familiares, discapacidad y sin desempleo anterior; en 15.456 si el cónyuge no trabaja o no ingresa más 1.500 euros al año, y no tienen hijos; en 16.481 si tienen un hijo; en 17.634 si son dos; y en 17.100 en una familia monoparental con dos hijos. A partir de estos umbrales sí tiene efecto el hecho de tener dos pagadores y haberse aplicado menos retenciones, aunque que la declaración salga a ingresar o pagar depende del conjunto de deducciones.

Además, los que superen los 14.000 euros de ingresos tendrán que hacer la declaración, aunque no tengan obligación de pago, si la segunda (o la tercera) entidad pagadora ha abonado más de 1.500 euros en el año. Hacienda calcula que 327.000 personas tendrán que hacer la declaración en España por primera vez.

Cuando puede ser más habitual que salga la declaración a pagar como consecuencia de las menores retenciones es en los ingresos superiores a 22.000 euros netos, al elevarse la carga tributaria media de 1.600 a 3.633 euros.

Mollinedo pone el ejemplo una persona sin hijos que cobre la prestación máxima, 1.098 euros, y que haya estado 9 meses de ERTE. Ha recibido casi 10.000 euros sin retención alguna y por tanto tendrá que abonar en su declaración la retención no aplicada, sobre todo si los ingresos de los otros cuatro meses son elevados.

En realidad, esta persona va a vivir una paradoja. Al cobrar menos, va a abonar menos impuestos, pero la declaración le saldrá a ingresar. En Andalucía, en cualquier caso, la escala de gravamen autonómica del IRPF es menor que la estatal a partir de 22.000 euros, lo que atenúa en cierta medida el impacto de tener dos pagadores en este colectivo.

Mollinedo afirma que es muy difícil estimar a cuántos les saldrá a ingresar la declaración por las rentas del trabajo. Habrá que esperar a final de año para conocer esa información. En cualquier caso, Hacienda ha fraccionado el pago en seis veces para las personas en situación de ERTE. Gestha pide que se extienda también a los que han entrado en el desempleo o la jubilación este año. Estos, como otros años, podrán solo fraccionar el pago en dos veces, el 60% ahora y el 40% el 5 de noviembre.

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