Jerez

La Policía espera pruebas para aclarar la quema de los coches

  • Los investigadores hallan una botella con gasolina en la barriada de La Granja y analizan unas imágenes captadas por una cámara de seguridad de un surtidor

La Policía mantiene la investigación abierta por el caso de los incendios de La Granja sin que se precise si se han producido detenciones o no al cierre de esta edición, aunque en el barrio se daba ayer por hecho que un hombre ya estaba arrestado por su posible implicación. Fuentes de la comisaría lo desmintieron, pero sí reiteraron que hay sospechosos. La línea de investigación más fiable es que algunos sujetos provocaron por asuntos de celos el incendio en el deportivo Fiat. Las llamas se propagaron a otros coches con los resultados conocidos.

Pepe, a secas, es otro de los perjudicados por los incendios. Su coche ha sufrido daños leves y explicó ayer que "fui a la comisaría y dí parte. También lo he dado a la compañía de seguros y ahora a esperar que lo detengan e ir a juicio. El problema puede ser que el tipo no sea solvente y no pague lo que ha hecho, pero yo me estoy buscando ya la vida para que esta historia no quede impune".

A otro damnificado, Manolo, como explicaba ayer este medio, le quedaba apenas un mes para pagar su Citroën C3, con apenas cuatro años y menos de 20.000 kilómetros. El hombre está en paro, añaden en la barriada, donde prefieren omitir nombres completos. "No sea que la tomen conmigo después de lo que han hecho", dice otra persona,

Mientras la Policía continúa haciendo investigaciones. A nivel oficial no se han facilitado datos ya que la investigación no se ha cerrado por los funcionarios de la Unidad de delincuencia especializada y violenta (Udev) y policía científica, además de la importante colaboración prestada por la Policía Local y vecinos anónimos. La pareja dueña del Fiat, que vive en la zona, está ilocalizable.

La Policía cuenta con pistas para esclarecer el caso como una botella de gasolina que fue hallada en la plaza de El Gastor y espera el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad de una estación de servicio que recogen a personas comprando combustible, suelto, en los prolegómenos del suceso. Uno de los afectados confirmó que "la Policía me ha dicho que esperan pruebas". Por lo tanto, el caso continúa abierto y no es descartable que se pudieran detectar a más sospechosos, que hubieran actuado motivados por una venganza por temas sentimentales.

Como está dicho, el caso de La Granja no guarda ningún tipo de relación con otros incendios provocados en otros puntos de la ciudad durante los últimos meses y que se siguen investigando.

Pepe (nombre real) añade más datos de la noche toledana que pasó cuando vio su coche alcanzado por las llamas: "Me monté en él a toda prisa. Los policías locales me decían arranque usted, que se lo va a comer el fuego. Lo retiré y evité que tuviera males mayores. Pero mire lo que le ha pasado a otras personas. No hay derecho, hombre, que el coche es una herramienta de trabajo y cuesta mucho pagarlo. Y otra cosa, apunte usted, ¿no está prohibida la venta suelta de gasolina?". No sé qué contestarle. Este mismo hombre aguardaba ayer una grúa para que le retiraran el automóvil mientras que el Barchetta permanecía, calcinado, en el lugar donde lo quemaron.

Unos muchachos comentan en un bar cercano a donde ocurrió el incendio que lo "malo de esto es que te pagan , y si lo hacen porque a lo mejor los tíos no tienen un duro, por la matrícula del coche. Y con el poco dinero que te dan, ¿quién puede pagar otro?". Al parecer, a otro de los perjudicados apenas lo han indemnizado con 300 euros. Un dinero que no da ni para una moto de segunda mano. Además, en un barrio de gente trabajadora, pocos vecinos pueden pagarse un garaje "cuando llevamos años esperando los ascensores".

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