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Evita el correo electrónico basura al pedir préstamos online

Evita el correo electrónico basura al pedir préstamos online Evita el correo electrónico basura al pedir préstamos online

Evita el correo electrónico basura al pedir préstamos online

Seguro que esta historia le suena a varios clientes que han solicitado alguna vez préstamos o un mini crédito: necesitamos dinero rápido, entramos en la web de un prestamista privado, rellenamos su formulario y, una vez mandado, el buzón de nuestro correo electrónico se nos llena de comunicaciones publicitarias de la misma compañía o de otras empresas. ¿Por qué ocurre esto? Y más importante aún, ¿cómo nos podemos librar de ese spam? En este artículo despejaremos ambas dudas y explicaremos cómo podemos evitar estos correos indeseados.

Vigila con las casillas que marcas

Un paso que hay que dar siempre cuando se quiere contratar un mini crédito es aceptar los términos y condiciones del prestamista y su política de privacidad. Para ello, normalmente solo hay que seleccionar una casilla que se encuentra en el formulario de solicitud. Y ahí es donde está la trampa, ya que algunas compañías añaden otras casillas para autorizar el uso de nuestros datos, incluida nuestra dirección de correo electrónico, para mandarnos publicidad.

Por lo tanto, si no queremos que una empresa de minipréstamos nos mande spam, la solución es no marcar esas casillas adicionales y seleccionar únicamente la que indica que aceptamos los términos y condiciones. De este modo, y en cumplimiento de la nueva ley de protección de datos, la compañía no podrá enviarnos comunicaciones publicitarias de ningún tipo.

Si ya has aceptado todas las condiciones, esto te interesa

Desgraciadamente, como un mini préstamo se suele contratar para resolver una urgencia, no todo el mundo se toma el tiempo necesario para leer lo que acepta. Así, es posible que, sin darnos cuenta, aceptemos que el prestamista utilice nuestros datos para enviarnos spam o se los ceda a otra empresa para que esta también nos mande publicidad.

Por fortuna, en estos casos podemos exigir que no utilicen nunca más nuestra información personal para esta finalidad. Estos son los pasos que hay que seguir para conseguirlo. En primer lugar, debes buscar las vías para contactar con el departamento de tratamiento de datos. Deben aparecer en la propia página web del prestamista, en su apartado dedicado a sus términos y condiciones generales.

Siempre puedes pedir a la empresa que no se empleen nuestros datos para mandarnos publicidad. Dependiendo de la empresa, podremos hacerlo por teléfono y/o por correo electrónico o postal. Por ley, está obligado a aceptar nuestra solicitud y a suprimir la información que usaba para enviarnos ese spam. También debe contactar con las empresas con las que haya compartido nuestra información para que la elimine.

En el portal online de la Agencia Española de Protección de Datos podemos encontrar modelos para reclamar a cualquier compañía que elimine nuestra información personal, laboral o financiera.

Precauciones adicionales

Que nos manden spam es uno de los inconvenientes a los que nos podemos enfrentar cuando pidamos un mini crédito, pero no es el único. Por ello, antes de recurrir a estos productos es aconsejable tomar las siguientes precauciones y conocer los aspectos clave de estos préstamos.

Primero, pensar que solo hay que pedirlos para resolver imprevistos puntuales. Si los usamos como vía de financiación habitual, podemos terminar sobre endeudados a causa de sus altos intereses.

Además, hay que asegurarse de poder devolver el dinero. Incluso si solicitamos mini créditos gratis, en caso de impago se nos aplicarán intereses y comisiones de demora que harán crecer nuestra deuda. Debemos saber que el dinero puede tardar hasta dos días en llegar. Si aprueban nuestra petición en un fin de semana, por ejemplo, quizás no recibamos el ingreso hasta el siguiente día hábil.Lo que explicamos en el último punto se debe al retraso que puede producirse cuando el prestamista nos manda el dinero desde la cuenta de un banco que no es el nuestro.