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El Gobierno admite que se pudo actuar mejor contra el temporal de nieve

  • De la Vega anuncia un proyecto de ley de Protección Civil para ofrecer mayor protección a los usuarios y aumentar la coordinación entre administraciones.

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El Gobierno ha admitido que se pudo gestionar mejor la situación creada por la fuerte nevada caída la pasada semana, y el próximo año elaborará un proyecto de ley de Protección Civil para ofrecer mayor protección a los usuarios y aumentar la coordinación entre las administraciones.

En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha explicado que las consecuencias de la nevada del 9 de enero no se pudieron prever con los protolocos en vigor "hasta pocos minutos antes". En el momento de activarse los dispositivos de respuesta "era ya tarde para adoptar decisiones que hubieran minimizado" los efectos de la nevada.

Además, las predicciones "sólo permiten determinar, con un escaso margen de antelación, un fenómeno meteorológico que se comporta de una forma imprevisible, como la nevada de la que hablamos".

Tras presentar al gabinete un informe sobre la situación creada por la nieve -que afectó especialmente a la Comunidad de Madrid-, la vicepresidenta ha explicado que la primera conclusión es que "se pudo hacer mejor y ha tenido consecuencias que se dejarán sentir a corto y medio plazo".

Un primer efecto de lo sucedido es la decisión del Consejo de Ministros de modificar los protocolos de actuación ante este tipo de situaciones y mejorar las infraestructuras. "El objetivo es que los ciudadanos no vuelvan a verse afectados" por esta situación, especialmente grave en las carreteras de acceso a la capital y en el aeropuerto madrileño de Barajas.

Según Fernández de la Vega, las predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) del 8 de enero avisaban de nieve de dos centímetros de grosor y temperaturas de cuatro grados bajo cero. Ello implicaba, dentro de la escala de la Aemet, "un nivel de riesgo amarillo, una situación de preemergencia, que por sí misma no conlleva medidas de actuación, solo de alerta".

Sin embargo, a las 07:00 del día siguiente, la Aemet detectó que la borrasca arreciaba y variaba rápida e inesperadamente de dirección, lo que motivo que a las 07:30 el cambio de su predicción inicial y anunciara nieve de siete centímetros, elevando el código amarillo al naranja. A partir del nivel naranja se activan los protocolos de actuación.

Por tanto, "hay que cuestionar el automatismo del nivel naranja de emergencia y la activación de protocolos, que se ha puesto de manifiesto que son excesivamente rígidos e impiden adoptar las medidas preventivas" con "la necesaria antelación". "En definitiva, hemos llegado tarde", ha subrayado Fernández de la Vega, quien ha calificado de acertada y correcta la decisión de cerrar el aeropuerto madrileño por razones de seguridad.

Sin embargo, se produjo "un fallo de comunicación" ya que los pasajeros no tuvieron información de sus vuelos, que las compañías deberían haber suministrado previamente al aeropuerto. Durante las cinco horas de cierre de Barajas, se cancelaron 571 vuelos (de los 1.273 programados), se desviaron 62 aviones y 45.000 pasajeros estuvieron afectados.

En el momento de la apertura de pistas, las compañías aéreas "ni disponían de aviones ni de tripulantes suficientes para hacer frente a las demandas de los pasajeros, una situación que agravó aún más "el conflicto de Iberia" (la mayoría de las cancelaciones eran de esta empresa).

La vicepresidenta ha pedido disculpas en varias ocasiones, porque los perjuicios podrían haber sido menores.

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