Jerez

La Junta culmina la limpieza del cauce del Bajo Guadalete

  • Completa la retirada de 100.000 m3 de sedimentos y 30.000 eucaliptos en 22 kilómetros de la ribera La intervención, dotada con un millón de euros, se inició tras las inundaciones de 2010

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La delegación provincial de Agricultura y Medio Ambiente ha puesto fin a las actuaciones de limpieza del cauce en el Bajo Guadalete, intervención que se inició a raíz de las últimas inundaciones registradas en la zona en el año 2010 y por la que se ha procedido en estos cinco años a la retirada de más de 30.000 eucaliptos y 100.000 metros cúbicos de sedimentos que invadían el lecho del río.

En la última fase de la restauración del Guadalete, desarrollada este verano en el tramo más próximo a Jerez bajo el puente de la autovía Jerez-Los Barrios, se ha procedido a la retirada de 15.300 metros cúbicos de sedimentos y a la extracción de más de 3.000 pies de eucaliptos, trabajos en los que se han invertido 42.840 euros y con los que se completa la retirada de esta especie invasora en los 22 kilómetros de ribera que discurren entre las barriadas rurales de La Ina y La Corta, dentro del término municipal de Jerez.

En su visita ayer a la zona en la que se ha centrado la última fase de la limpieza, bajo el puente de la autovía Jerez-Los Barrios, el delegado provincial de Medio Ambiente, Federico Fernández, mostró su satisfacción por el trabajo realizado, ya que "se puede decir que hemos cumplido con creces", si bien significó que "esta actuación no resuelve el problema de las inundaciones", un fenómeno cíclico que se repite con las lluvias torrenciales propias del clima mediterráneo y que "no vamos a poder evitar, como tampoco podemos evitar, ni debemos, que el río ocupe su territorio, lo que se llama la vega de inundación".

El millón de euros invertido en la limpieza del cauce, junto a la construcción del azud móvil de El Portal, aceleran la salida del agua hacia el mar, de tal forma que, según explicó Fernández, la intervención "va a permitir que el río tenga mucha más capacidad de desagüe cuando vengan grandes avenidas". En otras palabras, también del delegado, "el río seguirá ocupando la vega, pero intentaremos que la inundación dure el menor tiempo posible".

José María Sánchez, técnico responsable de la restauración de cauces en la cuenca del Guadalete que acompañó ayer al delegado en su visita, fue el encargado ayer de explicar al detalle la actuación realizada en el río, un "trabajo por etapas que venimos realizando desde el año 2010, cuando comenzamos en el puente de Cartuja, hasta este mismo año, en el que hemos finalizado las actuaciones en estos días".

A la mejora de las condiciones de desagüe del río, con las que según Sánchez "se reduce la probabilidad de desbordamiento", el otro objetivo básico de la intervención es la mejora ambiental del ámbito fluvial, que consiste en la reforestación con especies autóctonas en sustitución de los exóticos -y dañinos- eucaliptos que invadían la zona.

"Las actuaciones en sí contemplan la retirada de materiales acumulados en el río por sedimentación", señaló Sánchez, quien explicó que la zona baja del cauce estaba colmatada por la cantidad enorme de tierras y sedimentos que aporta la erosión de la cuenca vertiente del Guadalete y que son arrastrados aguas abajo por el río. El responsable técnico de Medio Ambiente refirió que la retirada de sedimentos se centra en aquellos puntos donde hay mayor acumulación, básicamente los puentes, "que son un freno al desagüe del río".

No en vano, Sánchez desveló que según los datos en poder de la delegación, el puente de la autopista acumulaba dos metros de sedimentos desde su construcción en los años setenta, mientras que la acumulación en el puente del Alamillo, construido en los ochenta, supera los tres metros.

En cuanto a la retirada de eucaliptos que se ha hecho en paralelo, el técnico de Medio Ambiente relató que estos árboles han actuado como una especie invasora en el Bajo Guadalete y han aprovechado la regulación de caudales que hemos hecho en la cuenca -tras la construcción de los embalses- y la reducción de caudal circulante para ocupar lo que antes era lecho desprovisto de vegetación, y eso ha provocado que tengamos en el Bajo Guadalete más de 200.000 eucaliptos en el interior del río". En este sentido, Sánchez recordó que "en el tramo de Jerez, hemos retirado más de 30.000 árboles en 22 kilómetros de ribera, por lo que de un lado eliminamos obstáculos y, de otro, permitimos que la vegetación natural de la ribera vaya regenerándose y transformando un río que, a día de hoy, es una masa artificial de árboles exóticos".

El restablecimiento de la masa vegetal natural en el exterior del cauce es, por tanto, la tercera pata de la intervención realizada por la Consejería de Medio Ambiente, que persigue con esta actuación devolver al río la franja de protección que paulatinamente se ha perdido por el uso de las tierras en las márgenes. "Nuestro objetivo es sacar la vegetación del interior del cauce y situarla en el exterior, donde tiene la función ambiental de reducir la contaminación difusa por parte de la actividad agrícola, fertilizantes...", explicó Sánchez, quien a modo de resumen recordó las tres patas en las que ha consistido la intervención: la retirada de sedimentos, la limpieza de eucaliptos del interior del cauce y la recuperación de las bandas de vegetación en las márgenes, "que ya hemos empezado a establecer".

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