Asalto a un vendedor ambulante de castañas junto al Arenal "Venían de pegamento hasta arriba"

  • El castañero apaleado por dos marroquíes al lado de la plaza del Arenal narra "la peor experiencia de su vida"

Nacho Ruiz cuenta su experiencia.

Nacho Ruiz Domínguez se gana la vida como vendedor ambulante. A sus 53 años, junto a su hermana Isabel se gana la vida como castañero. Cada tarde monta su anafe en la confluencia de Corredera con Arenal, “en la esquina del Santander. Y fue allí cuando vivió uno de los peores episodios de su vida. Fue apaleado por dos marroquíes que pretendían robarle un saco de castañas. “Por toda la cara”, dice. Todo sucedió el pasado jueves 17 de octubre.

Ya tenía el anafe encendido con una ola de castañas. Estaba de espaldas. No sabía quién venía. De repente me doy la vuelta y pregunto cuántas castañas quiere y uno de ellos me dice. “No quiero castañas, te voy a robar un saco”, un saco que a mí me cuesta 40 euros. Al ver cómo estaban les digo te doy 5 ó 6 y le quité el saco de castañas”.

Ignacio 'Nacho' Ruiz asegura que los dos marroquíes “iban de pegamento hasta arriba”. “Fue entonces cuando uno de ellos se me pegó tras quitarle el saco de castañas y me dijo que no podía pegarle porque era menor de edad. Le dije que iba a avisar a los guardia y me dice que tanto yo como los guardias son unos maricones”.

Pese a todo ello, el castañero sigue a lo suyo y se da cuenta que las castañas se están sobretostando. Y se gira para darles la vuelta en la olla. Y es entonces cuando llega lo peor. “Es cuando rompen el palo de la escoba que tengo para recoger los restos de carbón”. El forcejeo acaba con golpes graves, uno de ellos en el oído que incluso acaba sangrando.

El enorme jaleo provoca que tanto un camarero como un jamonero de sendos locales cercanos acudan en su auxilio, así como agentes de la Policía. “La verdad es que llegaron muy rápido y los capturaron a los dos”. Narrando el trabajo de los agentes Nacho Ruiz no duda en destacar que “Pasaron las de Caín. Acabaron con arañazos y hasta con mordeduras”.

Los individuos “venían de robar alcohol en un establecimiento de las Angustias y se estaban peleando con todo el mundo”. Este humilde castañero sigue a la espera de recibir los informes médicos acerca de las lesiones que le serán remitidos desde el centro de salud de 'El Chicle'.

Mientras llega el juicio por este salvaje acto delictivo, Nacho y su hermana harán la campaña de las castañas y después “venderemos sombreros en la Feria y complementos cuando llegue el Carnaval”.

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