Jerez

Jerez centra el 90% de las ayudas para la reestructuración del viñedo

  • La cooperativa Aecovi cree que "muchos pequeños agricultores no hubiesen podido afrontar la reconversión" si la Junta no hubiese puesto en marcha este plan con fondos europeos.

La Junta de Andalucía ha aprobado dos planes de reestructuración del viñedo, dentro del programa de apoyo al sector vitivinícola, que beneficiará a 108 viticultores y 968 hectáreas de viñedos de la provincia de Cádiz "con una inversión de más de 14,9 millones de euros", según explicó ayer el delegado territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Federico Fernández, en una visita a viñedos de Jerez. Ambos planes, con una duración de 5 años tienen como principal objetivo "impulsar el desarrollo del sector vitivinícola y la adaptación de la producción a la demanda de los mercados, mejorando, de esta forma, la estructura productiva de las explotaciones". Por estos motivos, el delegado territorial visitó ayer dos fincas acogidas a las ayudas de reestructuración de viñedos en Jerez. Las viñas la Sobajanera y Candelero recibieron subvenciones en torno a los 10.000 euros, respectivamente, en el pasado plan de reestructuración para la mejora de sus producciones, medidas que el delegado pudo comprobar ayer sobre el terreno. El responsable del Gobierno andaluz recordó que el anterior plan 2009-2013 permitió la reestructuración de 550 hectáreas de viñedos de la provincia mediante subvenciones de 6 millones de euros. Igualmente, Fernández destacó la importancia de estas ayudas, financiadas con fondos procedentes del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA), y más para un municipio como Jerez "que se beneficia de más del 90% de las ayudas aprobadas para lospróximos cinco años".

El delegado territorial de Medio Ambiente subrayó también que en la presente campaña 2014-2018 la Junta ha abonado ayudas de 1,6 millones que se invertirán en mejorar la productividad de cerca de 240 hectáreas de viñedos y beneficiarán a 45 viticultores. Actualmente la Junta ha abierto una segunda convocatoria de ayudas para los planes de reestructuración del viñedo, que representan una financiación del 50% de la inversión total realizada por los viticultores, y contribuyen a fomentar el desarrollo del sector "a través de la diversificación de la estructura varietal, la adaptación de la producción a la demanda de los mercados y la mejora de la estructura productiva de las explotaciones".

Durante la visita a los viñedos, Federico Fernández destacó que "para nosotros el plan de reestructuración es una herramienta clave para adaptarse a las nuevas realidades desde un punto de vista productivo, ya sea con mejoras varietales o sencillamente con cuestiones de adaptación de la oferta al mercado". Aun así, insistió en que "aunque no es la panacea, desde luego es un elemento que está a disposición de los viñistas para poder ser competitivos". En este sentido, justificó su paso por Jerez para "poner el oído y ver cómo está funcionando el plan de reestructuración y, si hubiera aspectos mejorables por parte de esta Administración, pues tomar buena nota". "Ahora mismo hay un plan que está en vigor pero soy consciente de que, después en su aplicación, la Administración siempre tiene algo que decir, algo en lo que intervenir para que esa aplicación sea lo más satisfactorio posible para el agricultor. Y ya digo, que para eso no hay nada como pisar el terreno", subrayó Fernández.

Por su parte, Carmen Romero, gerente de la cooperativa Aecovi, aseguró que este plan es "determinante" para que los pequeños viticultores puedan optimizar sus cultivos. "Eran viñedos antiguos, no adaptados a los cambios y ahora se pueden mecanizar mejor y ha habido cambios varietales en muchos casos. Es decir hay una doble línea, reestructuración y reconversión de viñedos", añadió. En este sentido, Romero destacó que "todo el cambio varietal que se ha producido en Jerez en los últimos años se ha beneficiado de esta ayuda y, a la vez, para nosotros lo que es importantísimo es que hay muchos pequeños agricultores que no hubiesen podido afrontar la reconversión de sus viñedos sin este tipo de ayudas". La responsable de Aecovi hizo hincapié en que una de las ventajas es que "son ayudas directas que han llegado dependiendo del año incluso al 70%-75% de la inversión, es decir, que ha sido importantísima. Además, se han cobrado rápido, algo muy importante que en momentos tan difíciles financieros". Por último, Carmen Romero afirmó que es una subvención "muy social porque sólo permite que los viticultores puedan beneficiarse como máximo de 25 hectáreas por año, es decir, eso afecta a las bodegas, ya que las viñas grandes se benefician pero con un límite. En cambio en el caso de los pequeños viticultores es para toda su superficie".

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