El Rebusco

El flamenco se viste de etiqueta

  • Un variado imaginario sobre el arte gitano-andaluz

  • Muchas en botellas destinadas a la exportación

Ambiente flamenco en una etqueta de finales del XIX.

Ambiente flamenco en una etqueta de finales del XIX.

El Diccionario de la lengua española define el término etiqueta como aquella marca, señal o marbete que se coloca en un objeto, o en una mercancía, para identificación, valoración, clasificación, etc.

La utilización de este tipo de publicidad por parte de las bodegas de la zona de producción de los vinos del Marco coincide se inicia a partir de la segunda mitad del XIX, concretamente en el último cuarto de siglo.

A las etiquetas que estas empresas han utilizado para facilitar la información al potencial comprador, con datos de su origen, marca, nombre distintivo, el tipo, cualidades, se las ha acompañado, para acentuar su poder de captación, con una serie de recursos gráficos obra de destacados artistas o del trabajo artesanal de diseñadores gráficos, que en la mayoría de los casos han quedado en el anonimato.

Vinos de Espinosa de los Monteros para el mercado extranjero. Vinos de Espinosa de los Monteros para el mercado extranjero.

Vinos de Espinosa de los Monteros para el mercado extranjero.

En unos casos por imposición de las casas bodegueras, en otros por los responsables de las propias imprentas o litografías, o bien por el deseo expreso de los propios creativos que no daban valor a esta forma de creación menor.

Tal es el caso del prestigioso dibujante jerezano Teodoro Miciano, que solía ocultar su autoría firmando con una M medio oculta en el dibujo. Los asuntos tratados han sido muy variados. El historiador Alberto Ramos resalta que en ese periodo se "reforzó los sentimientos localistas y regionalistas y se impuso la defensa de lo tradicional de cada país cobrando fuerza el carácter de reafirmación de lo nacional y de las costumbres, usos y tradiciones.

Etiqueta Fiesta, de bodegas Manuel Guerrero. Etiqueta Fiesta, de bodegas Manuel Guerrero.

Etiqueta Fiesta, de bodegas Manuel Guerrero.

La tauromaquía, el caballo, la religión, la política, personajes y hechos relevantes de nuestra historia, las fiestas populares, el propio mundo del vino y, como no, el folklore, representado por el género andaluz con más repercusión internacional: el flamenco. Sus variantes fueron objeto de reinterpretación en esas etiquetas, qué según José Luis Lorente, en su artículo Vestidas de etiquetas (La Voz, 12 de julio de 2008): "llenaban de belleza el exterior de las botellas".

La investigadora sanluqueña, Ana Gómez, es la que más y mejor ha estudiado este aspecto en su trabajo publicado en número 10 de la Revista de Flamencología: La mujer flamenca en el etiquetado vinatero del Marco de Jerez.

Para los más interesados, indicar que en esta sección de El rebusco, el 19 de diciembre de 2016, publiqué el artículo El flamenco: del arte a la etiqueta,

El Centro Andaluz de Documentación del Flamenco posee en sus fondos una amplia colección de esta temática, donadas por el que esto suscribe.

El flamenco visto por los artistas extranjeros

Un aspecto poco estudiado en relación con nuestros vinos, pero de gran interés cultural, es cómo los artistas gráficos han recreado en sus obras el flamenco, utilizando para ello las etiquetas de las botellas de los diferentes tipos de jerez.

Etiqueta Bulería de Palomino & Vergara. Etiqueta Bulería de Palomino & Vergara.

Etiqueta Bulería de Palomino & Vergara.

Una serie de factores, tanto internos como externos, influyeron en este hecho. Uno de ellos fue el importante papel que ejercieron los pintores, viajeros europeos y americanos que pasaron por Andalucía a lo largo del siglo XIX y principios del XX.

Como dice el escritor granadino Antonio Muñoz Molina, los "forasteros descubrieron Andalucía a los andaluces, y éstos la miraron y la representaron de un modo nuevo".

Sus obras de temática andaluza, relacionadas con las costumbres y personajes populares de nuestra tierra, alcanzaron un gran éxito en sus países de origen, tal como recoge Luis Quesada en su obra Pintores españoles y extranjeros en Andalucía, publicado en 1996.

He aquí algunos de ellos: el inglés John F. Lewis (Fiesta española), el escocés John Phillip (Sevillana), el americano John Singer Sargent (El jaleo), o los franceses Giraud (Baile en la posada), Manet (El cantor español), Degàs (Bailaora flamenca) o Renoir (Andaluza con guitarra).

Flamenco etiquetado

La industria del vino de Jerez aprovechará la gran proyección internacional de sus famosos caldos para utilizar esta iconografía surgida y sugerida de un grupo social y étnico, con el que la propia ciudad está fuertemente unida.

Influyendo en su consumo con tal poderoso atractivo visual y, claro está, erótico, al ser la figura femenina el sujeto central de muchas de ellas.

Publicidad de Sandeman. Publicidad de Sandeman.

Publicidad de Sandeman.

Durante el último periodo del XIX este tipo de etiquetas se irá perfilando por las bodegas para alcanzar su esplendor en la primera mitad del siglo XX. Un ejemplo de lo expuesto en la publicidad de Sandeman. En ésta se reproduce un cuadro de una serie temática que el artista inglés John Septimus Scott (1879-1965) hizo en 1910 para la casa central de Sandeman en Inglaterra, la titulada In Sherry Land. Percibiéndose aún la herencia dejada por el romanticismo un siglo antes.

Anterior a ésta, finales del XIX, es la de las bodegas Valdespino, con su adaptación del grabado del pintor e ilustrador catalán José Llovera Bofill (1846-1896) La playera, nombre antiguo que se daba a los cantes por seguiriyas, y donde se observa a una joven gitana que toca la guitarra.

Etiqueta de amontillado fino Bolero. Etiqueta de amontillado fino Bolero.

Etiqueta de amontillado fino Bolero.

La manzanilla sanluqueña La Gitana, de Vinícola Hidalgo, tendrá como emblema en las etiquetas de su vino el busto de una atractiva calé que reproduce el conocido cuadro del pintor sevillano Joaquín Turina Areal (1847-1903). De las pocas referencias a la etnia gitana en el etiquetado.

Motivo parecido iba a aplicar Wisdom & Warter para su marca Paola, pero en esta ocasión la sensualidad de las dos jóvenes de piel morena, pintadas por el linense José Cruz Herrera (1890-1972), será más evidente, tal como se ve en otros encargos publicitarios para otras bodegas de la zona.

Los ejemplos en el etiquetado jerezano donde la presencia de la mujer gitano-andaluza se nos muestra en alguna de sus posturas de baile son variados. Tres de ellas, de Real Tesoro todas, darán prestigio a sus manzanillas, como las de La Bailadora y Tesoro, con la imagen, en primer lugar, de dos figurillas realizadas por el escultor Mariano Benlliure (1862-1947), cuando el artista visitó la ciudad a mediados de los años 20 para los preparativos de la estatua ecuestre a Miguel Primo de Rivera. La tercera, en la que aparece una mujer vestida con un llamativo mantón de Manila, es del pintor el sevillano José García Ramos (1852-1912). Haciendo hincapié en que con el paso del tiempo se adaptará su nombre con la grafía de La bailaora.

El artista Eufemiano Fuente, ante su modelo. El artista Eufemiano Fuente, ante su modelo.

El artista Eufemiano Fuente, ante su modelo.

De otro creativo andaluz, Eufemiano Sánchez Gómez (1921-1995), será el distintivo del fino Bulería que la compañía Palomino & Vergara usará en los primeros tiempos.

El cuadro perteneció a la colección de esta compañía jerezana, que de esta manera distinguía, y se distinguía, apelando a tan popular y típico baile festivo jerezano.

Finalmente, y de la mano del singular dibujante jerezano Carlos González Ragel (1899-1969), tenemos otras tres etiquetas, ya en los años 40, con dibujos destinados a tres casas bodegueras y a sus respectivas manzanillas, un tipo de vino muy vinculado al imaginario del flamenco visto en las etiquetas.

La bailaora Tatiana, fotografiada por Enrique de Isasi. La bailaora Tatiana, fotografiada por Enrique de Isasi.

La bailaora Tatiana, fotografiada por Enrique de Isasi.

Éstas son La Tarara, para J. M. Rivero, Marilú, para Antonio Muñoz, y La Flamenca, para González Byass. Todas con la figura de mujer vestida con traje de faralaes acompañada de la guitarra y dando un paso de baile.

La mayoría de estos vinos con este tipo de imágenes iban destinados para la exportación, una manera de vincular los vinos del Marco con el mundo flamenco. Un ejemplo es de las bodegas Romate, que reproduce una foto de Enrique de Isasi, foto de la bailaora venezolana Tatiana, y que el autor de esta foto incluyó en su libro Con una copa de Jerez (1972).

Etiqueta de Romate. Etiqueta de Romate.

Etiqueta de Romate.

El libro de Fernando El de Triana, Arte y artistas flamencos, de 1935, reproduce un buen número de fotografías, y postales antiguas, de artistas gitanos, las cuales sirvieron para ser recreadas en el etiquetado de los vinos del Marco. Ofreciendo pistas para su identificación.

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