Tierra de Nadie

Porqué lo de '¡Viva Croacia!'

Kolinda Grabar-Kitarovic preside el Gobierno de Croacia. Kolinda Grabar-Kitarovic preside el Gobierno de Croacia.

Kolinda Grabar-Kitarovic preside el Gobierno de Croacia.

Disculpen. Hace dos lunes escribí un artículo con el título de '¡Viva Croacia!'. Los que tuvieron la paciencia y la amabilidad de leerlo, supieron que nada tenía que ver con el país mediterráneo, versaba sobre las primarias del Partido Popular. Al final del mismo, les decía: "El próximo lunes explicaré lo de '¡Viva Croacia!'… Ocurrió que, entre un lunes y el otro, pude leer la maravilla que es el ensayo de Vargas-Llosa 'La civilización del espectáculo', y no tuve más remedio, no quise tenerlo, que anteponer un humilde comentario sobre la nueva lección del maestro, a las obscenidades de los politicastros que nos mal gobiernan. Ahora sí, les explico lo de Croacia.

Verán, Croacia es un pequeño país, casi vecino, que recuperó su independencia y libertad tras la caída de la antigua Yugoslavia, dictadura comunista -única forma "democrática" de gobierno que entienden los bolcheviques- que bajo el totalitarismo despiadado del abominable general Tito, sufrió la masacre de pensamientos, ideas y vidas… de todo el que se arriesgase a oponerse a la voluntad única del miserable déspota -algo así como lo que le gustaría conseguir al Podemos de Iglesias, a sus "socios" bolivarianos, ¡¡pobre D. Simón Bolívar…!, y a los ayatolás iraníes que lo apoyan-.

Desde 1992, año en que se reconoce internacionalmente su independencia, la república balcánica ha experimentado un notable crecimiento económico, ha mejorado el nivel de vida de su pueblo, y ha sido admitida en todos los grandes foros internacionales, en espera -la primera en la lista- de ser miembro de pleno derecho de la Unión Europea.

Desde 2015, la presidente del Gobierno es una señora que se llama Kolinda Grabar-Kitarovic. Una mujer culta, con formación adecuada -no ha sentido la "necesidad" de falsear su CV-, inteligente, decidida, capaz, ¡coherente! y honesta. Por desgracia, para nosotros y suerte para los croatas, nació en Rijeka (Croacia), no en Almería, Logroño, Toledo, o La Coruña, por lo que, al menos por ahora, no tendremos la suerte de que pudiese, algún día, llegar a sentarse en La Moncloa.

Les voy a resumir lo que esta señora ha hecho en su país: vendió el avión oficial de la presidencia del Gobierno; vendió los coches oficiales; bajó su salario, y el de los ministros y altos cargos, a la mitad; bajó el gasto de embajadores y altos cargos, en un 60%; eliminó la jubilación para diputados y senadores; y, por ejemplo, se pagó el avión, en línea regular, para ir a ver como su selección de fútbol de proclamaba sub campeona del mundo en Rusia… Sí, estas cosas ocurren, al menos en una nación llamada Croacia. Más o menos lo mismo que estamos viendo en el gobierno "socialista" de Pedro Sánchez: aumenta los impuestos a la clase media y trabajadora, aumenta el número de asesores, aumenta el número de ministros, reabre el helipuerto de La Moncloa -cerrado por Rajoy-, utiliza el avión oficial para irse de concierto con su esposa; aumenta el gasto de los ministerios; y, por ejemplo, se gasta medio millón de euros en redecorar La Moncloa… Sí, estas cosas suceden, al menos en una nación llamada España. Por cierto, la presidente de Croacia no es socialista, sino conservadora.

Doña Kolinda es una mujer íntegra, fiel a los compromisos libremente adquiridos con sus ciudadanos. Doña Kolinda cumple lo que promete porque cree que el programa de un Gobierno es parar realizarlo, no para utilizarlo como instrumento para alcanzar el poder. Doña Kolinda se equivocará, como todos, pero tendrá siempre la conciencia tranquila porque dice lo que piensa y hace lo que dice. En La Moncloa, harán falta cuatro cajas de "dormidina", para poder conciliar el sueño, aunque sea a ratos; dos de laxantes, para "metabolizar" la cantidad de mentiras, patrañas y medias verdades que salieron, y siguen saliendo, por boca de su ilustre inquilino; y una de antiácido para aplacar la ira de un estómago al que se obliga a tragar de todo.

Aun así, el problema seguirá latente en las conciencias de los que, de buena fe, pensaron que la "alternativa Sánchez" podría significar algo de bueno para el futuro de este gran país que es España; al que la apabullante mayoría de sus gobernantes, en su historia reciente, han hecho desgraciado. Nada digo de las "conciencias" de los que no la tienen, o la poseen en tal grado de putrefacción que la posibilidad de una rectificación a tiempo se perdió, hace mucho, entre los viscosos recovecos que se ocultan tras el ansia desenfrenada por el poder.

Por esto, y por lo otro: ¡¡Viva Croacia!!

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