Juan Lebrón | Productor de cine "En Canal Sur se ha tocado fondo"

"En Canal Sur se ha tocado fondo" "En Canal Sur se ha tocado fondo"

"En Canal Sur se ha tocado fondo" / antonio pizarro

Pese a que, como él dice, no está en sus mejores momentos, hablar con Juan Lebrón (Antequera, 1953) es siempre un chute de energía. El incansable productor de películas como Sevillanas, Flamenco o Semana Santa es un hervidero de proyectos, desde la fundación custodiará su legado audiovisual en su ciudad natal, hasta la producción de un nuevo filme, en Nueva York, sobre la fusión entre el jazz y el flamenco. Ha trabajado con los mejores (Rodríguez de la Fuente, Saura, Gutiérrez Aragón...) y, ahora, dice que no va a rebajar el listón... Juan Lebrón, genio y figura.

-Su vida tiene algo de guión: historia de un auge y un batacazo... Luego, volverse a levantar... Euforia y depresión. Primera escena...

-Llegué a Sevilla con la Expo 92. Era un profesional joven y brillante. Lo que gané me lo gasté en formación, en vez de en fincas y pisos, que es lo que hacían otros. Me fui a Londres a trabajar en los mejores sitios y, probablemente, me convertí en el mejor experto en posproducción.

"Prometí con toda la arrogancia de un jovencito que haría la mejor película sobre flamenco. Dicho y hecho"

-¿Y cómo llegó a la Expo?

-En el verano del 85 pasé por Sevilla camino de Doñana con la intención de rodar imágenes para Lorne Greene, el de Bonanza, con el que había trabajado en Los Ángeles después de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente. Una noche, Pablo Juliá me invitó a cenar con una persona que se llamaba Jacinto Pellón, quien me pidió que me quedase para trabajar en la Expo. Ahí cambió mi historia. Gané mucho dinero que, con el tiempo, fue fundamental para rodar Sevillanas o Flamenco.

-¿Y cómo le dio por lo cañí?

-Yo era un rockero de Led Zeppelin, pero en el extranjero tomé conciencia de mi propia cultura... Más fuerte que la Semana Santa hay muy pocas cosas en el mundo... Me empecé a convertir en un nacionalista cultural... Un día de 1982, comiendo con Sabicas y Paco de Lucía en el Café Le Figaro, en Nueva York, prometí con toda la arrogancia de un jovencito que haría la mejor película sobre flamenco. Dicho y hecho.

-¿Y por qué decidió quedarse definitivamente en Sevilla a vivir?

-Por la casa. Tuve la suerte de vivir en la que es probablemente la mejor casa de Sevilla durante veinte años, la que está al final del Callejón del Agua, en la Plaza Alfaro. Además, quería aportar algo a la cultura andaluza. Hice dos apuestas bestiales como Semana Santa y Sevillanas, que tuvieron en éxito enorme... Ahí empezaron los problemas y surgió la Andalucía cainita... En el momento que triunfé empezaron a odiarme.

-También fue un niño mimado de algunos poderes.

-Manuel Chaves fue mi gran protector. Él fue quien decidió apoyarme para que pudiese sacar adelante mis películas. Con él siempre me sentí seguro. También con Griñán.

-¿Y cuándo acabó su suerte?

-Cuando llegó Susana Díaz al poder.

-¿Por qué?

-Es un misterio. Hay quien dice que fue por un feo que le hicimos Gutiérrez Aragón, Mercero y yo cuando nos dieron un premio en los Lebreros. Decidimos no quedarnos a comer con los políticos para tener un poco de intimidad, ya que hacía mucho tiempo que no nos veíamos. Nos fuimos a Robles hasta las cuatro de la mañana... Me liquidaron.

-¿De qué forma?

-El Canal Sur de Joaquín Durán me dejó colgada la serie Rutas de Andalucía, con Dani Rovira, y un gasto de 300.000 euros, algo muy barato. Desde hace tres años tengo los masters, que pueden ser emitidos cuando se quiera. En ese momento todo se empezó a desmoronar, porque tengo muy poco músculo financiero. Aquello alegró a todos los odiadores y mediocres que me guardaban rencor desde hacía años... Pero Lebrón aguanta más que un buzo debajo del agua.

-¿Por qué decidió resistir?

-Cuando todavía estaba en la oposición conocí a Juanma Moreno. En ese momento se había publicado un artículo en mi defensa de Caballero Bonald, Carlos Saura y Manuel Gutiérrez Aragón. Soy de izquierdas, pero Juanma Moreno me pareció una persona de fiar. Publicó un tuit diciendo que yo no me podía ir de Andalucía. Eso me dio fuerzas, pese a que en ese momento no me imaginaba que terminaría siendo presidente de la Junta de Andalucía. Le di las gracias públicamente, lo que aumentó los rencores en el lado contrario.

-Por ahora sigue aquí, en Andalucía.

-Me fío de la palabra de Juanma Moreno. Andalucía no está muy sobrada de profesionales de la televisión y el cine para que se prescinda de los que hay. Estoy a la expectativa del cambio en la Junta y en Canal Sur. Tengo ilusión con el nuevo rumbo. En Canal Sur se ha tocado fondo, más no se puede bajar.

-Pero dicen que se marcha de la ciudad.

-Pero volveré, como MacArthur. Fuera bromas, estoy trasladando todos mis archivos a Antequera, mi tierra natal, donde se está creando una fundación con mi nombre. En este momento me preocupa dónde puede terminar el trabajo que he realizado durante cuarenta años. En el proyecto hay también inversores privados.

-¿Y algo más?

-Me voy también a Madrid a preparar la gira del 25 aniversario de Flamenco. Daremos la vuelta al mundo con la película remasterizada. También quiero hacer un nuevo proyecto, que es una película sobre la fusión entre el flamenco, el jazz y el blues.

-¿Tiene director?

-Algún candidato, entre ellos Iñárritu, que está muy interesado por el proyecto.

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