Jerez

Argüeso niega que la bodega vaya a cerrar sus puertas

  • La empresa manifiesta su compromiso de mantener la actividad y los puestos de trabajo

  • Acusa al delegado de personal de promover el conflicto en favor de sus intereses particulares

Trabajadores de Argüeso en una de las concentraciones ante las puertas de sus instalaciones en el centro de Sanlúcar. Trabajadores de Argüeso en una de las concentraciones ante las puertas de sus instalaciones en el centro de Sanlúcar.

Trabajadores de Argüeso en una de las concentraciones ante las puertas de sus instalaciones en el centro de Sanlúcar.

Ni desmantelamiento ni cierre. Bodegas Argüeso manifestó ayer su compromiso de mantener la actividad pese al incierto escenario económico actual, por lo que hace un llamamiento a la plantilla a fin de que se una al esfuerzo de la empresa propiedad del empresario sanluqueño Francisco Yuste por preservar los puestos de trabajo.

Al hilo de las declaraciones realizadas por Mariano Galán Silva, delegado de personal de la bodega, sobre el desmantelamiento de la bodega y el temor de la plantilla a su posible cierre, los titulares y administradores de Herederos de Argüeso, S.A. aseguran en un comunicado que su compromiso económico y empresarial es “incuestionable” desde la compra de la firma en 2016.

En este sentido, la propiedad de la empresa significa que desde entonces “se han aportado más de 3 millones de euros en fondos y bienes” sin los que hace ya tiempo que Argüeso “se habría visto abocada al cierre”.

“El mantenimiento de los puestos de trabajo ha sido posible gracias y exclusivamente al compromiso de los propietarios de Argüeso y no a la actuación ni a las aportaciones del señor Galán Silva”, al que la empresa acusa de incitar a los trabajadores a movilizarse bajo el pretexto de supuestos incumplimientos cuando en realidad persigue la defensa de “sus intereses particulares”.

La empresa Hace un llamamiento a la plantilla para que contribuya a mantener la histórica bodega

La bodega niega en rotundo haber incumplido ninguna de sus obligaciones laborales, para lo que recuerda que, pese al “difícil contexto económico”, está “al día” tanto en el pago de los salarios a toda la plantilla, “incluido Mariano Galán y sus familiares en nómina”, como en el de las cotizaciones a la Seguridad Social.

Cabe recordar que el portavoz de la plantilla esgrimió la víspera la negativa de la empresa a facilitar documentación económica a la representación de los trabajadores, no así a impagos salariales, en su denuncia sobre posibles incumplimientos por parte de la compañía.

Según la versión de la empresa, Galán ha remitido en los últimos dos años más de treinta requerimientos, burofaxes y notificaciones a la propiedad de Herederos de Argüeso con un “aparente” doble propósito: obtener de un lado la renovación de un acuerdo laboral que expiró en diciembre de 2019 y que contemplaba el blindaje de indemnizaciones “desorbitadas” en caso de despido de una serie de trabajadores, entre ellos el propio portavoz de la plantilla; y, de otro, “protragonizar episodios sucesivos y crecientes de enfrentamiento, tanto personales como empresariales”, con los titulares de la empresa, que si bien entienden que estos hechos “hubieren podido justificar su despido”, han decidido mantenerlo nómina.

Argüeso considera, no obstante, que la actuación de Galán atenta contra los intereses de la empresa y de los restantes integrantes de la plantilla, así como contra la consideración pública y la dignidad de sus titulares, motivo por el que ha interpuesto denuncia ante las autoridades competentes.

Y además de no acceder a renovar el acuerdo que blindaba las indemnizaciones, recuerda a Galán que, al igual que el resto de la plantilla, “debe seguir prestando sus servicios con normalidad y bajo las condiciones del ERTE –expediente de regulación temporal de empleo– que actualmente rige en la empresa, como acontece en muchas otras bodegas del Marco”.

Esgrime que el delegado de personal propicia el enfrentamiento con el propósito de acogerse a una indemnización por despido "desorbitada"

Entre las numerosas actuaciones administrativas y judiciales emprendidas por el delegado de personal contra la propiedad de Argüeso, la empresa cita precisamente la impugnación del ERTE de fuerza mayor desestimada por el Juzgado de lo Social número 3 de Jerez, así como el procedimiento judicial por el que solicita que se declare la extinción de su contrato de trabajo por incumplimiento de la empresa con efectos anteriores a 31 de diciembre de 2019, “con el propósito de intentar obtener la indemnización desorbitada vigente hasta dicha fecha para los supuestos de despido”.

A juicio de la empresa, todas estas actuaciones “carecen de fundamento alguno, son ajenas a los intereses generales de la plantilla y afectan al normal desarrollo de la actividad”, señala el comunicado, en el que se recalca que “los titulares y administradores de Herederos de Argüeso no han instado ni tienen previsto instar actuación alguna tendente al desmantelamiento ni al cierre de la bodega, como tampoco tienen ningún propósito de acceder a las exigencias y pretensiones personales de Mariano Galán Silva”.

Y sobre la “eventual venta o transmisión” de la nave de la bodega en la carretera de Chipiona a la que también alude el portavoz de los trabajadores, la empresa aclara que “en nada afecta al desarrollo de las actividades propias de la empresa que se vienen realizando y se seguirán desarrollando en sus instalaciones de calle Mar en Sanlúcar de Barrameda”.

Una vez expuesto su relato de los hechos, la empresa hace “un llamamiento a todos sus trabajadores a fin de que tanto la empresa como la plantilla, en el ámbito de sus respectivas funciones y tareas, prosigan en sus esfuerzos para mantener en la medida de lo posible la actividad de nuestra histórica bodega y de sus marcas”.

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