Jerez

Desarticulan una organización que secuestraba a menores inmigrantes

  • Los retenía en varios pisos, uno de ellos en Picadueñas

  • Primero los traía a España y luego les exigía a las familias un pago extra de 500 euros

  • Detenidas 28 personas, tres de ellas en Jerez

La calle Teodoro Molina, en Picadueña Baja, donde se localizó el inmueble donde tenían secuestrados a tres menores. La calle Teodoro Molina, en Picadueña Baja, donde se localizó el inmueble donde tenían secuestrados a tres menores.

La calle Teodoro Molina, en Picadueña Baja, donde se localizó el inmueble donde tenían secuestrados a tres menores. / manuel aranda

Un piso de la calle Teodoro Molina, en Picadueña Baja, era el lugar donde una organización criminal mantenía secuestrados a menores traídos a España procedentes de Marruecos. En este inmueble los tenía retenidos mientras exigía a sus familiares unos 500 euros por su liberación. Previamente, esta u otra organización les había cobrado entre 2.000 y 5.000 euros por traerlos ilegalmente a España.

Días atrás, efectivos de la Policía Nacional adscritos al Grupo Operativo Especial de Seguridad (Goes) con sede en Sevilla junto a miembros de la Comisaría de Jerez irrumpieron en la vivienda y detuvieron a tres personas, entre ellos al que se considera uno de los 'cabecillas' de la organización. En ese momento, había tres menores en la vivienda a los que se había seguido desde Tarifa. Entre los detenidos hay uno de nacionalidad marroquí y una mujer española.

Esta no fue una actuación puntual sino que formaba parte de un importante operativo practicado en varios puntos del país contra dos organizaciones dedicadas al tráfico de menores marroquíes que se consideran desarticuladas. La labor policial ha acabado con 28 detenidos hasta el momento, tres de ellos en Jerez. El inmueble de Picadueña Baja no fue el único registrado en la ciudad sino que también se accedió a otros dos pisos, uno en la barriada de Icovesa y otro en la avenida de La Serrana, aunque estos dos, según apuntaron fuentes policiales, solo eran utilizados por la organización como lugar de residencia de sus miembros.

La investigación se inició en un centro de Asturias donde se detectó un notable incremento de menores procedentes de una región situada al sur de Marruecos. Fruto de este trabajo, se supo que la organización criminal llevaban a los menores en un primero momento a Tánger y, desde allí, otra persona se hacía cargo de ellos para cruzar la frontera de distintas maneras (ya fuera en patera, moto de agua o vehículo rodado). En función del medio de transporte utilizado se les cobraba a las familias entre los 1.500 y los 5.000 euros, aunque hubo casos en los que se llegó a cobrar unos 8.000 euros si el viaje se hacía en unas condiciones climatológicas adversas. Ya una vez en España, se ocultaban a los menores en pisos de la organización situados en Castellón, Barcelona, Oviedo y Bilbao. En ellos se les daba indicaciones de su modo de proceder ante la Policía Nacional cuando tuvieran que gestionar su documentación. En esta primera fase de la investigación se detuvieron a 22 personas, uno de ellos en Algeciras, entre los que había algunos trabajadores de un centro de menores de Asturias.

Sin embargo, durante este operativo se detectó a otra organización, con vinculaciones con la primera, que no solo traficaba con menores desde Marruecos sino que, cuando ya estaban en España, se les exigía a las familias un pago extra de 500 euros para liberarlos. Mientras tanto, los mantenía secuestrados en distintos pisos, entre ellos el de Jerez. No en vano, la Policía los califica de "peligrosos" ya que, incluso contaban con sicarios para evitar que otras organizaciones les quitaran a los menores.

Las investigaciones arrojaron que, al menos, en el último mes esta organización criminal ha estado vinculada con la llegada de cinco pateras a las costas gaditanas donde se estima que traficaron con un centenar de menores. En uno de los seguimientos se detectó como se recogían a tres menores en las inmediaciones de la playa de Bolonia y eran trasladados al piso de la calle Teodoro Molina. Tras esto, se solicitaron las autorizaciones pertinentes para proceder al registro de los inmuebles y a la detención de otras seis personas -a los tres de Jerez se suman dos en Bilbao y una en Barcelona-.

La operación ha sido dirigida por la brigada central de trata de seres humanos de la Dirección General de la Policía Nacional que ha contado con el apoyo de las comisarías de las ciudades donde se ha intervenido, entre ellas la de Jerez. También se contó con la colaboración de Europol para analizar los móviles intervenidos pues las organizaciones usaban en sus comunicaciones tecnología de máxima seguridad para no ser detectados.

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