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VIDAS PERRAS

Bolo, un gran perro, un gran corazón

  • Bolo es un precioso perro mestizo de tamaño grande, sereno y cariñoso.

 Es uno de tantos perros sin hogar que forman parte de la gran familia de 'No Me Abandones', Protectora de Animales de Jerez, en la que están acogidos más de cien perros que esperan la oportunidad de encontrar un hogar en el que le den el cariño y los cuidados que merecen. Todos ellos tienen una biografía, que desgraciadamente en muchos casos, son historias desoladoras que te rompen el corazón. Unas veces porque llegan al mundo ya abandonados, como consecuencia del terrible drama de las camadas no deseadas, y en otras porque, ya adoptados, son abandonados, por múltiples circunstancias.

Concretamente Bolo fue adoptado en la protectora siendo un cachorro. Tras ocho años con una familia, su dueño, que está enfermo y vive solo, contactó con nosotros para decirnos que su situación no le permitía ocuparse de él, tanto por falta de fuerzas como por verse obligado a pasar largas estancias en el hospital. Nos llamó con gran tristeza, para decirnos que nos ocupáramos de Bolo ya que él no podía hacerlo. Enrique, que así se llama su dueño, lo pasó mal por tener que desprenderse de su amigo, pero igual o peor lo pasó Bolo que de pronto se vio en un lugar extraño, con personas extrañas, sin entender muy bien qué había pasado. ¿Dónde estaba su dueño? ¿Por qué se había ido? En cierto modo esta situación me recordó el caso de 'Hachiko' el perro fiel, de la conocida película, que perdió a su dueño, pero seguía día a día esperando en la estación del tren que algún día regresara.

Así fueron los primeros meses. Bastante duros para Bolo y también para los voluntarios que veíamos que no estaba bien. ¿Cómo iba a estarlo? Menudo cambio. Ha pasado de tener durante ocho años un hogar y una familia, de gozar de paseos, compañía, mimos… a encontrarse encerrado en un chenil con otros dos perros sin hogar.

De situaciones de abandono, los voluntarios de 'No Me Abandones' sabemos mucho, porque cada vez que llegan nuevos inquilinos a nuestro refugio vemos algunos casos dramáticos de perros que se siente desorientados, asustados, tristes… imaginamos que porque no entienden qué ha ocurrido con sus dueños; y que de la noche a la mañana se encuentran sin hogar y se ven vagabundeando, con el riesgo que ello conlleva, o en el mejor de los casos acogidos en un refugio, que de alguna manera es un lugar desconocido, con personas desconocidas.

Ya ha pasado un tiempo y Bolo se ha ido adaptando a su vida en la Protectora. Comparte jaula con Luna, una podenquita zalamera de 13 años y con Paco un mestizo de bodeguero activo y juguetón de 7 años. Bolo está con Luna y Paco pero podría estar en cualquier otra jaula porque es un perro tranquilo, noble y equilibrado, con un corazón enorme que congenia perfectamente con otros perros. Le encanta rozarse y que lo acaricies, sentir el contacto con los voluntarios, algo a lo que estaría acostumbrado en su anterior etapa. Es su forma de demostrar las ganas que tiene de sentirse querido. Los tres se llevan bien y disfrutan al máximo del tiempo que salen del chenil para corretear, jugar y sobre todo recibir las caricias de los voluntarios.

En 'No Me Abandones' intentamos sacar de paseo a nuestros peludos el mayor tiempo posible, pero no siempre pasan fuera todo el tiempo que a ellos y a nosotros nos gustaría. Intentamos compensar con todo nuestro cariño y cuidados las carencias que tienen nuestros amigos porque ante todo somos conscientes que las mascotas, como se deduce de su nomenclatura, son animales de compañía, que disfrutan de esa compañía y que son totalmente dependientes pues necesitan que alguien se ocupe de ellos si no queremos que se vean abocados a llevar una existencia precaria.

Por esto mismo, lo que realmente nos ilusiona y en lo que ponemos todo nuestro empeño es en que nuestros amigos encuentren de nuevo un hogar y una familia, que es lo que ellos realmente desean, y que a su vez tengan la oportunidad de conocer un paisaje distinto a su chenil y al patio de la protectora.

Y por supuesto nos alegra especialmente cuando la adopción se materializa en los que nosotros conocemos como perros 'invisibles'. Son aquellos que pasan desapercibidos, bien porque no tienen pedigrí o una estética llamativa, o por su carácter tímido o apocado. Aquellos que ven cómo sus compañeros de chenil en un momento dado se marchan del refugio, mientras ellos continúan allí esperando una segunda oportunidad que a veces no llega. Igualmente nos produce una tremenda satisfacción la adopción de aquellos perros más viejecitos o los que sufren alguna dolencia.

Afortunadamente hay muchas personas sensibles y generosas que miran más allá de la fachada y ven unos ojos y un corazón que está diciendo: "Llévame a mí". Por todo esto, desde 'No Me Abandones' hacemos un llamamiento a las personas amantes de los animales que hayan decidido tener una mascota que recuerden que hay muchas esperando tener su oportunidad.

Si te ha conmovido la historia de Bolo y quieres adoptarlo a él o a cualquier otro perro de 'No Me Abandones' llama a alguno de estos teléfonos:

675 48 59 92 - 606 92 14 67

Voluntario de No me Abandones

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