Economía

Los detalles de la ampliación de la prórroga de los ERTE

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, tras la última reunión de la mesa de diálogo de los ERTE en Palma de Mallorca. La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz y  el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, tras la última reunión de la mesa de diálogo de los ERTE en Palma de Mallorca.

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, tras la última reunión de la mesa de diálogo de los ERTE en Palma de Mallorca.

A punto de concluir la vigencia de los ERTE actuales (el 30 de septiembre), gobierno, sindicatos y patronal siguen intentando acercar posturas para llegar a un acuerdo y extender esta situación hasta el próximo 31 de enero.

Actualmente, a falta de limar algunos detalles, existe un preacuerdo entre el ejecutivo y los sindicatos al que, a última hora, se han apuntado los empresarios, cumpliendo así uno de los objetivos del gobierno desde el principio, que no era otro que un pacto global. 

Este preacuerdo mantiene prácticamente las mismas condiciones vigentes hasta ahora, que es la intención que tiene el gobierno desde los inicios de las negociaciones, que todo quedara igual.

Sin embargo, los sindicatos pretenden introducir en esta nueva prórroga algunas cláusulas no presentes en el período actual. Las exoneraciones, el contador a cero o los fijos discontinuos son algunas de las asperezas que desde Comisiones Obreras señalan como pendientes de resolver.

Lo que pretenden los sindicatos, y parece que ya está casi conseguido, es que el contador a 0 de la prestación por desempleo mantenga su contador a 0 desde los 180 días actuales hasta los 196 y que, además, no sea hasta el año 2022 cuando empiece a descontar.

También aparece en el preacuerdo que la cuantía para los afectados por ERTE se mantenga en el 70% de la base reguladora una vez transcurridos seis meses, y no caiga al 50% como establece la ley ahora.

Además, se establece para los trabajadores fijos discontinuos un subsidio extraordinario, lo que supone una de las principales novedades de este nuevo aplazamiento.

En lo que las exoneraciones se refiere, este documento señala que las empresas que continúen en ERTE tendrán un descuento del 85% si tienen menos de 50 personas en plantilla, y del 75% si tienen más trabajadores.

Uno de los flecos pendientes es saber si las empresas que incorporen a trabajadores de un ERTE tendrán o no exoneraciones de algún tipo.

La patronal 

Para la patronal, que se ha sumado al acuerdo in extremis, la clave estuvo desde el principio en la cláusula que impide el despido del empleado hasta seis meses después, como mínimo, desde su incorporación al puesto de trabajo una vez concluido el período de ERTE.

En el primer momento de las negociaciones parecía que la CEOE había ganado esta batalla porque el gobierno no había incluido este condicionante en las primeras reuniones, pero finalmente han tenido que claudicar ente las pretensiones de gobierno y sindicatos.

En lo que sí están de acuerdo ambos, y es una de las reivindicaciones pendientes de resolver, es en la necesidad de ampliar el número de actividades susceptibles de beneficiarse de un ERTE. Mientras el gobierno quiere delimitar esta posibilidad a sectores directamente relacionados con la pandemia, como el turismo y la hostelería, desde la patronal y los sindicatos pretenden ampliar este círculo a otros sectores dañados de forma indirecta como el comercio.

Se trata de la tercera prórroga de los ERTE que se va a llevar a cabo con motivo de la pandemia del Covid-19 y que, según todos los sectores implicados, no será la última.

El gobierno intentará sellar un acuerdo total lo antes posible y presentarlo ante el Consejo de Ministros para su aprobación definitiva.

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