Economía

La rentabilidad da dolores de cabeza al sector turístico

La industria turística española puede presumir de que el pasado año registró un aumento de visitantes y de gasto medio. Buenas noticias que serían completas si no fuera porque la carencia de rentabilidad continuó en aumento, según alerta un informe de la consultora Deloitte que, además, detecta como necesidades para la recuperación del sector la promoción y fortalecimiento de la marca España, la potenciación de la demanda y la mejora de la accesibilidad.

El estudio analiza los retos a los que se enfrenta la industria turística y hotelera española en los próximos meses desde el punto de vista de los directivos del sector y repasa las mejores prácticas llevadas a cabo, al tiempo que contempla un escenario marcado por la "desaceleración del impulso" obtenido por el sector a lo largo del 2012.

Según los propios directivos, "en 2013 no se alcanzarán las cifras del año anterior" y un año más han mostrado su decepción respecto a dos variables: la tarifa media y la ocupación. En ambos casos, el 50% y el 42% de los encuestados consideran que se han incumplido unas expectativas ya de por sí modestas.

Los directivos afirman que la "guerra de precios" continúa, causada por la debilidad de la demanda interna y por el peor comportamiento del segmento urbano frente al vacacional.

Sin embargo, algunos encuestados consideran que ha habido subsectores o regiones que se han sabido posicionar y "han sido capaces de mantener o incluso aumentar precios". Entre los destinos con un mejor comportamiento se encuentran las Islas Canarias, Mallorca e Ibiza.

El debilitamiento de la demanda producido en los últimos años ha supuesto una importante erosión de las tarifas y de la rentabilidad de la industria turística española. El sector coincide en la importancia capital de recuperar esta rentabilidad con el fin de hacer posible la viabilidad de la industria en el largo plazo.

Para ello, los directivos consideran que las acciones más importantes a llevar a cabo son mejorar la gestión activa de las tarifas; acceder a nuevos mercados emisores; reducir el coste de intermediación; y reducir impagos y los periodos de cobro.

Los directivos de la industria turística y hotelera consideran 2013 como "un año complejo" con problemas estructurales por resolver, pero también como un ejercicio con importantes retos.

Por otra parte, el informe apunta que el Plan Nacional e Integral de Turismo (PNIT), que tiene como finalidad fomentar la promoción de la industria en el exterior y mejorar la coordinación entre las diferentes administraciones públicas, y que fue valorado por los directivos de manera muy positiva hace un año, es ahora visto con cierto escepticismo.

Los directivos insisten en la necesidad de fortalecer la marca en el exterior, potenciar la demanda y mejorar la accesibilidad, pero no son tan optimistas en cuanto a la capacidad del plan, apreciándose cierta "crisis de fe" en estas medidas, motivada en buena parte por los sacrificios durante los últimos años de coyuntura negativa.

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