Elecciones Generales en Cádiz El dilema de dividir nueve entre cinco

  • El PSOE parte como favorito en una campaña que se presume diferente en la provincia de Cádiz por la ausencia de Teófila Martínez, la presencia del ministro Marlaska y la irrupción de Vox

Preparativos en un colegio electoral en unos comicios anteriores. Preparativos en un colegio electoral en unos comicios anteriores.

Preparativos en un colegio electoral en unos comicios anteriores. / D.C.

El problema no es fácil de resolver. El planteamiento es el siguiente: hay nueve escaños en juego a repartir entre cinco partidos políticos que están convencidos no sólo de que tendrán representación en el Congreso sino de que, incluso, conseguirán tener hasta dos representantes por esta provincia como mínimo. Con estas premisas, ¿cuál sería la operación que permitiría que todas estas candidaturas salieran satisfechas del escrutinio de las generales del 28 de abril en la provincia? Lo dicho, un dilema.

Para encontrar la solución al problema habrá que esperar poco más de dos semanas, hasta que concluya la campaña electoral que arrancó la pasada medianoche y que tiene todos los visos de ser una de las más extrañas de los últimos tiempos. El hecho de que este periodo preelectoral coincida con la Semana Santa hará que casi toda la actividad política se reduzca a los últimos cinco días de la campaña.

Para dividir los nueve escaños en el Congreso de los Diputados que vuelven a estar en juego en la provincia hay que partir de la base de que los cinco partidos políticos con más opciones de obtener algún diputado por esta circunscripción dan por hecho que ninguna de estas formaciones se quedará sin representación gaditana en la Cámara Baja. Es decir, que los nueve escaños hay que dividirlos forzosamente entre cinco.

Es cierto que en la provincia concurren hasta diez candidaturas en estos comicios, pero las opciones de éxito para el PACMA, Andalucía por Sí (AxSí), Recortes Cero, el Partido Comunista del Pueblo Andaluz y el Partido Comunista Obrero Español son tremendamente escasas, por no decir nulas. Y es que hay que partir de la base de que un escaño por Cádiz cuesta unos 60.000 votos, una cifra que no está al alcance de cualquiera.

Y si hay que dividir los nueve diputados entre cinco es porque existe el convencimiento general de que Vox superará este listón de los 60.000 votos (consiguió más de 57.000 en las andaluzas de diciembre y las generales son siempre las elecciones en las que más gente suele votar) y también porque si hay un descenso en los resultados de Unidas Podemos –algo que vaticinan las encuestas pero que está por ver– se da por hecho que de ninguna manera esta candidatura conjunta de Podemos, IU y Equo bajará del referido listón, cuando en las generales de junio de 2016 llegaron a los 130.000 votos en la provincia.

La campaña que arrancó la pasada medianoche no es una más en la provincia de Cádiz. Y no lo es solamente por la coincidencia con la Semana Santa sino por otros elementos como la ausencia por primera vez en muchos años de Teófila Martínez al frente de la lista del PP, la presencia del ministro del Interior, el magistrado Fernando Grande-Marlaska, como candidato cunero al frente de la lista electoral del PSOE al Congreso, y también la irrupción de Vox, unas siglas que ya fueron protagonistas en el escrutinio de las elecciones andaluzas del pasado 2 de diciembre y que ahora han vuelto a sorprender al situar al frente de su candidatura por Cádiz a Agustín Rosety, un general de brigada de Infantería de Marina de 71 años de edad y que ya está retirado.

El PP, que fue el partido que ganó las últimas elecciones generales celebradas en la provincia, volverá a salir en estas elecciones a por todas, aunque sus dirigentes saben que repetir victoria será tarea harto complicada si Vox sigue creciendo a su derecha. Sin una Teófila Martínez que es la diputada más veterana de la historía democrática de la provincia tras 21 años en el Congreso, los populares han otorgado ahora la responsabilidad de liderar la lista al Congreso a una dirigente de peso como es María José García-Pelayo, ex alcaldesa de Jerez y ex presidenta provincial del partido, entre otros cargos. La dirección del PP de Cádiz cree que tiene opciones de mantener sus tres diputados de 2016 y sus dirigentes no quieren ni pensar en la posibilidad de quedarse con apenas un escaño, como ha vaticinado esta misma semana el CIS. Ello dejaría fuera del Congreso al alcalde de Vejer, José Ortiz.

Este polémico sondeo prevé una victoria muy clara del PSOE en la provincia gaditana, y hasta le concede cuatro escaños, ese decir, uno más de los que logró en 2016. Pero lo curioso es que ni la propia dirección provincial socialista se cree este vaticinio y en privado hasta sus dirigentes reconocen que firmarían lograr tres escaños en el Congreso pero, eso sí, amarrando tres plazas en el Senado, para lo cual precisarían de una victoria clara en esta circunscripción. Queda por ver si el electorado obvia o castiga el espectáculo vivido en el PSOE gaditano durante el proceso de configuración de sus candidaturas, cuando la dirección federal tumbó la propuesta inicial planteada por la dirección provincial.

Por su parte, Unidas Podemos y Ciudadanos llegan a esta cita electoral en una situación muy parecida, ya que en ambos casos el objetivo primordial es amarrar dos escaños por Cádiz. La coalición de izquierdas ya lo logró hace tres años y ahora repite candidatura con Noelia Vera, Juan Antonio Delgado y Santiago Gutiérrez en sus tres primeros puestos.

Y el partido de Albert Rivera sí cambia de cabeza de lista por Cádiz, que ahora pasa a ser la jerezana María del Carmen Martínez, parlamentaria andaluza desde diciembre y ganadora de las primarias. Martínez releva al isleño Javier Cano, que ha sido diputado en esta legislatura y que ahora va en un segundo puesto de la lista que, según el CIS, no garantiza el éxito. Pese a ello, en Ciudadanos se aferran al resultado de las pasadas andaluzas, que le convirtieron en la segunda fuerza política de la provincia, por delante del PP y muy cerca de alcanzar al PSOE.

Cabezas de lista al Congreso por Cádiz de las cinco principales candidaturas

María José García-Pelayo (PP)

  • Jerez. 51 años
  • Licenciada en Derecho por la Universidad de Cádiz, García-Pelayo releva nada menos que a Teófila Martínez al frente de la lista del PP al Congreso. Esta designación es un reconocimiento a una dirigente que ha sido, entre otros cargos, alcaldesa de Jerez, parlamentaria andaluza, senadora y diputada.

Fernando Grande-Marlaska (PSOE) 

  • Bilbao. 56 años
  • Una vez más el PSOE recurre a un cunero en su lista al Congreso por Cádiz. En esta ocasión el elegido es este magistrado que ingresó en la carrera judicial en 1987 y que, tras pasar por varios juzgados de instrucción, aterrizó en la Audiencia Nacional en 2012. Desde junio de 2018 es ministro del Interior.

Noelia Vera (Unidas Podemos)

  • El Puerto. 33 años
  • Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense y máster en Periodismo, esta joven portuense repite como candidata. Especializada en labores informativas vinculadas a los Derechos Humanos forma parte del núcleo de confianza de Pablo Iglesias en el partido y en el Congreso.

María del Carmen Martínez (Ciudadanos)

  • Jerez. 39 años
  • Esta emprendedora, diplomada en Empresariales y sumiller de profesión, creó la marca Miss Catas, que acerca el mundo del vino a particulares y empresas con catas exclusivas. Es parlamentaria andaluza desde el pasado diciembre, un cargo que tendrá que abandonar si logra escaño en el Congreso.

Agustín Rosety (Vox)

  • Cádiz. 71 años. 
  • Después de 40 años de servicio a la Armada, Agustín Rosety, general de brigada de Infantería de Marina retirado, decide ahora involucrarse en la política como cabeza de lista de Vox. Criado en la calle Zorrilla, Rosety es también licenciado en Derecho y máster en Historia Contemporánea.

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