Jerez

"Creo en lo que he hecho y en lo que hago"

  • Juan Manuel Acosta, creador del Acobiomol, defiende hasta el último día de juicio su 'trayectoria' en el campo de la Biología

Visto para sentencia el juicio del Acobiomol que desde el pasado martes hasta el día de ayer se ha estado desarrollando en la Sección Octava de la Audiencia Provincial.

En esta última jornada, reservada para las conclusiones de fiscalía, acusación particular y defensa, destacó la declaración de Juan Manuel Acosta durante su derecho a la última palabra, en la que defendió su 'trayectoria profesional' en el ámbito de la biología. Así, señaló que "las tres cuartas partes de mi carrera las he pasado como especialista en fotosíntesis, ya que he vendido más de 30.000 productos de manera legal en Tenerife", y añadió que "creo en lo que he hecho y creo en lo que hago". Así y todo, dio a entender que si ha habido una serie de "errores y de imprudencias" a lo largo de su trayectoria es debido a "una neurosis" y a "un problema de bipolaridad".

Luis Andrades, el otro supuesto cabecilla de la trama, siguió defendiendo durante su turno de última palabra que él nunca ha fabricado el producto ni que se hiciera pasar por médico ya que "lo único que he hecho es mi trabajo, que es la gestión empresarial".

La hermana de éste, R. Andrades, volvió a proclamar que es "absolutamente inocente" y echó la culpa al abogado de la defensa y a la prensa de que se sentara en el banquillo de los acusados. R. Andrades, además, se definió como "una señora y una mujer respetable" que por culpa de todo esto perdió su trabajo en la empresa en la que trabajaba.

Por su parte, los dos doctores imputados, R. Q. y E. de la R. siguieron mostrando su inocencia ya que defienden que no participaron de los hechos.

En relación al turno de conclusiones, había interés por conocer qué argumentaban los abogados de Acosta y Andrades. El del primero afirmó que todavía "está convencido" de las bondades del producto que ha elaborado, por lo que no se puede decir que haya habido engaño por su parte. En cuanto a la supuesta estafa que se le imputa, defendió que ésta no existe en el momento en que los afectados que consumieron el producto ya sabían a lo que se exponían en el momento en que oncólogos y médicos les decían que "era el timo de la estampita". Además, defendió que Acosta tiene "algunas" asignaturas de la licenciatura de Biología aprobadas y comparó sus conocimientos en laboratorio con los que puede tener un mancebo de una farmacia a la hora de realizar fórmulas magistrales. Por todo ello, solicita su absolución .

Por su parte, el abogado de Andrades pidió también la absolución para su cliente al señalar que "no hay pruebas suficientes" para condenarlo, que "acepta" que haya "condena social o moral", pero "no acepto una condena penal" a la vista de los hechos juzgados. También defendió que no hubo ánimo de engañar por parte de su defendido porque "siempre" creyó en las propiedades del producto y todo lo que le decía Acosta, además de señalar que su cliente nunca "fabricó nada". Además, considera que la Sanidad Pública "no ha demostrado si el producto cura o no".

Mientras, los abogados de R. Andrades y de los doctores R. Q. y E. de la R., pidieron la absolución de todos ellos al considerar que no se demuestra su participación directa en los hechos que se les imputa.

Fiscalía y acusación siguen considerándolos culpables de un delito contra la salud pública, estafa continuada e intrusismo profesional. El ministerio fiscal solicita nueve años para Andrades y Acosta y tres para el resto, además de la inhabilitación de los doctores, así como una indemnización a los afectados de 6.000 euros a cada uno y la devolución del dinero del producto. La acusación eleva la solicitud de penas para Andrades y Acosta hasta los 12 años, aunque coincide con Fiscalía en las penas para el resto. Sí varía la indemnización que pide para cada afectado, que eleva a los 60.000 euros, mientras que también solicita la devolución de todo el dinero de los tratamientos.

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