Orientaciones y estrategias de psicología

Incorporarse a un nuevo colegio

  • En los cambios de centro hay que tener muy en cuenta los factores que favorecen la integración y la adaptación a situaciones nuevas y entornos 'extraños' al alumnado

Para Manuel fue hace unos días su primer día de colegio, tiene siete años y tiene que incorporarse a un colegio nuevo, donde las clases ya han empezado.

Tendrá que conocer a nuevos profesores, nuevos compañeros, nuevas costumbres y normas e incluso nuevas formas de hablar.

Toda su familia se ha trasladado desde el norte del país y las circunstancias y las gestiones administrativas han retrasado su ingreso en el colegio. Afortunadamente su hermano ha conseguido entrar en el mismo centro educativo, pero es cuatro años menor que él, por lo que se escolariza en el primer año de Educación Infantil, así que para colmo, cada mañana su madre le pide que lo vigile y tenga cuidado de él.

Para suerte de Manuel, siempre ha sido un niño muy extrovertido y muy querido por sus padres. Desde muy pequeño participaba en muchas actividades con otros niños, había aprendido a respetar los turnos del juego, a ganar y también a perder, a compartir los juguetes y los materiales escolares con sus compañeros, sabía apreciar las diferencias individuales entre sus iguales y además la asistencia regular a las clases había fomentado su autonomía personal y su madurez emocional, desarrollando las habilidades necesarias para resolver los conflictos que se generan en los grupos.

A su llegada al colegio todas estas situaciones volvían a repetirse, su madre ya lo había puesto sobre aviso. Si tienes problemas se lo dices a tu profesor, respeta las normas, no te entretengas y no charles en clase.

Así que cuando un grupo de niños empezó a reírse de la forma en que él hablaba, decidió pensar que esos no serían sus amigos, sabía que había otros niños a los que sí les gustaría su forma de hablar, en lugar de creer que lo hacía mal o de sentirse mal consigo mismo.

Supo buscar otro grupo y aprender nuevos juegos, integrándose en ellos, respetando la forma en que en el nuevo colegio jugaban.

A pesar de que Manuel tenía bastantes recursos para superar una situación extremadamente estresante para un niño de siete años, fue de suma importancia la preparación que recibió por parte de su familia que le permitió predecir los acontecimientos y conocer cómo serían las nuevas situaciones a las que tendría que enfrentarse.

También a su entrada en el colegio hubo una persona que ya lo conocía muy bien, estuvo un tiempo hablando con él y le hizo algunas pruebas y preguntas con el objetivo de detectar posibles dificultades en su adaptación al medio escolar.

Luego le enseñó las instalaciones y le explicó los principios generales del funcionamiento del centro, quienes serían sus compañeros, le dijo que si tuviera algún problema estaría en su despacho para ayudarle en todo lo que necesitara, fue su primer amigo en el colegio y esto resultó determinante de cara a su futuro académico.

En los artículos de las próximas semanas hablaremos de cómo estos procesos de adaptación pueden llevar a un grave problema emocional como puede ser la Depresión Infantil, que no se manifiesta tan claramente como en los adultos, sino que a veces se presenta a través de inquietud, nerviosismo, alteraciones del comportamiento, desinterés y problemas en las relaciones interpersonales.

psicologiadiez@terra.es

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