Jerez

Critican la "lentitud" de la Justicia en el caso de la muerte de un familiar

  • Los hijos y la viuda de Francisco Pérez, el hombre que murió tras una pelea en San Benito hace tres años, lamentan que la instrucción aún no haya finalizado

Era un 19 de julio del año 2008. Francisco Pérez Colón, de 48 años, había ido al Polígono de San Benito a visitar a su madre. Aquel día se llevó a su perro, para que diera una vuelta, y lo sacó a pasear en el entorno de la calle Maestro Álvarez Beigbeder. Mientras paseaba a su can, apareció por allí P.E.J., que contaba por entonces con 33 años, conocido de Francisco ya que la familia de ambos se conoce desde hace años. Tomaron unas copas y, posteriormente a esto, comenzaron una discusión a cuenta del perro. La cuestión es que de las palabras se pasaron a los insultos y, de ahí, a las manos. Francisco presuntamente propinó un correazo a P.E.J. y éste, según parece, le contestó con un puñetazo en la cara que lo derribó, con la mala fortuna de que en la caída se dio un fuerte golpe en la cabeza con la acera.

Tras esto, el agresor se marchó de allí. Vecinos del barrio que presenciaron la pelea llamaron rápidamente a una ambulancia, que trasladó a Francisco al hospital de Jerez. A pesar de no contar con heridas externas en la cabeza, su estado fue calificado de muy grave, por lo que fue derivado al día siguiente al Puerta del Mar, de Cádiz, que cuenta con más especialistas y equipamiento en la atención de los traumatismos craneoencefálicos. Desgraciadamente, Francisco fallecería el 1 de agosto.

Días después, la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev) de la Policía Nacional detendría a P.E.J tras recabar datos en la barriada pero sobre todo después de que desde el hospital gaditano informaran que el traumatismo de Francisco presentaba etiología "presumiblemente homicida". Los cargos que se le imputaron fueron los de homicidio imprudente y omisión del deber del socorro. Así y todo, el hecho de que no contara con antecedentes anteriores a estos hechos, que no prestara resistencia en el momento de su detención y el que no tuviera intención, al parecer, de acabar con la vida de Francisco, favorecieron que fuera puesto en libertad provisional.

Más de tres años después, la familia del fallecido sigue pidiendo respuestas y preguntándose por qué la Justicia va tan lenta. Lamentablemente para ellos, la instrucción del caso la lleva el juzgado número 2 de Jerez, uno de los que más carga de trabajo tiene en la ciudad. Además, tanto Fiscalía como la defensa de P.E.J. quieren que se aclare perfectamente la causa de la muerte. Antonio Ibáñez, letrado de P.E.J., defiende, de un lado, que no está claro que su cliente llegara a propinarle un puñetazo a Francisco, sino que este se tropezó y cayó al suelo (si bien tres testigos han ratificado la versión de la agresión). Además, el letrado considera que pudo haber otras causas que pudieron causar la muerte de Francisco, de ahí que se hayan pedido una serie de pruebas forenses a la espera de que se pueda aclarar algo. "Quizás pudo coger un virus, una infección en el hospital al entubarlo", afirma, incluso no descarta que pudiera haber algún tipo de negligencia médica que precipitara el empeoramiento de salud y su posterior muerte. "Ahora mismo todo esto no podemos afirmarlo, pero tampoco descartarlo hasta que no tengamos el informe del perito", indica el letrado, que en lo que sí coincide con la familia de la víctima es que la instrucción del caso "va bastante, bastante lenta". De hecho, estas pruebas, varios puntos sobre la autopsia que tiene que concretar el perito forense, se pidieron hace ya un año.

"Desde que esto entró en el juzgado ya nos dijeron que esto iba a tardar -señala Eladia, viuda de Francisco-. Esperamos dos años y no dijimos nada, porque nos lo recomendaron, pero a los dos años y pico ya empezamos a preguntar a nuestra abogada, que nos confirmó que efectivamente esto iba muy lento. Luego quisimos hablar con el juez, nos dijeron que no, que esto estaba en manos del fiscal. Hablamos con él, nos dijo que el abogado de la acusación está pidiendo papeles y datos sobre la autopsia, pero sólo eso, porque no nos podía decir más. Pero fíjate que fue hablar con él y a la semana llamaron a declarar a mi hijo y a los tres testigos que lo vieron todo".

Francisco, su hijo, señala que "en mayo nos dijo nuestra abogada que ya estaba todo, pero que iban a pasar dos o tres meses, que pasaría el verano, y que ya seguramente después estaría la calificación del fiscal, pero seguimos igual".

Tanto Eladia como sus hijos, Francisco y Laura, saben que, pase lo que pase, la vida de Francisco no la van a recuperar, pero al menos necesitan "saber qué es lo que va a pasar. Lo que no es normal es que llevemos un año y medio esperando el papel del forense que diga qué parte de culpa tiene aquí cada uno", señala Francisco. Eladia, por su parte, insiste que su marido no se cayó solo. "Nosotros no decimos que la otra persona quisiera matar a mi marido, pero si se cayó fue porque le pegaron, y no porque lo digamos nosotros, que no estábamos allí, sino porque tres personas lo vieron".

"Lo peor de todo es que no sabemos nada, lo único, que pase lo que pase no nos van a solucionar nada, pero da la impresión de que esto está ahí en el juzgado y que cuando quieran van a sacarlo adelante", reitera Francisco, que lamenta "lo que nos espera todavía. Primero hay que saber qué dice el perito, luego la calificación del fiscal y de la defensa, que no se hace en dos días, y luego que se celebre el juicio a saber cuándo".

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