Contenido ofrecido por Bodega Huerta de Albalá

Huerta de Albalá avanza llena de vida

  • La bodega logra la mayor puntuación en tintos de la I.G.P. Tierra de Cádiz en la GuíaVinos Gourmet 2021, acallando así los rumores de desaparición tras la pérdida de su fundador.

Elisa Martín Muñoz, Directora General de Huerta de Albalá. Elisa Martín Muñoz, Directora General de Huerta de Albalá.

Elisa Martín Muñoz, Directora General de Huerta de Albalá.

Huerta de Albalá continúa caminando hacia la excelencia. Con la misma esencia, ilusión y constancia con la que comenzó su andadura a través de su fundador, Vicente Taberner. Y es que, pese a su repentina pérdida el pasado mes de mayo, la prestigiosa bodega gaditana ha sabido enderezar su rumbo y encauzarlo a través de una nueva dirección con Elisa Martín Muñoz. Una mujer experimentada, con más de 25 años en el sector ocupando diferentes responsabilidades en grandes bodegas de la zona. Quien llegó como una apuesta personal de Vicente Taberner y que cumplirá dos años en la compañía el próximo mes de abril de 2021.

Con las ideas claras, considera de suma importancia la atención al detalle, la delicadeza y la exquisitez en todo cuanto se emprende y se mantiene firme en el objetivo de lograr resultados a través de un buen trabajo en equipo y la pasión por los vinos. En este sentido, la familia Huerta de Albalá cumple con dichos requisitos siendo un equipo joven, vanguardista y con larga experiencia en el sector. En el mismo está integrado como director técnico Santiago Jordi, un eminente profesional en el mundo de la vitivinicultura, la docencia y la enología. Un enamorado del mundo del vino que está aportando a la bodega su frescura, modernidad y amplitud de enfoques en la visión del viñedo y en las tendencias en los gustos del consumidor.

Es precisamente el viñedo  -posee 100 hectáreas con unos 20 años de edad- uno de los objetivos a corto plazo en el que la nueva dirección de la bodega quiere seguir invirtiendo a gran escala, dentro de un plan ambicioso que ya inició hace tres años. De hecho, Huerta de Albalá siempre ha creído en el viñedo como el origen de la calidad de sus vinos y, por tanto, en su exquisito cuidado mediante técnicas de trabajo presididas por la sostenibilidad y el máximo respeto al varietal.

El otro de los objetivos consiste en dotar de un nuevo empuje comercial a sus productos a nivel nacional e internacional mediante el desarrollo de nuevas políticas de marketing por canales y mercados y que, junto a la vid, constituirá el eje de la actividad de la bodega. Todo ello sin olvidar la línea de negocio del enoturismo. El enoturismo en Huerta de Albalá es considerado un pilar más de crecimiento orgánico y de difusión de su identidad corporativa. Y con dicho objetivo, la empresa ha diversificado su oferta y la ha actualizado en función de las demandas que imperan hoy en día. No obstante, pese a su escasa publicidad, la afluencia a la bodega para visitar o comprar - debe hacerse con cita previa - es constante. Pero aun así, Elisa Martín considera que “tenemos que crecer mucho más, optimizando el potencial de los recursos que poseemos y, por tanto, hemos diseñado una batería de opciones enoturísticas muy atractiva”.

Elisa Martín entiende como una de sus prioridades personales “implantar una nueva cultura de empresa donde la búsqueda de la excelencia y la mejora continua lo impregnen todo, desde el principio hasta el final de la cadena de procesos”. Igualmente, la misión principal de Huerta de Albalá sigue inalterable y fiel a la que le hizo convertirse en un referente de los vinos tranquilos premium: ofrecer productos de alta calidad, muy personales, elegantes y sobrios para un consumidor exigente, cosmopolita y abierto a todas las opciones que ofrece el sector. En palabras de su directora, Huerta de Albalá es “la alternativa complementaria a otras Denominaciones, en una carta bien construida o en el lineal de un establecimiento gourmet, que sorprende muy gratamente al amante del vino”.

Este continuo deseo de superación ha derivado en la obtención de multitud de medallas y reconocimientos. Y es que Huerta de Albalá fue la primera bodega española en obtener 95 puntos Parker con la primera añada de un vino, como fue la de Taberner Nº 1, añada 2005. Tras dicho galardón, sus vinos han sido reseñados en las mejores guías de todo el mundo durante estos quince años de andadura y recientemente ha sido la bodega con mayor puntuación en tintos de la I.GP. Vinos de la Tierra de Cádiz en la Guía Vinos Gourmet 2021. Concretamente, la añada 2013 de Taberner Nº 1 ha alcanzado los 95 puntos y la añada 2015 de Taberner ha logrado los 93 puntos. Precisamente este último vino fue elegido en el último certamen de San Sebastián Gastronómika como uno de los 24 vinos de élite del panorama actual español, siendo el único tinto de Andalucía y apareciendo junto a marcas destacadas de otras Denominaciones de Origen reconocidas internacionalmente.

Exterior de la bodega. Exterior de la bodega.

Exterior de la bodega.

Un portfolio de vinos muy premiado que Huerta de Albalá no tiene la intención de cambiar a corto plazo, aun sin cerrarle la puerta a dicha posibilidad. Paralelamente al trabajo rutinario de la bodega, la empresa está apostando por el desarrollo e investigación de nuevos proyectos a futuro, conjuntamente con el Máster de Agroalimentación y el Departamento de Tecnología de los Alimentos de las Universidades de Cádiz y Córdoba respectivamente, donde a su vez alumnos de estas universidades y de otras donde se cursa el grado de Enología realizan sus prácticas con la compañía.

En definitiva, Huerta de Albalá sigue siendo una bodega señera en vinos de la Tierra de Cádiz que continúa su camino en una línea ascendente y vanguardista comandada por su actual directora general y con una gran base dejada por su fundador.