Manu Tenorio | Cantante y compositor "Yo era un chico normal y corriente de Triana, la fama me desbordó"

"Yo era un chico normal y corriente de Triana y la fama me abrasó" "Yo era un chico normal y corriente de Triana y la fama me abrasó"

"Yo era un chico normal y corriente de Triana y la fama me abrasó" / Juan Carlos Muñoz

Manuel Ángel Vergara Tenorio (Sevilla, 1975) conocido artísticamente como Manu Tenorio es un cantante de música melódica, compositor e intérprete. Aunque al principio la música era un hobby, el andaluz apuntaba maneras desde joven. A sus 16 años se dio cuenta de que su pasión era cantar. Con 24 años participó como concursante en la primera edición de Operación Triunfo. El trianero es capaz de llegar con su música hasta lo más profundo de los corazones que le estén escuchando. De ahí el éxito de sus discos. Tras nueve álbumes, presenta el décimo 'Nosotros en la noche en su ciudad natal.

-Acaba de sacar su nuevo single El Roce que ya cuenta con más de 100.000 reproducciones en Youtube, ¿cómo surgió?

-Quería hacer una canción con un estilo diferente a lo que suelo hacer. Es un tema muy sexy y una de las canciones más sugerentes de mi repertorio. Al principio quise hacer el videoclip más picante, pero después no me atreví. Desde hace mucho tiempo me dedico a la autogestión y autoproducción. Es un camino complicado frente a las multinacionales, pero es el precio que se paga por hacer las cosas por uno mismo. 

-Llevo tu luz fue la primera canción que se hizo pública del nuevo disco, ¿quiénes le iluminan a usted?

-Todas las personas que hacen las cosas bien, que crecen, que luchan y se superan. Soy muy receptivo ante la luz de los demás. De una forma más íntima, mi luz es mi hijo Pedro. Él es la luz más potente que tengo y me aporta algo en el alma que no puedo explicar. Mi hijo me sirve de ejemplo porque se supera a sí mismo cada día.

-Nosotros en la Noche es el nombre de su décimo álbum. ¿De dónde surgen sus letras?

-Las letras surgen del universo. Algunas letras tienen emociones y sentimientos propios y otras surgen de alguna poesía que he leído o de la imaginación. Si hubiese vivido todo lo que escribo, estaría apañado.

Me preocupa como el reggaetton conquista a los niños y jóvenes con sus letras machistas.

-¿Cómo ha sido contar con Ángela Ponce para el videoclip del segundo single?

-Ha sido maravilloso. La lucha de Ángela me parece fascinante. Puede parecer que el tema de la belleza es superficial pero para ella ha sido una herramienta de lucha y reivindicación de los derechos de los transexuales. Creo que en Andalucía debemos estar orgullosos de ella y que deberíamos de humanizar más este mundo. Nos hemos reído mucho mientras trabajábamos. Vamos a tener que rodar juntos una segunda temporada porque el resultado ha gustado mucho a los fans.

-Sevillano hasta la médula, ¿qué significa Sevilla para usted?

-Sevilla es una ciudad que te llena el alma. Es un orgullo haber crecido en esta ciudad. Viví toda mi infancia en Triana. Me he criado en el típico patio de naranjos con albero, columpios verdes y fuentes. De pequeño salía a pasear en bici por el río Guadalquivir y el Parque María Luisa. Cuánto más mayor me hago, más quiero y reconozco a mi ciudad.

-¿Cómo fue su infancia?

-Tuve una infancia muy intensa. Fue buena pero un poco tortuosa. Mi madre se divorció y nos tuvimos que ir a vivir con mis abuelos. Ellos son dos referentes para mí. Si hubiese podido elegir, hubiera preferido crecer y vivir también con mi padre, pero estoy muy agradecido a la vida por todo lo que me ha dado.

-Cuéntenos cómo ha sido su evolución tras 16 años de carrera musical.

-Mi carrera no ha tenido altibajos. Siempre he estado trabajando y nunca he parado ni un sólo día. Decidí autogestionar todo. Fue una decisión seria que me obligó a tener que coger fuerzas. Por mucho internet y redes sociales, las multinacionales son las que colapsan el mercado. Cuesta trabajo mantener una carrera musical cuando no se cuenta con inversiones millonarias detrás. A pesar de eso, creo mucho en el esfuerzo, el trabajo y la constancia.

-¿Sigue teniendo la misma ilusión que al principio?

-Depende de como se mire, pero tengo mucha ilusión por mi carrera. Cuando canto en el escenario, las emociones las siento como al principio o incluso más porque sé el trabajo que me cuesta estar donde estoy. También tengo que reconocer que se puede pasar mal porque hay mucha mafia en la música.

-¿Que supuso para usted Operación Triunfo? ¿Lo echa de menos?

-Fue una experiencia increíble en mi vida. Yo tenía 24 años y estaba en una edad en la que o me ocurría algo ya o no me iba a ocurrir nunca. Es como un futbolista, que tiene un tiempo para dar el salto. Entonces, yo cantaba en orquestas, grupos musicales y ferias, y un amigo me dijo que fuese a hacer el casting. Cuando miraba a los del al lado, me dí cuenta de que eran buenos pero que yo también tenía posibilidades. Operación Triunfo era un gran hermano para cantantes. Aquella vivencia con mis compañeros la echo de menos. Fuimos los primeros y vivimos una revolución. 

-¿Cómo vivió la fama tras su paso por el programa?

No me dio tiempo de asimilar la fama. OT1 tuvo una explosión de audiencia exagerada, y a mí, personalmente me desbordó. Ahora miro hacia atrás y veo que en vez de coger impulso, me retraje bastante. Yo era un chico normal y corriente de Triana y la fama me abrasó. Mi edición no sólo la veían niños, es que la veía todo el mundo de todas las edades. Me acuerdo una vez que fui a comer a Rota con mis amigos y yo parecía el 'flautista de Hamelín', todo el mundo corría detrás de mí.

-¿Qué consejo tiene para los nuevos compositores?

-Les diría que hay que seguir creando y haciendo buenas canciones. Los nuevos compositores tienen una responsabilidad enorme. Aunque debe de haber todo tipo de estilos de música en el mercado, me preocupa como el reggaetton conquista a los niños y jóvenes con sus letras machistas. 

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