Jerez

"Este Archivo no es flor de un día, sino una labor desde el siglo XIII"

  • El responsable de este espacio desgrana el trabajo que allí se desempeña, crucial para el ciudadano y la Administración; un importante patrimonio documental a la espera de una nueva ubicación

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Manuel Antonio Barea (Jerez, 1966), así se llama para complacer a los dos abuelos. No fue nunca un amante de los libros, del soporte en sí, lo fue más de las historias, las novelas, los tebeos, como 'El guerrero del antifaz', 'El capitán Trueno', 'Ivanhoe', 'El jabato'..., que, como una pescadilla, le hacen amar el papel. Licenciado en Historia por la UCA, técnico especialista en Archivística, Biblioteconomía y Documentación, ha pasado por el Archivo Diocesano, donde reconoce que aprendió el oficio junto a Domingo Gil Baro, director del Archivo y Biblioteca del Obispado de Jerez. Ha organizado fondos como los de las Bibliotecas Universitaria y la Provincial de Huelva, ha sido consultor de archivos de Gas Natural, Sevillana de Electricidad, Unicaja, Caja de Ronda y ha organizado los de Pedro Domecq y González Byass. Es director del Archivo Municipal desde hace siete años.

-Mejor que archivero municipal, que suena un tanto despectivo, ¿no prefiere que le llamen salvaguarda del legado documental de la ciudad?

-El oficio de archivero es aquel que se dedica a trabajar y organizar los archivos, pero estoy de acuerdo en que es un nombre feo de escuchar. Pero los americanos utilizan archivista, que es bastante más bonito, lo que pasa que se asemeja a una figura más mitológica. También están los muebles archivadores, que se nos asimilan (bromea). No, en serio, es una profesión muy bonita que habría que reconocer y realzar. Para mí es un honor ser archivero y en este caso, archivero municipal.

-¿En qué consiste el oficio exactamente?

-Reunir, conservar y difundir el patrimonio documental, es decir, los documentos generados por Jerez en toda su historia, esto es, desde el siglo XIII hasta la actualidad y continúa. Y el Archivo y archivero somos también garantes documentales de la documentación que está conservada, hacia el administrado y hacia la Administración, es decir, hacia el ciudadano y hacia el Ayuntamiento. Por ejemplo, si un ciudadano ha perdido una licencia de apertura aquí se puede localizar, o para la documentación histórica, porque han existido pleitos en los que el Archivo se ha personado como garante porque se localizaron ciertos documentos medievales necesarios. También tenemos una fase que es la administración y gestión de documentos, y es que los papeles son necesarios hasta cierto punto, que pasan a tener valores históricos. En ese camino somos los encargados de hacer un expurgo de los que ya no tienen utilidad alguna.

-¿Qué pasaría si no existiera el Archivo Municipal?

-Habría opacidad del Ayuntamiento y una ralentización de procedimientos y actividades por la no localización de documentos necesarios o que garanticen el acceso a la información por parte de los mismos ciudadanos. Ahora tenemos el caso concreto de los 'niños robados', y el Archivo concentra la documentación del antiguo Hospital Municipal y nos piden información al respecto. No nos quedamos en el mundo de la cultura y del patrimonio, sino que somos elementos vertebradores de una empresa moderna que es lo que pretende ser el Ayuntamiento de Jerez.

-El Archivo es además uno de los más importantes de Andalucía.

-Efectivamente, somos posiblemente el tercer archivo municipal de Andalucía en base a hitos como las Actas Capitulares, conservadas desde 1406, o índices, contribuciones, registro civil, que son únicos en España. Por convenio con el Colegio Notarial de Sevilla tenemos los Protocolos Notariales, unos 5.000, siendo el más antiguo de 1392, de la Corona de Castilla. Tenemos donaciones privadas y de empresas que han ido enriqueciendo el Archivo. Somos una especie de depósito documental de la ciudad y algo parecido al Cubo de Rubik ya que nos quedan una serie de cuadrados por girar que son los archivos privados, que nos permiten conocer mejor Jerez.

-Pero todavía hay que reconocer la labor que aquí se desarrolla.

-Sí, porque el mismo concepto de archivero parece una cosa rara, extraña y oscura. Y es todo lo contrario, el Archivo como garante es el que da transparencia a la Administración. Bueno, hemos realizado una Jornada de Archivos Privados que ha potenciado el reconocimiento de los donantes existentes y la futura entrada de nuevos, algunos ya previstos. El Ayuntamiento ya ha adelantado que se celebrarán más jornadas de este tipo, y el próximo día 9 celebraremos el Día de los Archivos con numerosas actividades.

-¿En qué fase está ahora el Archivo?

-En una etapa de casi reestructuración no en cuanto a personal, porque estamos viviendo una crisis, sino que estamos entrando en el mundo virtual en cuanto que estamos generando muchos archivos digitalizados, continuamos con el convenio firmado con la Sociedad Genealógica de Utah para la digitalización de fondos genealógicos, estamos planteando la nueva página web... El mundo digital ha aportado mucho porque nos permite tener bien conservados los documentos y así el original casi que no se toca. Es una forma de reconocer y difundir el Archivo, que antes era muy difícil.

-¿Qué le falta al Archivo Municipal?

-La prioritaria, y creo que está en cartera, aunque ahora mismo estamos en crisis, es un nuevo edificio que contemple una serie de características concretas. Actualmente tenemos cedida una parte de la Biblioteca para el Archivo pero no contiene los elementos básicos como una sala de investigación con unas dimensiones diferentes, mejor control de elementos ambientales... Esto no deja de ser el Banco de España de Jerez, un edificio precioso, pero con unos techos altísimos. Es necesario un nuevo edificio de Archivo para que podamos organizar, describir y difundir mejor y para que la ciudad tenga un elemento indispensable que es un Archivo Municipal, en un sitio de postín.

-¿Se ha hablado de alguna ubicación en concreto?

-Ha habido muchas propuestas como el edificio de Telefónica, la casa de Primo de Rivera anexa a la Biblioteca, Villapanés, cascos de bodegas, Riquelme... Un espacio que pueda contener tanto los documentos administrativos como los históricos.

-¿A qué aspira ahora?

-A salir de esta crisis y a mantener los servicios, a continuar divulgando, ampliando el conocimiento y optimizando los procedimientos del Archivo.

-¿El archivero nace o se hace?

-Nace y se hace, debe tener un carácter servicial.

-¿Lo mejor y lo peor de la profesión?

-Lo mejor: la dignidad, tener un archivo magnífico, extensísimo, precioso, el contacto con los investigadores y los ciudadanos. Se aprende continuamente. Lo peor: muchas veces no se nos reconoce la labor, no se nos ve. Aunque creo que es algo que está cambiando. Y aprovecho para reivindicar la continuación del oficio, a seguir con el aprendizaje. Los archivos se organizan en muchas generaciones y aquí pervive el espíritu de todos los archiveros que han pasado por este espacio. No somos flor de un día, sino una labor desde el siglo XIII.

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