Calor

Trabajar al sol en verano

  • Durante el verano los vendedores sufren una gran disminución de las ventas

El puesto de flores que se encuentra en la puerta del Mercado de Abastos El puesto de flores que se encuentra en la puerta del Mercado de Abastos

El puesto de flores que se encuentra en la puerta del Mercado de Abastos / Vanesa Lobo

Los meses del verano para algunos suponen días de vacaciones, horarios más flexibles y pasar más tiempo con la familia. Pero para aquellos que trabajan al aire libre implica un esfuerzo diario. Y como viene pasando desde unos años atrás durante el mes de junio y principios de julio las temperaturas dieron un respiro a todos aquellos que trabajan expuestos al sol, pero está situación cambió a finales de julio y se ha alargado hasta septiembre.

Estos días los termómetros alcanzan temperaturas muy elevadas, llegando incluso a los 37 grados de máxima, dificultando el trabajo a todos aquellos que se encuentran a pie de calle, que incluso durante los meses del verano aguantan hasta la hora de comer como mínimo en sus puestos.

Por las calles de la ciudad durante las horas de más calor del día apenas transita gente, y es que salir a la calle a pleno sol se puede convertir en todo un reto. Oficios como los de camareros, socorristas, vendedores a pie de calle, cuponeros, agricultores y obreros pueden verse afectados por las altas temperaturas.

Un cuponero del centro de Jerez lleva como indispensable en su día a día una gorra y agua fresca. Y cualquier toldo de un comercio le sirve para refugiarse del sol. Asimismo, aseguraba que al final se ha acabado acostumbrando y que “por lo menos puedo ponerme a la sombra. Es duro, pero que no falte” decía el vendedor de loterías.

Pero no es el único caso y es que en la puerta del mercado de abastos, desde hace unos doce años se encuentra Tania vendiendo flores. Asegura que es muy difícil aguantar durante el verano sobretodo “a partir de las 12 y media a las dos de la tarde. A esa hora en el centro no hay nadie” explicaba Tania.

Y es que no solo ella sufre durante estos días, sino que también lo hace su negocio, ya que se puede vender tres veces menos que el resto del año y esto es debido a que los clientes apenas acuden y cuando lo hacen es durante las primeras horas de la mañana. La vendedora llega a las ocho de la mañana y sobre el mediodía comienza a recoger el puesto. Por ello, según ella misma dice prefiere los meses del invierno, a pesar del mal tiempo. Asimismo, algo en lo que también le repercute el verano es en que las flores se estropean antes y necesitan una mayor pensión. Todos los días monta y desmonta el puesto, y por las tardes se encarga de cuidar las flores para que no se marchiten. Éstas le pueden durar entre tres o cuatro días en verano, cosa que durante la época de frío es más tiempo.

En la plaza del mercado de abastos también se encuentra, Alicia, una vendedora de plantas medicinales desde hace ocho años. Asegura que no lo pasa nada bien en esta época y al igual que el negocio de Tania, el de Alicia sufre la falta de gente por el centro durante las horas de más calor. Su infalible para hacer más llevadera la mañana es un ventilador de mano y alguna bebida fría. “Las ventas estos días caen un 75 por ciento” explica Alicia. Además, el pasar tanto tiempo al sol le ha generado un problema de estómago. Y es que su puesto no cuenta con ningún toldo.

“Es un calor inaguantable”, afirma Manuel, un camarero que trabaja en un asador de carnes. Manuel pasa las horas de más calor atendiendo a los clientes y cerca de la parrilla. En alguna ocasión como consecuencia de las elevadas temperaturas ha sufrido mareos.

En esta larga lista de trabajadores al sol se encuentra Alejandro, socorrista de una piscina, y según el mismo dice “es duro soportar el calor, pero más aún teniendo una piscina delante, y viendo cómo los demás se sumergen en ella”. Las jornadas pueden durar hasta ocho horas, y para ello es necesario mucha hidratación y protección solar.

En el caso de los obreros durante el verano disponen de la jornada intensiva, en la que trabajan de 7,00 a 14,00 del mediodía. Sus mejores momentos son a primera hora de la mañana y en los descansos, ya que se refugian a la sombra.

La agricultura es también uno de los sectores que más les repercute las altas temperaturas. Por ello, los agricultores en la medida de lo posible procuran acudir a primera hora de la mañana al campo, para así evitar las horas en las que pega el sol más fuerte. Aunque, no siempre es posible, y son muchas las ocasiones en las que aguantan lo mejor que pueden.

Y es que da igual cual sea la profesión de todos aquellos que trabajan a pie de calle, porque todos coinciden en que su gran aliado es el agua y el resguardarse a la sombra en la medida de lo posible.

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