Jerez

Aumenta la cifra de detenidos durante la celebración de la motorada

  • Un total de 28 personas fueron arrestadas por la Policía Nacional y la Guardia Civil en la provincia · La mayoría de ellas fueron apresadas por delitos contra la seguridad vial

Un Gran Premio de Motoclismo "más tranquilo". Eso es lo que se pudo escuchar ayer por la mayoría de las partes implicadas en la organización de un evento que gira en torno a la velocidad sobre las dos ruedas y que traspasa lo meramente deportivo. No era para menos, porque unas 55.000 motos se movilizaron durante el fin de semana pasado para acudir a presenciar el Gran Premio de España de Motociclismo para el que la Dirección General de Tráfico (DGT), en colaboración con la Junta y los Ayuntamientos de la zona, movilizó a dieciocho helicópteros que realizaron misiones de vigilancia y sólo en Andalucía funcionaron 110 radares para control de velocidad y veinte equipos para realizar controles de alcoholemia.

Quizá el número de efectivos movilizados para la ocasión, en total 750 miembros de la Guardia Civil, de los que 320 de ellos se dedicaban de forma exclusiva al control de tráfico, ha hecho que la seguridad sea más efectiva, aunque lo único que hay que lamentar es el número de fallecidos en las carreteras con motivo de esta cita deportiva. La DGT estima que son tres las personas que han muerto mientras se trasladaban hacia el circuito de Jerez o iniciaban la vuelta a casa. Cabe reseñar que este Gran Premio coincidía además con el Puente de Mayo, lo que complica ya de por sí el tráfico en las vías de toda España y con el final de la Feria de Sevilla, lo que a priori podía haber complicado más la vuelta de los moteros a casa sobre todo por la A-4 y AP-4, las salidas naturales hacia la provincia sevillana desde Cádiz.

Así, el número de detenidos durante este fin de semana, tanto por efectivos del Cuerpo Nacional de Policía como de la Benemérita, ha ascendido con respecto al año pasado. En esta ocasión han sido veintiocho en toda la provincia, en lugar de los veintiuno detenidos por controles de droga y alcohol realizados durante la motorada en 2008. Nueve de los arrestados de este año lo fueron por delitos relacionados con la seguridad vial, destacando un caso en el que un 'quad' circulaba por las inmediaciones del circuito de forma temeraria. El mismo número fueron apresados por el delito de robo y ocho por un delito de atentado contra agentes de la autoridad y desórdenes públicos. En ese aspecto, hay que resaltar los detenidos por la organización de carreras ilegales en la zona Sur de la ciudad a lo largo de este fin de semana, como informan desde la Subdelegación del Gobierno. Los otros dos arrestados lo fueron por motivos bien diferentes, uno de ellos por un delito de lesiones en en el que hubo un herido con arma blanca. La agresión que se produjo en las inmediaciones del circuito jerezano, tal y como apuntan fuentes de la Guardia Civil. Por otro lado, otra persona fue apresada por su presunta vinculación con un delito de exhibicionismo. Al parecer, dentro del circuito, arrebató a un bebé de diecisiete meses de las manos de su madre al grito de "¡Dios existe!". Una vez recuperada la criatura, el sujeto empezó a revolcarse por el suelo y consiguió desnudarse antes de que fuera finalmente detenido por los agentes de seguridad.

No fueron las únicas intervenciones que se hicieron entorno al trazado jerezano, ya que se llegaron a tramitar a lo largo de este fin de semana 52 denuncias por tenencia de drogas, diez por posesión de armas blancas y hasta seis infracciones por seguridad vial, como informa la Subdelegación del Gobierno.

La Guardia Civil ha llevado a cabo por segundo año controles para la detección del consumo de sustancias estupefacientes entre conductores y moticiclistas. Así, a lo largo de este fin de semana efectivos del Instituto Armado del destacamento de tráfico, junto a funcionarios de la DGT, realizaron una cuarentena de pruebas 'narcotest' con motivo del Gran Premio. El objetivo fijado es erradicar el consumo de sustancias estupefacientes en la carretera y concienciar a los conductores de los graves riesgos que conlleva circular bajo los efectos de las drogas. En esta ocasión, trece personas (un 30% del total) dieron positivo en el test efectuado, por lo que fueron denunciados al Reglamento General de Circulación por "conducir bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes y otras sustancias análogas", ya que ninguna de ellas presentaba síntomas que afectaran a la conducción. Esta infracción lleva aparejada una sanción de 450 euros, retirada de seis puntos del carné y la suspensión temporal del permiso de conducción de uno a tres meses. Si los efectos de lo tomado influye en la conducción, se instruirían diligencias por un delito contra la seguridad vial, lo que conlleva pena de cárcel.

Atendiendo a los resultados obtenidos, la DGT está estudiando aumentar el número de controles a lo largo del año y especialmente durante el verano.

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