Pasarela

Inolvidable y magistral fin de fiesta

  • Lina y Cañavate se confirmaron, en la última jornada del Simof 2011, como dos firmas de referencia.

No tiene ni el mejor día, ni la mejor hora -consideración que, por la calidad, debiera tenerse en cuenta desde la organización de este evento- pero, frente a todos los inconvenientes que puedan ponérsele en el camino, Cañavate es, hoy por hoy, uno de los valores jóvenes más importante de este sector de la moda. Así, el gaditano revistió su colección, Whatever Lola Wants, con el glamour de los dorados 50 y la simpatía de unos 60 que, en sus cortos a media pierna, encuentra una excelente continuación actualizada del legado de antaño. Guantes como ideales complementos, cinturas definidas con cuerpos ceñidos, cuidados estilismos con sencillas colas onduladas, volantes que salen desde la cadera -y otros en caída asimétrica-, mangas de claveles rojos o mantones de Manila reutilizados como parte del tejido, constituyeron algunas de sus bazas más meritorias a ritmo de una música, igual que todo en él, tradicional, elegante y, a la vez, novedosa. Por su parte, Pepe Fernández, desde Sevillanía, tituló Renaciendo a un desfile de sensuales escotes en el que pudieron verse rostros conocidos como la televisiva Raquel Bollo -en perfecta y divertida coreografía con su hija-, Lalo Tejada y Marta Quintero y, Creaciones Maricruz, viajó De Cai a Sevilla para, en el camino, dibujar unas gitanas para todos los gustos, aunque con mucho sabor a Feria, entre las que resaltaron algunos bajos con multitud de pequeños volantitos, en gris y azul, las mangas rematadas con encajes y los mantoncillos de croché. Unas intensas horas durante las que, la simpatía de Cecilia Gómez, ex de Fran Rivera, como modelo invitada, se ganó el favor de los asistentes.

Más tarde, Rosalía Zahíno imaginó Menuda Perla el que, sin duda, ha sido el pase con mayor fantasía de este año. Un derroche de corsés con cuerdas y lazos, cuerpos de sirena plateada, adornos con cintas de cuero y hebillas, palabras de honor y otros muchos elementos que conformaron un batallón de "piratas-flamencas" dispuestas a cuelquier cosa por defender un traje típico, en esta ocasión, llevado a su extremo más teatral. De seguido, maestra entre maestras, la firma Lina pisó fuerte con un sello perenne que, bajo la profesional supervisión de Rocío Montero -hija de la diseñadora-, destapó un pequeño universo de colores y formas donde no faltaron tirantes con flecos, corpiños de encaje negro y enredado rojo, superposiciones de tejidos, volantes abullonados, faldas con motivos hippies y cómodas blusas de suaves caídas, mantones cruzados en la cintura, batas cuya cola parecía tener vida propia… Unos "Sueños" que se hicieron realidad y que inundaron el espacio con portes evocadores y mágicos.

Ya en la recta final, Faly de la Feria al Rocío inundó de cristales de espejo, camafeos, cinturones con cuerdas y perlas un arcoiris de tonalidades, del blanco al negro, entre las que, la manga larga, volvió a resultar triunfadora. Por último, Carmen Vega demostró en Bella un talento innato para la costura gracias a tejidos con flores de gasa grizada, lunares a modo de retalitos, pichis rocieros, flecos largos en escotes barco y palabras de honor enriquecidos con pequeños detallitos. Un buen balance, en general, para cuyo adiós no pudo tenerse mejor última estampa que la de una cada vez más guapa María José Suárez, famosa sevillana fiel a su cita con un evento que siempre se supera. Y es que, más de 55 mil personas han sido las que, desde el pasado jueves a ayer domingo, han visitado las instalaciones del Palacio de Congresos para tomar buena nota de unas tendencias en continuo crecimiento y evolución.

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