Jerez

Comerciantes y padres colapsan Porvera en protesta contra la nueva red

  • Multan a conductores que pararon provocando atascos para dejar a sus hijos en San José · Críticas a unos horarios "irreales"

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Muchos jerezanos esperaron ayer la llegada del autobús en paradas que han dejado de existir o por las que pasa un vehículo de transporte urbano que no les conducirá al destino deseado. Conductores agobiados, clientes enfadados y calles atestadas de tráfico fue el resultado de la implantación de la nueva red de transporte urbano. Fue la diligente labor de la Policía Local la que evitó que del atasco cerrado y agobiante se pasara al tráfico lento, pero al menos fluido. Así sucedió tanto en la calle Porvera como en Arcos, que ayer tuvo que asumir sus coches y los que el corte de Honda le remitía.

Las paradas de autobuses se convirtieron en lugares donde cada cual buscaba consuelo y para ello nada mejor que cargar contra la Administración local, que por cierto no salió bien parada. El rechazo a la nueva red de autobuses urbanos estuvo muy extendido. Hallar un comentario favorable fue difícil, aunque hubo quien reconoció haber tenido suerte al tocarle una línea cerca de su domicilio que le llevaba al destino deseado.

Los intentos de Bermúdez, delegado de Movilidad, por frenar las protestas no dieron resultado pese a las reuniones mantenidas.

Los disgustos para los usuarios no comenzaron ayer. Ni mucho menos. Ya fue el domingo por la noche cuando muchas personas se percataron de que su ritmo de vida se veía absolutamente alterado. "Cuando me enteré de que habían retirado la línea de los institutos por poco no me da algo malo", relataba a este medio una madre trabajadora que tuvo que reorganizar con su marido a última hora del domingo el traslado de sus hijos a los centros educativos. "Antes yo venía a trabajar al centro en autobús, al igual que los niños iban al colegio en transporte público. Ahora soy yo la que los lleva en coche y después me vengo al trabajo. Lo que se ha ganado ha sido un coche más en el centro". Una de las grandes críticas a los nuevos itinerarios y horarios radica precisamente ahí: el servicio está bajo mínimos entre las siete y las ocho de la mañana, hora en la que entran en sus colegios y empleos los alumnos de Secundaria y muchísimos trabajadores jerezanos. Una frecuencia de dos autobuses por hora es completamente insuficiente.

A la supresión de las líneas de los institutos se unió la ubicación en la Rotonda de cinco líneas de autobuses, "de las cuales cuatro van hasta Área Sur y la otra al hospital", denunció Emilio Muñoz, el farmacéutico afectado por la 'aleta de tiburón' de la Porvera. "Se demuestra con creces que se pretende vaciar el centro urbano".

El primer lío de la caótica jornada tuvo lugar en la calle Porvera. Cuando los padres comenzaron a dejar a sus hijos se lió 'la mundial'. Muchos progenitores no dudaron en parar sus coches y conducir a sus hijos pequeños hasta el interior del centro. Fue una práctica extendida. Otros, con hijos de mayor edad, pararon para permitir que sus hijos descendieran. La Policía Local controló la zona e impuso multas a todo conductor que hiciera caso omiso de sus indicaciones. Para colmo de males, una tubería atascada junto a la Escuela provocó que tuviera que intervenir un camión cuba

Una vez subsanada la entrada en el centro educativo la normalidad regresó a la Porvera, aunque lo hizo entre comillas, con un tráfico lento y a veces fluido por el que tan sólo osaban moverse con tranquilidad los autobuses que recorrían el carril-bus en dirección contraria a la habitual.

Fue a las doce de la mañana cuando los comerciantes de la calle Porvera dejaron bien a las claras su disconformidad tanto con la nueva red de transportes públicos como con la polémica 'aleta de tiburón'. Cerca de media hora mantuvieron cortada la calle colapsando un paso de peatones en el que decenas de personas se agolparon. Nuevamente la Policía Local logró desviar el tráfico para evitar que el colapso alcanzara a las calles adyacentes y se produjera el temido bucle.

Comerciantes y padres de la Escuela de San José (tampoco faltaron algunos jaraniegos alumnos de la Escuela de Artes Plásticas) concretaron ayer repetir la protesta el próximo viernes poco antes de las nueve de la mañana con vistas a que el mayor número de padres pueda unirse a la misma. Ayer, un nada despreciable número de 200 personas se concentraron en el paso de cebra que se ubica en las inmediaciones de 'La Cepa de Oro'. La manifestación definitiva, aquella que contará con permiso de la Subdelegación del Gobierno, tendrá lugar el próximo 3 de febrero, según se confirmó ayer desde Cádiz.

Entre los manifestantes estuvo José Moreno, más conocido por sus amigos como 'Fili', hostelero de la calle Porvera y miembro de la Ejecutiva Local del PSOE. Moreno no dudó en unirse a la protesta y en cerrar su negocio mientras duró la misma. "Mi deber como comerciante de la Porvera es estar aquí, respaldando a los compañeros. Lamentamos que cuando se nos llamó a una reunión todo estuviera ya hecho y el carril bus perfectamente inslado", manifestó a este medio.

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