Economía

Salgado: "No tendremos un plan B porque estamos convencidos del A"

  • La ministra indica que establecer un plan de contingencia tendría un efecto contrario en los mercados, porque revelaría que el Gobierno no está convencido de sus previsiones.

El Gobierno español está "totalmente convencido" de que va a cumplir con sus objetivos de reducción del déficit y de que no necesita un plan B, como propone el FMI y el Banco de España, según aseguró la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado.

La ministra participó en Washington en la asamblea anual del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI), institución que cree que España crecerá el año próximo casi la mitad de lo que contempla el Gobierno, un 0,7 por ciento frente a un 1,3 por ciento. Con estas previsiones de fondo, tanto el FMI como el Banco de España han sugerido al Gobierno de Rodríguez Zapatero que, en previsión de que no pueda cumplir su previsión de crecimiento, diseñe un plan de contingencia, al que se ha bautizado como plan B, para corregir posibles desviaciones del Presupuesto.

El primero en apuntar esa posibilidad fue el martes pasado el Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, al que se unió más tarde el FMI, a través del responsable de Asuntos Monetarios y Mercados, el español José Viñals. Ex subgobernador del Banco de España, Viñals explicó que para España es crucial cumplir con el compromiso de reducción del déficit al 6 por ciento en 2011 y al 3 por ciento en el 2013, porque "es muy importante que (los mercados) no vean sus expectativas defraudadas".

Para Viñals, la tolerancia actual de los mercados con los incumplimientos es "cero", lo que haría recomendable que España aplicara "con la mayor premura posible" medidas de corrección.

Pero la ministra Salgado rechazó esa recomendación, al asegurar que "los planes B no son nunca una buena noticia, porque se convierten en el plan A inmediatamente después de verbalizarlos". Además, indicó que establecer un plan de contingencia tendría un efecto contrario en los mercados, porque revelaría que el Gobierno no está convencido de sus previsiones. "No tenemos un plan B porque estamos totalmente convencidos de que vamos a cumplir el plan A. Si no fuera así, sí que lo necesitaríamos, pero no es el caso", indicó en un encuentro con la prensa española.

Salgado explicó, además, que los datos indican que en los ocho primeros meses del 2010 se han cumplido los objetivos de déficit, por lo que "no debe haber -dijo- ninguna duda de que las vamos a cumplir el año próximo". Destacó que para el Gobierno español la "máxima prioridad" es reducir el déficit al 6 por ciento en 2011, lo que, según dijo, es una "estimación conservadora", dado que los ingresos fiscales este año están siendo superiores a lo presupuestado.

La vicepresidenta se mostró además confiada con la evolución del empleo en España, y aseguró que para el año próximo el Gobierno prevé la creación de 45.000 empleos netos a tiempo completo. Salgado apuntó que, aunque estudia las proyecciones del FMI, mantiene "discrepancias" respecto a sus previsiones de crecimiento económico para España. En concreto, cree que el consumo interno se comportará mejor que lo que estima el FMI, lo que ayudará a reducir el déficit.

Lo mismo ocurre con el sector exterior. La ministra explicó que las exportaciones españoles no se verán muy afectadas por la apreciación del euro con respecto al dólar, con el que ayer se acercó a las 1,40 unidades, debido a que "el 60 por ciento de nuestras exportaciones se producen en el seno de la Unión Europea".

La vicepresidenta se refirió también al debate sobre el reparto de poder que hay abierto en el seno del FMI, donde las naciones emergentes reclaman un mayor peso, en detrimento de las economías avanzadas, y especialmente de Europa, que está sobrerrepresentada. Según las primeras propuestas, dijo, España aumentaría su actual cuota del 1,7 por ciento en el seno del organismo, aunque "estaríamos por debajo de lo que nos correspondería". Indicó que, aunque las negociaciones están abiertas, "las simulaciones que se están haciendo nos permiten ser optimistas".

Además, del reparto de cuotas, hay en marcha una discusión para que Europa ceda algunas sillas que ocupa en el Consejo Ejecutivo de la institución. No obstante, España no se verá afectada, dijo, porque comparte el puesto con otros dos países no europeos, México y Venezuela, con los que se turna en periodos de dos años.

Sobre la crisis en los mercados de divisas, y en línea con lo que ha defendido el Banco Central Europeo, la ministra apuntó a la búsqueda de una solución por la vía de la cooperación: "Si nos embarcamos en una carrera de devaluaciones, esto tendrá consecuencias muy negativas para el crecimiento mundial".

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