Economía

Los 27 impulsan una cumbre internacional para refundar el sistema financiero

  • Brown propone crear un sistema de alerta rápida mundial frente a la crisis y Sarkozy pide regular los 'hedge funds'

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Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea impulsaron hoy la convocatoria de una cumbre internacional en noviembre o diciembre en Nueva York, con la participación de al menos los países del G-8 y las potencias emergentes, cuyo objetivo sería refundar la arquitectura financiera internacional para prevenir futuras crisis y restaurar la confianza entre los ciudadanos de que no se repetirán "las irresponsabilidades y los excesos en el sistema".

Aunque la propuesta de convocar esta conferencia internacional partió hace unas semanas del presidente francés, Nicolas Sarkozy, fue el primer ministro británico, Gordon Brown, el que acaparó el protagonismo de la cumbre de Bruselas al presentar a sus colegas el plan de reformas que debe aprobarse para actualizar los acuerdos de Bretton Woods, que en 1944 diseñaron el orden financiero de la posguerra y crearon el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

Brown explicó que, con el apoyo de los Veintisiete al plan de rescate bancario acordado por el Eurogrupo en París el pasado domingo, culminará la "primera etapa" de respuesta a la crisis, es decir, la "estabilización del sistema financiero". Este plan supondrá la inyección de hasta 2 billones de euros de fondos públicos para recapitalizar a los bancos en problemas y garantizar los préstamos interbancarios.

A su juicio, ahora es el momento de "pasar a la segunda fase", a la reforma del sistema financiero internacional. "La reconstrucción de la arquitectura financiera internacional requiere exactamente la misma visión que se vio en los años 40 cuando se creó el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial y las Naciones Unidas. Ahora tenemos que crear las instituciones que se corresponden no a economías nacionales y protegidas sino a economías internacionales con movimientos de capitales y competencia internacionales", insistió el primer ministro británico.

Su propuesta más destacada es la creación de un "sistema de alerta rápida para la economía mundial" que permita la identificación temprana de los riesgos futuros que amenacen la estabilidad económica y financiera global y la toma de decisiones rápidas para mitigarlos. Brown quiere además que, antes de que acabe el año, las 30 entidades financieras más importantes del mundo sean vigiladas por "colegios de supervisores" en los que participen las autoridades de todos los países en los que estos bancos tengan actividades.

El tercer pilar del plan de Brown consiste en aumentar la transparencia en los mercados. "Hay demasiada opacidad, poca información sobre cuáles son los problemas que, si se conocieran, podrían abordarse", dijo. La cumbre debe servir también, según el primer ministro británico, para cerrar un acuerdo de liberalización comercial que envíe el mensaje que "el proteccionismo no es la vía a seguir" frente a la crisis.

Por su parte, Sarkozy insistió en que la conferencia internacional debe permitir "fundar un nuevo capitalismo que ponga las finanzas al servicio de las empresas y de los ciudadanos y no al contrario". Dijo que la cumbre debe celebrarse antes de que acabe el año y propuso que se haga en Nueva York, "el lugar donde comenzó todo". Para él, la prioridad es regular los fondos de alto riesgo ('hedge funds') y los paraísos financieros para "prevenir la aparición de nuevas burbujas especulativas" que acaben en otras crisis como la actual.

"Propongo un principio simple: ninguna institución financiera debe escapar a la regulación y a la vigilancia. Pienso por ejemplo en la necesaria disciplina a la que debemos someter a las agencias de calificación de riesgos y en la vigilancia que conviene ejercer sobre los 'hedge funds'", dijo el presidente francés. También hay que "eliminar las zonas de sombras que comprometen nuestros esfuerzos de coordinación, como los paraísos financieros". Finalmente, Sarkozy subrayó que "el gobierno económico mundial está demasiado fragmentado" y reclamó por ello mejorar la coordinación entre los supervisores.   

También la canciller alemana, Ángela Merkel, respaldó la celebración de la cumbre y reclamó que, de ser posible, se convoque ya en noviembre. La conferencia debería servir para que los países participantes "hagan propuestas y garanticen que algo como esto (la crisis financiera) no se repita nunca más".

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo que ahora "la prioridad es mejorar la coordinación a nivel internacional y especialmente con Estados Unidos". "Es muy importante que los EEUU y la UE aparezcamos juntos haciendo frente a la situación y presentando propuestas concretas para una nueva regulación internacional", resaltó el presidente de la Comisión, que, junto con Sarkozy, se reunirá este sábado en Camp David con George W. Bush.

La delegación española acogió con tibieza los esfuerzos de los grandes países para convocar esta cumbre internacional. El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, consideró que el "marco lógico" para la revisión del sistema financiero mundial son las asambleas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, aunque reconoció que es "imprescindible" que existan consultas previas a distinto nivel, ya sea del G-8, el G-20 o bilateral, con el fin de "aproximar posiciones" y acudir a la mesa de negociación con "documentos bien definidos y preparados".

 "Cualquier revisión del sistema financiero internacional tiene que contar con el apoyo de los principales actores internacionales, incluido el G-8, pero el marco lógico", según el ministro de Economía, "serían las asambleas del FMI y el Banco Mundial". Estas dos instituciones, añadió, "son los ejes del sistema actual y en ellas participamos todos".

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