Jerez

"Juan no llegó a su destino"

  • El 'Padre Coraje' reclama justicia en la vía del ferrocarril y deja bloqueado 40 minutos el tren hotel Cádiz-Barcelona

"No son las formas Paco, suba al andén, los pasajeros montados en ese tren tienen que llegar a su destino". "Juan no llegó nunca a su destino". Francisco Holgado espetó con tan áspera réplica al agente de la Policía Nacional que anoche, en el andén 1 de la estación jerezana, trataba de disuadirlo, junto a otros tres compañeros del Cuerpo, para que abandonara su concentración pacífica en las vías del ferrocarril. Un día después del décimo tercer aniversario del asesinato de su hijo Juan, el conocido como 'Padre Coraje' siguió con su incansable lucha particular en busca de justicia.

No se arrugó Paco Holgado cuando el reloj de la estación marcaba las 20:26 minutos de ayer. Encarrilaba el Tren Hotel procedente de Cádiz con destino a Barcelona-Sants y bajó al trazado férreo para colocar una pancarta en la que podía leerse: "Juan Holgado. 22-11-95. 13 años sin Juan. 13 años sin justicia. Policías y jueces, nulos. ¿Por qué?" Y allí se mantuvo todo el tiempo firme hasta bien entrada las nueve de la noche, cuando por su propio pie, unos cuarenta minutos más tarde de haberse arrojado a la vía, decidió que la protesta había concluido.

Visiblemente emocionado, admitía que "no he tirado la toalla, nunca lo haré, esto es una forma más de pedir justicia y no me cansaré de hacerlo". Cuestionado por su ausencia en la concentración del pasado sábado, que tuvo lugar en la glorieta que Jerez ha dedicado a su hijo, Paco aclaró que "Antonia Castro (su ex mujer) me está poniendo denuncias falsas y tengo una orden de alejamiento". "No sé si me quiere meter en la cárcel, pero desde luego, aunque quiera hacerlo ver, no voy a arrojar jamás la toalla", remachó.

Nada más parar en la estación, el maquinista del Tren Hotel bajó del convoy para comprobar qué ocurría en la vía. Se acercó a Paco y le dijo: "Lo siento. Reivindique lo que quiera. Aunque entienda que avisaremos a seguridad". Acto seguido, le ofreció un par de botellas de agua para que calmara su sed. Sólo unos momentos después, el revuelo en la estación ya era imparable. Pasajeros bajando al andén, efectivos de seguridad deambulando de un lado a otro de las instalaciones...

Y Paco Holgado en la vía, clamando justicia ante el árido desierto judicial. "¿Has visto lo pronto que han cogido a los responsables del ataque a José Luis Moreno? Para eso sí hay toda la Policía que quieras... Hace falta justicia en este país, qué vergüenza de jueces", recriminaba. Poco a poco, los curiosos se arremolinaba, hacían fotos, preguntaban, se preocupaban...

"Estamos contigo, Paco. Ánimo", vociferó un viajero del tren con destino a Barcelona. Apenas unos minutos después, de forma espontánea, ya había en la vía al menos cinco personas, entre ellos tres pasajeros, apoyando a Paco en su concentración. "Sepan que esto tiene consecuencias", advertía un agente de Policía. Al final, todo se resolvió sin incidentes. Paco Holgado respiró hondo, replegó su pancarta y salió de la vía con una única palabra sobrevolando su cabeza: Justicia.

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